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Carlos Loret de Mola
Carlos Loret de Mola
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Carlos Loret de Mola estudio en el ITAM, la carrera de Economía. Estuvo en Acir, en Imer con Rocha, luego en Radio 13, después en W Radio y ahora también en Televisa. Nació en Mérida, Yucatán, México. Es licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México(ITAM). Es conductor del informativo matutino Primero Noticias (1:N) en el canal 2 de Televisa, y del noticiero vespertino “ Hoy por Hoy” en W Radio. Ha sido corresponsal de guerra en Afganistán y Haití. En Indonesia cubrió los desastres que ocasionó el Tsunami. Es autor del libro “ El Negocio . La economía de México atrapada por el narcotráfico” y coautor de “ Bitácora de Guerra”. Carlos Loret de Mola trabajaba con Ricardo Rocha como reportero y un día lo llamó Luis Vázquez, quien es el Productor General de Noticieros de Televisa, y le dijo que si quería hacer un casting porque estaban por iniciar un nuevo proyecto de noticieros para Canal 4 y buscaban un conductor. Hizo el casting y antes de que llegara a su casa ya le habían hablado para decirle que lo habían seleccionado. Cuando lo contrataron, Leopoldo Gómez, Vicepresidente de Noticieros, le dijo que tenía total libertad para elegir los contenidos del noticiero. 2004 Carlos Loret de Mola es desde el 11 de octubre el titular del noticiero matutino del Canal de las Estrellas, Primero Noticias. Su trayectoria profesional ha sido reconocida con el Premio Nacional de Periodismo 2005 y con una Mención Especial en el Premio Nacional de Periodismo 2001; el Premio del Certamen Nacional de Periodismo durante 2002, 2003 y 2004; el Premio de la Asociación Nacional de Locutores en 2002 y 2003, el Primer Premio Parlamentario de Periodismo en 1998, entre varios otros. 2007 Carlos Loret de Mola viaja a Tabasco para dar cobertura personalmente a la tragedia de las inundaciones en esa región de México. Una semana después de haber terminado su programa en W Radio (del grupo Radiópolis), el periodista Carlos Loret de Mola debutó con una nueva emisión en Radio Fórmula, con el programa Contraportada.

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27 Mayo 2020 04:05:00
La buena idea de medir la felicidad y el bienesta
Medir la felicidad, el bienestar, el desarrollo, poner énfasis en el combate a la desigualdad, no es una ocurrencia obradorista. Desde hace muchos años en todo el mundo, intelectuales de primera fila, laureados economistas y respetados académicos, han planteado la necesidad de ensanchar la manera de medir el éxito de las políticas económicas de un país para tratar de retratar mejor el estado de una nación.

Esta idea cobró especial fuerza tras la crisis económica de 2008, símbolo del fracaso del modelo económico neoliberal, cuya implementación no ha tenido los resultados esperados y ha profundizado las desigualdades sociales en muchos países.

¿Por qué entonces nos sentimos timados por el presidente López Obrador cuando habla de esto? Quizá porque, en realidad, nos está timando.

Su búsqueda de nuevas mediciones económicas no parece responder a una inquietud intelectual, sino a la necesidad de esconder sus malos resultados en las métricas que hoy son referencia. Y al atacar incesantemente al neoliberalismo parece buscar empuje para imponer un modelo todavía más viejo y fracasado, en vez de liderar en alguna ruta con sabor a futuro por la vía de la libertad económica y la responsabilidad social, como la que han puesto en marcha algunos países de envidiable estatus.

Cuando era opositor, López Obrador criticaba a los presidentes en función de las métricas de siempre. Sobran tuits y declaraciones para probarlo. Incluso antes de la pandemia, apostó públicamente al crecimiento económico. Cuando inversionistas, analistas y agencias calificadoras le advertían que sus políticas estancarían la economía, y empezaban a bajar sus pronósticos, el Presidente apostó que crecería 2%. Resultó ser 0%, besando la recesión.

Íbamos tan mal… y llegó el coronavirus. Ante ello, el Presidente de México decidió actuar a contracorriente: como se señaló en la prensa extranjera hace unos días, el de México es el único Gobierno del Hemisferio Occidental que no tiene un programa de subsidios a su población para paliar la crisis económica que trajo la pandemia. Los pronósticos para México son desastrosos: la economía estará cayendo más de 7% este año y la recuperación será lentísima. Ya se nota y ya se siente.

Así, en las métricas económicas tradicionales que se usan para comparar entre países, México será de los peores evaluados en el mundo. Por eso el Presidente quiere ver si con otras medidas sale mejor.

Felicidad, desarrollo, bienestar, son métricas que se hacen ya en muchas partes del mundo de manera profesional y especializada. Incluso el Inegi ha avanzado en este tenor por varios años.

No tiene nada de malo tomarle la palabra al Presidente y que se ensanchen las métricas del país para tener una visión más completa de la realidad. Solo que, dadas las motivaciones presidenciales, habrá que cuidar dos condiciones: primera, que los nuevos índices no sean un traje a la medida del Presidente, sino que la metodología esté en sintonía con lo que se hace en el mundo y esté avalada por especialistas apartidistas; y segunda, AMLO prometió ciertos niveles de crecimiento del PIB, creación de empleos e inversión, y en función de esas promesas será evaluado.

Y claro, no hay que olvidar que en todo el mundo las decisiones de inversión se siguen tomando con las métricas tradicionales, y sin inversión privada sencillamente México va al colapso, y eso hasta el Presidente lo ha aceptado públicamente.

Saciamorbos

En el futbol, no está mal determinar cuál es la afición mejor portada, el uniforme más bonito, el equipo que cometió menos faltas, pero gana el que metió más goles y punto.
26 Mayo 2020 04:07:00
El linchamiento de ‘Los Arrepentidos’
Uno de los deportes favoritos en las redes sociales es burlarse de quienes votaron por Andrés Manuel López Obrador y ahora critican su desempeño.

El más reciente episodio sucedió la semana pasada, cuando el Gobierno federal y Morena en el Congreso buscaron desaparecer, de un machetazo, los fideicomisos, afectando por ejemplo a personalidades del mundo del cine, muchos de los cuales apoyaron la candidatura presidencial de AMLO y ahora se quejaban enérgicamente de la medida anunciada.

Ha pasado también con voces feministas cuando el Presidente se lanzó oponiéndose a las marchas contra la violencia hacia las mujeres, así como con liderazgos pro-derechos humanos que se vieron sorprendidos por el talante militarista de la Administración federal, y muchos otros sectores de la sociedad.

Así pues, cuando alguien que votó por López Obrador lo critica por acciones de su Gobierno, le llueven sarcásticos “no podía saberse” y otras burlas. Me parece una mala práctica en el debate público por varias razones:

1.- El falso pecado de haber creído en AMLO. Frente a las lamentables gestiones del PRI y el PAN, era perfectamente entendible buscar sacudirse la corrupción y la violencia buscando una tercera ruta. En campaña, AMLO fue lo suficientemente vago en sus definiciones políticas para no perder a los duros y ganar a un buen tramo de los
moderados.

2.- El falso pecado de seguir creyendo en él. López Obrador recibió un país al borde del colapso: la economía estable pero con crecimientos mediocres, la inseguridad de-
satada y la corrupción en niveles récord. Nadie en su sano juicio pensaría que algo así puede resolverse en un año de gestión (aun cuando el candidato lo haya prometido). En lo personal, pienso que López Obrador tiene al país peor de como lo recibió, y va en mala ruta. Pero más del 50% de la población, según las encuestas, cree en él y tiene esperanza de que sus medidas resuelvan los problemas. No es gente que está cegada: las mismas encuestas señalan que la mayoría reprueba los resultados económicos y de seguridad. Es solo que permanece la esperanza.

3.- Votar no es extender un cheque en blanco. Prefiero un país que no piense que la democracia es un ejercicio de 10 minutos cada tres años. Prefiero una ciudadanía que participe en los temas, que se entere, que debata. El carácter polarizador del Presidente anima esa discusión. Haber votado por alguien no te quita el derecho de reprocharle, exigirle, criticarle; de hecho, a mi manera de ver, le da un peso específico distinto.

4.- De la crítica al arrepentimiento hay mucha distancia. Una crítica, un reclamo o un deslinde ante el Presidente, emanado de una voz que le ha apoyado, no necesariamente significa que se retira ese apoyo, o que ya se arrepintió de haber votado por él: hay muchos que se arrepintieron, es cierto, y no tiene nada de malo; también hay desencantados, pero no al grado de retirarle el respaldo; y hay quienes disienten con algun medida en particular, pero que siguen tremendamente esperanzados en un nuevo rumbo para el país. No merecen la descalificación ni la estigmatización.

Así planteado, sirve que existan momentos de pluralidad dentro del obradorismo que operen como contrapesos (internos) para remodelar la política pública y orillar a corregir.
21 Mayo 2020 04:09:00
Las razones escondidas del ‘golpe eléctrico’
La principal razón esgrimida por el Gobierno para dar el “golpe eléctrico” del viernes en la noche, fue la emergencia sanitaria, la necesidad de garantizar que no habrá apagones.

Parece que ese fue el puro pretexto. Porque la razón la confesó la mañana del 20 de mayo el presidente López Obrador, sin rubor alguno: desde hace tiempo quería meter orden para “quitarle la prioridad en la compra de energía renovable barata a las empresas privadas, para darle prioridad a la compra de energía de la CFE”.

El Presidente no dijo –un pequeño olvido, seguramente– que la de CFE es energía más contaminante pues proviene del carbón y el petróleo.

Tampoco dijo –otro pequeño olvido– que el costo de la energía que genera CFE es casi siete veces más cara de la que se paga a las plantas de energía renovable de la Iniciativa Privada.

Ni se refirió –esos pequeños olvidos– a que, con estos niveles de baja en la actividad económica, casi no hay riesgo de apagones porque, ante el parón de la industria, la demanda de energía baja notablemente.

Lo del coronavirus fue solo un pretexto para conseguir un viejo anhelo: regresar el monopolio de la generación de electricidad a la CFE, al costo que sea.

¿Qué hay detrás, realmente? Dos muy claras realidades de las que el Gobierno prefiere no hablar:


1.- CFE es el generador de energía eléctrica más caro e ineficiente de todos, y ante la baja demanda por el parón económico, era el proveedor que estaba resultando más afectado, pues la ley obligaba a comprarle primero a los más baratos y eficientes. Ahora el más ineficiente es el primero de la fila.
2.- Pemex se las está viendo negras para vender el combustóleo que obtiene al refinar petróleo. Resulta que el crudo pesado mexicano refinado en nuestras muy ineficientes refinerías genera un combustóleo de pésima calidad. Nadie lo quiere. Y mientras más se refina petróleo, más de este producto se obtiene. Imagino la conversación entre Energía, Pemex y CFE: ¿Qué hacemos con todo este combustóleo, ya nadie lo quiere? Pues que lo queme CFE en hacer luz. Pero contamina mucho. No importa.

En enero de 2020 entró en vigor la norma internacional IMO 2020 que prohíbe utilizar combustóleo con alto contenido de azufre en la industria marítima internacional. Eso fue un golpe duro para Pemex que ya ni siquiera puede vender su combustóleo chafa a los buques.

Encima, cada vez tiene más combustóleo, porque el plan del presidente López Obrador es refinar más y más petróleo en México para no tener que importar gasolinas. Y para eso –lo dijo en la misma mañanera– busca disminuir las exportaciones de crudo para surtir al sistema nacional de refinación.

Hoy México tiene 6 refinerías que trabajan a niveles mínimos, se está construyendo una séptima en Dos Bocas y también ya se inventaron un nuevo tren de refinación en el complejo petroquímico de Cangrejera. ¿Qué quiere decir eso? Más combustóleo del que Pemex necesita deshacerse. La fácil: usarlo para generar energía eléctrica aunque destruya el medio ambiente.


Saciamorbos

Tan mal hecho está el mentado acuerdo, que a solo cinco días de publicarse, una ola de amparos a favor de la Iniciativa Privada orilló al Gobierno a recular y por lo menos permitir hacer pruebas a las empresas que ya estaban en ese proceso (claro, lo de que a la CFE es a la primera que le compran, aunque sea sucia y cara, aún se mantiene). Era previsible la cascada de recursos jurídicos y sus lógicos fallos contra el Gobierno.

Ya preveíamos que si las empresas ganaban los recursos podrían incluso llegar sentencias resarcitorias que podrían costarle una millonada al Gobierno de la 4T. Ante estas señales jurídicas, el Gobierno puede optar por “bajarle dos rayitas” y negociar. A ver qué señal quiere mandar.
20 Mayo 2020 04:08:00
Breve compendio del AMLO inexplicable
La venta del avión que no se vendió. La rifa del avión que no incluye el avión. La baja ocupación hospitalaria con hospitales llenos. La neumonía atípica que no es coronavirus. Ya logramos rescatar a Pemex pero está en quiebra.

Hace tres meses nos preparamos para la pandemia, pero andamos en las compras de pánico a China. La reapertura de los Municipios de la Esperanza que no reabren. La curva aplanada que no es plana. La pandemia domada que desata el triple de casos. El país que va muy bien contra el virus pero tiene más muertos que China.

El Gobierno más ecologista del mundo apuesta por el petróleo y el carbón. Ya no hay corrupción, pero Bartlett. Ya no hay clientelismo político, pero Censos del Bienestar. El Gobierno más honesto del mundo que hace más asignaciones directas.

¿Qué hacemos con los ricos… como Romo, Olga, Jiménez Espriú, Torruco, Bartlett, Epigmenio, Yeidckol, Napito? Primero los pobres pero elimino el programa de atención a la pobreza. No hay pase de charola, pero 100 grandes empresarios cenan en Palacio y tienen que poner al menos 20 millones de pesos.

La Guardia Nacional, ese cuerpo civil en el que manda puro militar. No se militariza la frontera sur pero se envían 26 mil elementos militares. Defendemos la soberanía, pero Trump define la política migratoria.

El Gobierno que está en contra del control político de la educación pero se la da a la CNTE y llega al poder en alianza con Elba Esther Gordillo. El Gobierno que repudia el charrismo sindical pero encumbra a Napito. Conacyt tiene chef pero pide a sus investigadores que se aprieten el cinturón. Aquí no hay conflictos de interés, pero el hijo de Bartlett.

El corrupto es el que denuncia un acto de corrupción, no el que lo comete. Los doctores son héroes en el mundo pero avariciosos mercantilistas para el Presidente de México. Abatimos 95% el huachicol pero no aumenta la venta de combustible legal. La refinería que es un gran negocio, pero los cuatro consorcios que invitó le dijeron que no era buen negocio.

Se repudian los rescates financieros a los ricos pero se absorben las orquestas. Aquí no se consiente a los empresarios de siempre, pero los de siempre ganan los tramos del Tren Maya. Bellas Artes, para la fiesta de cumple del líder de La Luz del Mundo. El juarista que pone a iglesias evangélicas a repartir la cartilla moral.

El humanista que acusa de grillos a papás de niños con cáncer que exigen medicamento. El defensor de las víctimas que se conmueve por el encarcelamiento del victimario y acude a saludar a su mamá. El feminista que afirma que 90% de las denuncias de violencia de género son falsas. Ha aumentado el gasto en salud, pero no hay medicinas.

El político que más se ha quejado de fraude electoral organizó la “consulta” del aeropuerto. El Presidente que aniquilará al neoliberalismo no quiere gastar para mantener el déficit fiscal en cero. Acabaremos con la violencia desde el primer día, año y medio después sigue subiendo. En el aeropuerto de Texcoco hay corrupción pero los mismos reciben los contratos para construir el de Santa Lucía.

Los 2 millones de árboles que son 80 mil. El millón de créditos que son 150 mil. El crecimiento de 2% que es 0 por ciento. Se van a crear 2 millones de empleos, pero se pierde medio millón. No habrá despidos en el Gobierno, pero se van 5 mil del SAT.

El decreto para que se queden en la calle los militares que no implica militarización del país. Me quejo de los bots, pero soy el que más tiene. El Gobierno que más respeta la libertad de expresión ataca todos los días a medios y periodistas.
19 Mayo 2020 04:09:00
El ‘golpe eléctrico’, ¿será el punto de quiebre?
Hace poco más de un año, cuando súbitamente el Gobierno federal decidió cancelar los contratos de los gasoductos, los moderados más cercanos al presidente López Obrador se juntaron para advertirle con gran preocupación que una medida así podría significar el fin de su pretendida cuarta transformación, una ruptura tal con el capital privado que detonaría una crisis de confianza en el Gobierno que estaba empezando. “Es mucho peor que el aeropuerto”, le sintetizaron voces como Urzúa, Scherer, Ebrard, Romo. Estos “moderados” del obradorismo se enfrentaban así con los radicales (Nahle, Bartlett, etc.) que exploraban coquetamente la ruta de la nacionalización de la industria petrolera. El Presidente entendió y dio marcha atrás.

Con el “sabadazo” –así se llamaba en tiempos del régimen de partido único, PRI, a las sorpresas económicas que se revelaban en viernes en la noche o sábado para agarrar a la opinión pública distraída– contra las energías limpias, el Gobierno se vuelve de nuevo el gran monopolista de la energía eléctrica y patea inversiones internacionales que generan en México 75 mil empleos. La ruptura es como la de los gasoductos, si no es que peor.

En los próximos días sabremos si el Presidente rectifica. Si no lo hace, estará claro que comienza ya un punto de quiebre en su manejo económico: sin tapujos, va de lleno al nacionalismo revolucionario, al modelo de hace 60 años que ha causado estragos en buena parte de la Latinoamérica bolivariana. El Presidente de México confirmará que, fracasado el neoliberalismo (que lo está, de eso no hay duda), fue incapaz de impulsar al país hacia un futuro de libertad económica con responsabilidad social (hacia donde han avanzado los países con menor pobreza, desigualdad, corrupción e impunidad) y no se le ocurrió otra sino regresar el reloj al pasado… muy pasado.

Además, si no rectifica, este manotazo presidencial, este “golpe eléctrico”, pondrá de nuevo a prueba al Poder Judicial mexicano. Es previsible que las empresas afectadas, respaldadas por sus poderosos países (Alemania, Francia, Canadá, España, Italia, Japón, aparentemente Estados Unidos también), busquen amparos frente a este súbito cambio de reglas, como parte de una estrategia de defensa legal que podría escalar hasta instancias internacionales de protección de inversiones entre países.

Desde el “golpe eléctrico” del viernes por la noche, el Presidente ha ido endureciendo el discurso: el “ensayo” sobre su modelo económico, la propuesta del “censo antiricos” de Morena, las declaraciones de ayer en la mañanera. Veremos si forma parte de una negociación… o de un parteaguas.


Saciamorbos

El “súper secretario” Bartlett. El funcionario más cuestionado del Gobierno del presidente López Obrador es el “gran ganón” de la remonopolización. El botín que se agenció el Gobierno el viernes por la noche ha sido puesto en manos de Manuel Bartlett Díaz, director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Hay muchos secretarios de Estado que no tienen el poder que ha acumulado Bartlett y más aún, el que va a tener si se concreta esta medida: la gestión de la CFE implicará un enorme poder económico y un enorme poder político. Y todo quedará depositado en Bartlett, quien se ha vuelto símbolo de la corrupción del actual Gobierno: 23 casas, 13 empresas, mecenas de López Obrador en campaña, papá del contratista consentido y escándalos que sigan brotando en el camino… (el Inegi tendrá que hacer especial esfuerzo para medir la riqueza de este ciudadano)
15 Mayo 2020 04:08:00
Bartlett Jr., insaciable:  cotizó monitores Covid 1,500% más caros
Cyber Robotics, la empresa de León Manuel Bartlett Álvarez que ha estado en medio del escándalo, realizó una nueva cotización para la venta de equipo médico especializado en el tratamiento de las personas más graves por coronavirus.

El pasado 30 de abril, ante un proceso del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para conseguir monitores de signos vitales dentro del Programa Equipo Médico Covid-19, fijó el precio en 463 mil pesos, mientras que su competidor más barato los ofreció en 28 mil 600. La diferencia es de más de mil 500 por ciento.

De acuerdo con el acta de resultados de la adjudicación directa AA-050GYR017-E129-2020 de la Delegación del IMSS en Hidalgo –la misma que compró 20 ventiladores a Cyber Robotics y después del escándalo, se los devolvió–, a solicitud de la propia institución de salud pública, la empresa del hijo del director general de la Comisión Federal de Electricidad exhibió un precio 343 mil pesos por encima de la mediana del mercado (de todos los precios recogidos, la mediana es el que se sitúa a la mitad).

El precio más barato (28 mil 600 pesos) fue de la Compañía Internacional de Distribuciones, S.A. de C.V. El documento oficial puede consultarse completo en
http://www.carlosloret.com

En el acta firmada el 30 de abril por funcionarios de la delegación del IMSS Hidalgo se declaró desierta esta adjudicación porque la empresa Ayasdi S.A de C.V., la única que había atendido la convocatoria, también rebasó la mediana del precio de mercado.

Cyber Robotics no formó parte del proceso de adjudicación directa, sino que el IMSS le solicitó la cotización para saber cómo está el mercado de los monitores de signos vitales y comparar los precios entre proveedores. Este procedimiento lo realiza como parte de su rutina de determinación de precios y se ayuda de las empresas que forman parte de su catálogo para investigaciones de mercado.

Así pues, después de revisar cotizaciones de ocho empresas, el IMSS concluyó que la mediana en el precio de un monitor era de 120 mil pesos. Esta cifra arroja que Cyber Robotics ofreció su producto 285% más arriba que la mediana encontrada por el IMSS. De acuerdo con la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público un “precio no aceptable” es aquel que resulte superior en un 10% respecto del que se observa como mediana en una investigación de mercado.

La empresa Cyber Robotics se ha visto envuelta en distintos escándalos desde el año pasado, cuando en El Universal y W Radio denunciamos en sendos reportajes de Arelí Quintero que la familia Bartlett tenía 23 casas y 12 empresas de las que nada se sabía ni habían sido transparentadas en la declaración patrimonial como funcionario público de Manuel Bartlett Díaz.

Hace apenas un par de semanas, la organización Mexicanos Contra la Corrupción reveló que el IMSS había comprado 20 ventiladores a la empresa del hijo de Bartlett. El precio resultó tres veces mayor que el que pagó el Gobierno de México por ventiladores que gestionó internacionalmente el canciller Marcelo Ebrard. Después del escándalo, se devolvieron.

Paralelamente, en el periódico The Washington Post denunciamos que durante el Gobierno del presidente López Obrador, para el que trabaja su papá, el hijo de Bartlett había sido favorecido con siete contratos superiores a 160 millones de pesos del IMSS, ISSSTE, Ejército y Marina, la mayoría por adjudicación directa, sin licitación. (Con la colaboración de Mario Gutiérrez Vega)


14 Mayo 2020 04:08:00
Los gobernadores ganan terreno ante el Presidente
Después de un año para olvidar, en el que se desplomó aproximadamente 15 puntos porcentuales, la popularidad del presidente López Obrador, ha registrado en los últimos días un leve repunte. De bote pronto, podría parecer una gran noticia para Morena, de cara a las elecciones intermedias de 2021. Sin embargo, la popularidad de muchos gobernadores de oposición ha subido más que la del Presidente, sobre todo porque han actuado con mano dura frente a la pandemia y eso lo ha valorado la ciudadanía.

Tal resultado debería ser un factor de preocupación para el partido en el Gobierno. Sobre todo porque la mayoría de los mandatarios estatales son de oposición y si eso se traduce en una eficaz operación política el próximo año, al presidente López Obrador se le puede complicar mantener la mayoría en el Congreso.

Esto se desprende de un análisis que realizó Luis Osvaldo Valle, de ConEstadística, usando también encuestas de Caudae y análisis de redes sociales de Capisci:

1.- No hay ningún estado donde era más popular el Gobernador y ahorita es más popular el Presidente.
2.- En cinco estados el Gobernador era más popular que el Presidente, y con la pandemia, esa brecha se ha ensanchado aún más: Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, Yucatán y marcadamente Baja California Sur. Curiosamente, puro estado panista.
3.- En cuatro estados el Gobernador estaba abajo y rebasó al Presidente en popularidad: claramente en Coahuila (PRI) y Jalisco (MC), pero también en alguna medida en Sinaloa (PRI) y Durango (PAN).
4.- En 10 estados el Gobernador estaba muy lejos de la popularidad del Presidente, y aunque sigue arriba López Obrador, el Gobernador se le ha acercado: Estado de México, Guerrero, Hidalgo, San Luis Potosí y Sonora, del PRI; Chihuahua, Quintana Roo y Tamaulipas del PAN, así como Michoacán del PRD y el independiente de Nuevo León.
5.- En 11 estados el Gobernador es menos popular que el Presidente, y esto no ha registrado cambios relevantes por el manejo de la pandemia: Los lopezobradoristas de Baja California, Chiapas, Morelos, Tabasco, Puebla y Veracruz, así como los priistas de Campeche, Colima, Oaxaca y Tlaxcala, y el panista de Nayarit.
6.- En dos entidades, Zacatecas (PRI) y Ciudad de México (Morena), la aprobación de los mandatarios estatales y el Presidente es similar y no ha tenido cambios.

La popularidad del presidente AMLO y de los gobernadores va a ser un factor en la elección del 2021.

Pero hay otros: el saldo humanitario de la pandemia, el manejo de la crisis económica que apenas empieza, los resultados en seguridad, la capacidad de Morena de no dividirse, la capacidad de la oposición de demostrar que sí existe, la implementación de los programas sociales, por señalar los que me parecen más importantes.
13 Mayo 2020 04:05:00
Las dudas sobre el doctorado de López-Gatell
Desde hace más de una semana, empecé a recibir varias denuncias de personas que me pedían investigar si el subsecretario estrella del Gobierno federal ante la pandemia, Hugo López-Gatell, realmente era doctor.

Usuarios de redes sociales cuestionaban el asunto, adjuntando páginas web y capturas de pantalla que aparentemente mostraban que no tenía cédula profesional en la SEP, y un listado de egresados del doctorado en la Universidad Johns Hopkins en el que no aparecía el nombre del alto funcionario mexicano.

Imagínense el escándalo que sería: “el doctor López-Gatell… no es doctor”. Pues no es cierto: el doctor López-Gatell sí es doctor.

Según su biografía oficial, la que se publica en el sitio web del Gobierno de México, el doctor López-Gatell se define como “Médico Cirujano, especialista en Medicina Interna, maestro en Ciencias Médicas y doctor en Epidemiología”.

En el apartado de “Educación” hay más detalles: Médico cirujano por la Facultad de Medicina de la UNAM, Especialista en Medicina Interna por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Maestro en Ciencias Médicas por la UNAM, y Doctor en Filosofía (Epidemiología) por la Escuela Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, EU.

El primer y principal cuestionamiento surge de una lista de egresados de Johns Hopkins que ha circulado mucho en redes sociales, en la que no aparece el nombre del epidemiólogo-político mexicano. Pero esa lista, si bien pertenece a la prestigiada, corresponde al Departamento de Bioestadística.

El doctorado (PhD) lo obtuvo en el Departamento de Epidemiología de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de Johns Hopkins University. Hicimos la solicitud de verificación a través de un correo electrónico que respondió Leslie A. Nicotera, directora de Récords y Registros de dicha Escuela. Señaló: “Les puedo confirmar que el doctor López-Gatell obtuvo un PHD en el Departamento de Epidemiología el 25 de mayo de 2006”. Así que el doctor López Gatell sí es Doctor.

El segundo cuestionamiento surgió porque al consultar en línea el Registro Nacional de Profesionistas de la SEP no aparecía más que su cédula profesional de la Licenciatura como Médico Cirujano, pero nada de su maestría o especialidad en Medicina Interna, que expresa haber estudiado en el Instituto Nacional de Nutrición y por lo tanto, en la UNAM.

En el Directorio de Médicos Certificados del Consejo Mexicano de Medicina Interna aparece López-Gatell, pero su estatus de certificación tiene una vigencia de 1999 a 2004. Una explicación lógica de ello, me explican varios doctores, es que el subsecretario López-Gatell no haya homologado sus estudios y no haya renovado su cédula puesto que no se dedica a eso (ser internista en un hospital). Además, en la biblioteca digital de la UNAM sí figuran sus tesis de ambos grados: la maestría en Ciencas Médicas y la especialidad como internista.

“Tan tan”, diría el clásico.




12 Mayo 2020 04:04:00
#CasaBartlettDeAMLO
¿Qué le debe el presidente López Obrador a Manuel Bartlett que lo protege tanto? ¿O qué le sabe Bartlett a López Obrador que sigue pagando el costo político de mantenerlo? Desde hace meses, mucha gente –incluso dentro del Gobierno y Morena– se está haciendo esas preguntas.

El domingo por la noche, una investigación que publicamos en The Washington Post y en LatinUS, empieza a responder esa pregunta: la figura de Bartlett se dibuja como el mecenas del presidente AMLO, un hombre que lo impulsó con alianzas políticas y apoyo financiero. La llegada al poder del proyecto
lopezobradorista ocurrió de la mano –y con la ayuda material– de la maquinaria política y de negocios ligados al poder y al dinero público de uno de los personajes que mejor encarna la corrupción, el autoritarismo, la arbitrariedad y el despotismo del viejo régimen priista, Manuel Bartlett Díaz, al grado que la casa oficial del Gobierno electo de México… era una casa Bartlett.

Pero no una más, no una de las otras 23. Esta fue la sede del Gobierno de México, fue una sede de Estado, ahí recibió López Obrador a Mike Pompeo y otras figuras de gobiernos internacionales, ahí decidió acabar con el aeropuerto, ahí recibió a su Gabinete y tomó decisiones trascendentales, ahí grabó su famoso video de “¿Quién manda aquí?”.

Ya sabemos quién manda. Ya sabemos por qué no se le toca.

Según exhibimos con documentos en el reportaje, La Casa Bartlett de AMLO, la casona porfiriana de la calle Chihuahua 216 es propiedad de la empresa Top Real State, cuyo accionista mayoritario es Jesús Hernández Torres, un hombre que empezó a trabajar a la vera de Bartlett Díaz desde hace 49 años y en la última década es socio de su hijo, León Manuel Bartlett Álvarez. Desde que se publicó el reportaje, muchos que conocen la relación lo dejaron claro en redes sociales: Hernández Torres es el prestanombres de Bartlett.

Se trata del mismo modus operandi –que documentamos el año pasado en El Universal y W Radio en dos reportajes de Arelí Quintero– que usó Bartlett por medio de su pareja, sus hijos y sus asociados para amasar una fortuna de por lo menos 800 millones de pesos en casas y empresas.

Asentado en esta fortuna ha logrado comprar el perdón de López Obrador que ha hecho un esfuerzo notable por limpiar el negro historial de Bartlett (denunciado por los peores crímenes cuando fue figura central del autoritarismo priista) con intentos propagandísticos de convertirlo en héroe de la defensa de la nación.

Primero lo colocó en el Gabinete. Luego lo exoneró cuando revelamos sus 23 casas y 12 empresas. Más tarde lo defendió cuando se exhibió que su hijo especuló con los precios de los ventiladores en medio de la pandemia. Y se tapó los ojos cuando denunciamos que su hijo recibió del Gobierno actual más de 160 millones de pesos en contratos con el Ejército, Marina, IMSS e ISSSTE.

En la econmienda de limpiar a Bartlett, el Mandatario mexicano ha pagado un alto costo político, al grado que desgarró su bandera anticorrupción, y el motivo está claro: los compromisos corruptos con el viejo político alcanzan al Presidente.

Saciamorbos

Morena terminó comprando esta Casa Bartlett. Anunció que ahí quería inaugurar el Museo de la Cuarta Transformación. Todo un simbolismo.
Pero hay quien lleva el tapabocas… en los ojos.

07 Mayo 2020 04:08:00
Ante un Presidente desastroso, una oposición que no prende
Donald Trump ha hecho todo lo que ha estado a su alcance para ser brutalmente derrotado en la elección presidencial de noviembre próximo en la que busca quedarse cuatro años más en la Casa Blanca.

Hasta hoy, no existe ningún otro Mandatario en el mundo que haya gestionado de peor manera la pandemia: minimizó su impacto, no se preparó durante los dos meses que el virus tardó en extenderse de China a Estados Unidos, presumió que lograría resolverla de un plumazo, tomó medidas demasiado tarde, cuando explotó la crisis de salud dijo que nadie le había advertido de la gravedad pero se demostró que sí, sus conferencias de prensa vespertinas lo exhibieron contradiciendo a los científicos, ha recomendado supuestos remedios que terminaron generando emergencias médicas, impulsado la reapertura del país aún cuando se siguen registrando miles de muertes y casos al día, y sistemáticamente ha tratado de zafarse de la primordial responsabilidad de que la Unión Americana sea la nación en la que más ha pegado el coronavirus culpando a los chinos, a los medios, a sus opositores.

Con este potaje, era para que las encuestas reflejaran que lo que viene el martes 3 de noviembre es un mero trámite para sacar a Trump de la Casa Blanca. Pero no. Las encuestas de aprobación del Presidente marcan que no está en sus peores días. De hecho, está en una de sus mejores etapas. Y si observamos particularmente los llamados “estados visagra”, que por el complejo sistema electoral estadunidense son los que terminan definiendo quién gana la Presidencia, en algunos gana, en otros la diferencia en contra es muy corta y hay en los que está empatado en el margen de error. Trump, incluso al hablar de coronavirus ha apostado por la polarización, y eso le sigue funcionando.

En buena medida se debe a que el Partido Demócrata no ha encontrado su voz ni personalidad en la era Trump. Tiene la mesa puesta para arrebatarle la Casa Blanca y truncarle sus aspiraciones de reelección. Si no lo hace, será la exhibición de su propio fracaso, de que ha sido incapaz de salir del hundimiento en el que lo arrinconó el estilo rupturista de Trump, de que ha perdido vasos comunicantes con el votante, que ya no entiende qué lo apasiona y motiva.

El Partido Demócrata eligió sin emoción a un candidato presidencial. Joe Biden fue designado por un aburrido pragmatismo: los cálculos políticos los llevaron a deducir que era el que menos rechazado por todos los grupos que conforman el antitrumpismo y que, por lo tanto, el que tenía más posibilidades de vencer al Presidente. Pero Biden no prende. Está encerrado en su casa como todos, y con el doble de precauciones porque tiene 77 años. Desde ahí da alguna entrevista, distribuye videos, ofrece conferencias, lanza spots de campaña… y no logra meterse en la conversación. Antes otras figuras del partido, como el Gobernador neoyorquino Cuomo, se han vuelto los antagonistas reales del Presidente en funciones. Por si esta irrelevancia no bastara, le revivió una acusación de acoso sexual que tardó demasiado en abordar.

Ante un Presidente desastroso, una oposición que no prende.

Falta medio año. Pueden pasar cosas.
06 Mayo 2020 04:08:00
Calderón y la oposición desgraciada
Que Felipe Calderón sea considerado el principal opositor político de este país, radiografía el estado de desgracia en el que se encuentra la oposición.

El expresidente no aguanta la prueba de la memoria: en 2012, cuando dejó el poder, tuvo prácticamente que huir del país y medio esconderse en Estados Unidos porque no podía salir a la calle en México: su gestión dejaba un regadero de sangre y había abierto la puerta para el regreso del viejo PRI. La conversación era si terminaría juzgado por crímenes de lesa humanidad. Y encima, el arranque trepidante del sexenio de Peña Nieto con el Pacto por México, lo caricaturizaba como un Presidente incapaz de hacer política para lograr cambios estructurales.

Fue hasta año y medio después que Calderón pudo dejarse ver en público en México, cuando los escándalos de Ayotzinapa y la Casa Blanca habían noqueado al presidente Peña y se evidenciaba la inconmensurable corrupción que sería la marca del sexenio: la gente se había arrepentido de votar por los corruptos y a Calderón le valoraban no estar en esa lista.

Con tal oxígeno, impulsó la trunca aspiración presidencial de su esposa y se envalentonó para salir del PAN y tratar de fundar un partido propio. En este sexenio, el presidente López Obrador y los suyos le han hecho la máxima publicidad posible, ubicándolo como el gran antagonista de la 4T.

En síntesis, la relevante posición de Calderón en la política mexicana no se debe a ningún éxito propio, sino a los tropiezos de sus sucesores: por la corrupción de Peña Nieto logró regresar al país y porque AMLO lo ubica como su adversario favorito está por conseguir el registro de México Libre como partido político, aglutinando a un sector del cada vez más nutrido grupo de desencantados con el Gobierno actual.

Pero Calderón es para López Obrador el enemigo perfecto: mantiene viva a su tropa, pero no le representa una amenaza.

El presidente AMLO sabe que Calderón no puede disputar el 2024, sabe que es un cartucho quemado de la política nacional y sobre todo, sabe que el proceso contra Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública del calderonismo, es letal para el

expresidente. Políticamente, en las cortes de Nueva York no está a juicio García Luna: está a juicio Calderón.

¿Qué es entonces la oposición en México? Un puñado de brochazos. Un Gobernador que se envalentona un día, un grupo de gobernadores que plantan cara en una conferencia, alguien del empresariado que pinta pero no da color, un grupo de legisladores que frenan un día una ley, un partido que grita ¡No! pero su grito no hace voltear a nadie, otro que no termina de ser grande, uno más que era grande pero se hizo chiquito y coquetea con el Gobierno.

Hasta ahora, la oposición más sólida parece ser la que ha ido construyendo el presidente López Obrador a partir de los errores de su Gobierno. Los que no son de él, pero no son de nadie.
05 Mayo 2020 04:09:00
La cifra oficial de intubados es… 805… 893… o mil 60
¿Cuántas personas intubadas hay en los hospitales de la Ciudad de México? Para responder a esa sencilla pregunta usted puede encontrar tres respuestas que vienen de fuentes gubernamentales emanadas del mismo partido (Morena): el subsecretario de Salud federal y vocero de la pandemia, Hugo López-Gatell, tiene un dato; la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, tiene otro; y un tercero distinto lo ofrece el modelo epidemiológico recién estrenado por la Agencia Digital de Innovación Pública del Gobierno local.

Las inconsistencias no son menores: 255 personas intubadas de diferencia, 31% de los casos. Esto equivale a 10 autódromos Hermanos Rodríguez, convertido en un hospital Covid-19 permitirá albergar a 26 personas que requieran ventilador, según el IMSS.

Tomemos como referencia el 30 de abril que acaba de pasar. Ese día hubo 805 intubados según Sheinbaum, 893 según López-Gatell y 1060 según la Agencia Digital de Innovación Pública del Gobierno de la Ciudad de México.

Así estuvo la danza de cifras: El 30 de abril, Claudia Sheinbaum dijo en conferencia de prensa que había 805 pacientes intubados, que representaban 55% de la capacidad instalada de camas con ventiladores en la Ciudad de México (a partir de estos dos datos, con una sencilla “regla de tres” resulta que el número total de camas con ventiladores en la capital del país el 30 de abril era de mil 464).

El subsecretario López-Gatell da las cifras con un día de retraso: así que en su conferencia nocturna del 1 de mayo se habló de los intubados en la CDMX al 30 de abril.

No dieron números absolutos, pero informaron que 61% de las camas con ventilador estaban ocupadas (seis puntos porcentuales más que Sheinbaum, presente en esa conferencia). Tomando en cuenta la cifra oficial de camas con ventilador dada por la jefa de Gobierno, según la administración federal había en la Ciudad de México 893 personas intubadas

¡88 personas más!

¿Cuántas personas estaban intubadas el 30 de abril? 805 según Sheinbaum, 893 según López-Gatell… y hay otra cifra.

La Agencia Digital de Innovación Pública presentó su modelo epidemiológico para la Ciudad de México. Lo tuiteó la propia jefa de Gobierno. Bueno según los datos de ese modelo, el 30 de abril había ¡mil 60 intubaciones observadas!

O sea que ni dentro del mismo Gobierno de la capital hay congruencia de cifras. El 3 de mayo fue igual: Sheinbaum reportó 816 personas intubadas y su Agencia Digital mil 98. La diferencia es de ¡282 personas!

Otro ejemplo de que los números no cuadran. En la presentación de López-Gatell el 25 de abril, se dijo que en la Ciudad de México había mil 112 camas de hospitalización general (no con ventilador) ocupadas y 988 disponibles. Esto suma 2 mil 100 camas.

Al día siguiente se dijo que hay 931 camas ocupadas y mil 62 disponibles. Esto suma mil 993 camas. ¡¿Desaparecieron 107 camas en un día?! Esa fue la última ocasión en que dieron el número de camas con ventilador ocupadas y disponibles, y empezaron a dar sólo porcentajes de un total cambiante y desconocido.

Además, los especialistas en estadística y matemáticas han cuestionado que su cálculo de personas contagiadas está mal hecho: con base en sus propios datos, el número de casos confirmados hoy deberían multiplicarse por 25 y no por 8.

Ojalá este artículo sirva para que las autoridades dejen claras y consistentes sus cifras.


Saciamorbos

“Olvídense de la Vigilancia Centinela, seguirá operando ahí en el fondo, pero ya no es procedente el uso de la Vigilancia Centinela como elemento principal de información para lo que interesa monitorear en la Fase 3”. Lo dijo antier López-Gatell.

Curioso, porque entre que se decretó la Fase 3 la mañana del 21 de abril, López-Gatell citó la mentada Vigilancia Centinela en ¡trece ocasiones! en Palacio Nacional… hasta que la declaró irrelevante.
30 Abril 2020 04:08:00
Las costosas travesuras del subsecretario viajero
En medio de la pandemia, la Cancillería mexicana ha logrado repatriar a 9 mil mexicanos. Pero no ha podido repatriar a un subsecretario.

Con esa ironía, un usuario de redes sociales sintetizó mi columna de ayer, en la que le expresé el enojo entre muchos funcionarios a todos los niveles en la Secretaría de Relaciones Exteriores de México por la ausencia del subsecretario para América del Norte, Jesús Seade, quien se la vive en Hong Kong. Incluso le presenté documentos oficiales de “comisiones” de viaje en los que se acreditan traslados a esa ciudad china, en algunos de los cuales sin ni siquiera una justificación de un presunto trabajo a 13 mil kilómetros de su oficina y lejos de su área de responsabilidades (Estados Unidos y Canadá).

La ausencia física y política del subsecretario Seade ha tenido también consecuencias graves para México. Y no solamente en estos tiempos del coronavirus. Hay una historia central en el pasado reciente: Seade presume haber sido la clave para la aprobación del nuevo TMEC en el Congreso estadunidense, pero conforme los distintos sectores productivos del país han tenido acceso al texto final del tratado, han descubierto que la estrategia de negociación de Seade fue bastante sencilla: cedió en todo ante Estados Unidos y no defendió los intereses de México.

Tras la publicación de la columna sobre los inexplicables múltiples viajes de Seade a Hong Kong (y su total desatención a la pandemia), me llegó una asombrosa cantidad de información de quienes acusan que por frivolidad y desdén, el subsecretario dejó vulnerable a México en el nuevo TMEC.

Enlisto algunas que me parecieron relevantes:



1.- No negoció ni apoyó que se retrasara suficientemente la entrada en vigor de las reglas de origen para la estratégica industria automotriz, que se avecina como un golpe brutal contra esta actividad económica y la enorme cantidad de empleos que genera en México.

2.- Se dejó presionar por el negociador de Trump, Robert Lighthizer, y no hizo la revisión legal del documento (legal scrubbing, en el argot en inglés). Esto tuvo como consecuencia que México aceptó compromisos que no son recíprocos con Estados Unidos. Por ejemplo, Estados Unidos puede imponer medidas en la frontera para castigar a empresas mexicanas contra las que haya abierto un panel de controversias. ¡No hace falta que el panel haya emitido su fallo! En cambio, México no puede hacer lo mismo con una empresa americana: tiene que esperar a que exista el fallo.

3.- Estados Unidos impuso a México un reglamento de implementación que especifica que habrá inspectores americanos en suelo mexicano para garantizar el cumplimiento de los compromisos laborales de México. ¿Qué tal eso como ejemplo de defensa de la soberanía? Seade se conformó con una carta de Lighthizer en la que promete portarse bien. Pero todos sabemos: reglamento en ley mata carta de buenas intenciones.

4.- Eliminó por completo el requisito de protección de datos en medicamentos biológicos, creando un vacío legal para la inversión en la industria farmacéutica. Canadá acordó con Estados Unidos ocho años de protección. México, cero años. ¿En qué deriva esto? Un fabricante no se arriesga a desarrollar sus productos en México, lo cual ahuyenta la inversión y la creación de empleos.

Es una gran noticia para México tener un tratado comercial con Estados Unidos, más en estos tiempos. Lamento que el viajero subsecretario Seade haya mentido sobre todo lo que cedió para conseguirlo.

29 Abril 2020 04:08:00
El subsecretario de América del Norte… ¡Se la vive en Hong Kong!
En medio de la mayor tragedia sanitaria y económica, el subsecretario para América del Norte de la Cancillería mexicana, el doctor Jesús Seade Kuri, se la vive en Hong Kong.

Si la orden es “quédate en casa”, Seade la acató sin miramientos: desde hace más de una década, su casa está en Hong Kong. A 13 mil kilómetros de su oficina en la Ciudad de México. Y en lo que va de este año, ha pasado largas temporadas en esa ciudad china, según me confirman distintas fuentes oficiales en la Secretaría de Relaciones Exteriores. “Se da sus vueltas a México, como patrón de hacienda”, resume un alto funcionario indignado.

Así que mientras México negocia con Estados Unidos la reactivación coordinada de las cadenas de producción tras el cierre obligado por la pandemia, mientras México cabildea con Estados Unidos la provisión de ventiladores para quienes corren riesgo de muerte por el coronavirus, mientras Estados Unidos anuncia que el 1 de julio empieza a operar el T-MEC, el subsecretario encargado de la relación internacional más importante y estratégica del Gobierno está ausente, lejano, políticamente inexistente.

En la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) se sabe que Hong Kong es el lugar al que Seade llama “hogar”. Se estableció allá desde el año 2007 y ha tenido diversos empleos en esa moderna ciudad que pelea por su independencia del Gobierno central chino. El subsecretario Seade Kuri ha implementado el “home-office” desde antes que fuera una recomendación oficial: él trabaja desde Hong Kong. Y no es la primera vez que se descubre:

A principios de febrero, cuando empezaron las restricciones de vuelos por la pandemia, le revelé que el doctor Seade había quedado atrapado en Hong Kong. Él lo tuvo que aceptar públicamente. Funcionarios de la Cancillería mexicana trabajaron arduamente para tratar de conseguirle un vuelo que lo sacara de ahí. Surgió de inmediato el cuestionamiento: ¿qué hace el subsecretario para América del Norte en Hong Kong? Él, que no había revelado nada de su supuesto viaje de trabajo, se vio orillado a declarar que se había reunido con el “círculo financiero” local para explicarles las oportunidades de inversión que representaba México con el T-MEC.

Cuando estalló el tema del cierre de la frontera terrestre México-Estados Unidos por impulso de Trump, a mediados de marzo, ¿dónde estaba Seade? ¡En Hong Kong!

De hecho, la última aparición pública de Seade en México, según el registro oficial de la Cancillería, data del 5 de marzo (hace casi dos meses) cuando se reunió con senadores. El 17 de marzo (10 días antes de la entrada en vigor del Quédate en Casa), el canciller Ebrard tuvo una reunión vía internet con los embajadores y cónsules de Estados Unidos y Canadá, los países de América del Norte. En la fotografía que publicó en Twitter hay varios funcionarios atendiendo presencialmente el encuentro desde una sala de juntas de la SRE. Seade no está entre ellos: se conectó por teléfono.

Las notables ausencias del subsecretario Seade no son solo de este año.

Cuando reventó la crisis de la amenaza de Trump de poner aranceles, el subsecretario fue un rato a Washington… ¡y de ahí voló a Líbano! “En el Día-D no estuvo ahí”, me comenta una fuente. El viaje de Seade dejó boquiabierta a la de por sí estrecha delegación mexicana enviada a resolver el problemón. Este viaje está documentado en el portal de Transparencia de la SRE: Fue la comisión 0487 UR: 200-0065/2019 del 2 al 13 de junio del 2019, y ahí especifica que el destino inicial es Washington, que de ahí vuela a Beirut y luego regresa a la Ciudad de México. En ese momento crítico para la relación México-EU, Seade Kuri justifica en el documento oficial que fue a Líbano a participar como orador en una cena y a dar cuatro conferencias.

Del 13 al 19 de diciembre del 2018 la comisión COM 1716 UR: 200-0124/2018 señala que voló a Washington D.C. y de ahí a Hong Kong.

Del 22 al 27 de marzo de 2019, según consta en el Informe de Comisiones Oficiales 0111 UR 200-0013-2019 fue a Dallas, de ahí a Hong Kong, luego a Beijing y de regreso a México.

A los 15 días, del 13 al 24 de abril de 2019 el documento de comisión 0163 UR: 200-0035/2019 le autoriza el viaje a Washington, de ahí a Hong Kong, luego a San Francisco, California, y a la Ciudad de México.

(Todos los documentos pueden consultarse en
http://www.carlosloret.com)

A estas alturas, muchos funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores están hartos y enojados con la desaparición del subsecretario. La Subsecretaría de América del Norte solía ser la más importante de todas, una máquina bien aceitada en la que se consideraba un honor trabajar. Ha perdido prestigio.

Ojalá esta columna sirva para transparentar el número de viajes que ha hecho el subsecretario a Hong Kong, el número de días que ha pasado ahí, su justificación, el gasto que ha representado en vuelos y viáticos, así como la explicación de si así funciona el funcionario.
28 Abril 2020 04:05:00
Las odiaban por corruptas y ahora les dan contratos
Desdibujado su Gobierno, hundido en una crisis de credibilidad que consumió dos tercios del sexenio, el entonces presidente Enrique Peña Nieto encontró en el golf la recreación que lo sacara de la realidad.

Uno de sus amigos cercanos, compañeros de golf, solía ser el empresario José Miguel Bejos. Para el líder opositor Andrés Manuel López Obrador, José Miguel Bejos es el ejemplo perfecto de corrupción: un empresario que se vuelve amigo del político más encumbrado del país, que se va a jugar golf y echar unas copas con él, y termina recibiendo contratos multimillonarios. El ícono de la podredumbre del modelo neoliberal.

El jueves pasado, la empresa de José Miguel Bejos fue favorecida con la primera licitación de uno de los proyectos más emblemáticos del presidente López Obrador: el Tren Maya. Mota-Engil México, asociado con una empresa china y otras más, ganó los contratos para el primer tramo que va de Palenque a Escárcega, por casi 15 mil millones de pesos. No es su primer negocio con el Gobierno actual: en febrero anunció con Fonatur una inversión multimillonaria para hacer dos súper hoteles en el Pacífico.

El 20 de marzo de 2019, el presidente López Obrador mandó una carta a la Secretaría de Hacienda para vetar a varias compañías: no podían seguir recibiendo contratos del Gobierno federal porque eran ejemplos de la ilegalidad neoliberal. En la dura carta, las acusó de acaparadoras, monopólicas, violadoras de la Constitución e inmorales.

Entre estas empresas estaban Grupo Fármacos Especializados y Farmacéuticos Maypo. Dijo el Presidente a Hacienda que “impida la participación en licitaciones o adjudicaciones directas hasta que sepamos a ciencia cierta si hubo en estas operaciones corrupción o tráfico de influencias”. No solo eso, la Secretaría de Hacienda las incluyó en una suerte de lista negra de las empresas favoritas de Peña Nieto.

Oh, sorpresa: en 2019, el Gobierno de la autoproclamada cuarta transformación otorgó mil contratos a Grupo Fármacos Especializados y otros mil a Farmacéuticos Maypo. Dentilab también estaba en esa lista, y recibió casi mil 500 contratos.

Recorrido similar el de la Farmacéutica Pisa. Era de las grandes antagonistas de la conferencia mañanera del presidente López Obrador. No faltaban los adjetivos: corrupta, mafia del poder, etcétera. El 24 de diciembre del año pasado (en una fecha claramente diseñada para que pasara desapercibido el golpe), Pisa obtuvo una de cada cuatro partidas que se asignaron en la licitación de medicamentos.

La lista de contradicciones del Presidente se ensancha por minuto.

23 Abril 2020 04:08:00
La pandemia y el embate contra la libertad de expresión
No es novedad que al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador le irritan la crítica y la información que exhibe la falsedad de sus recurrentes “otros datos”. Lo he dicho muchas veces: el Presidente de México es una amenaza a la libertad de expresión. Está en su ADN esperar aplausos y lisonjas de los periodistas. La emergencia sanitaria vigente ha profundizado esa tendencia y lo más grave es que la está acercando a los terrenos del totalitarismo.

El viejo argumento de los regímenes priistas de que en tiempos difíciles se impone la “unidad” es llevada al extremo por el presidente AMLO y su aparato de comunicación gubernamental. Esbozan el esquema ampliamente conocido de gobiernos dictatoriales: cualquier crítica al líder, a su Gobierno y a su actuación significa un atentado contra la nación, perseguible y punible.

López Obrador ha expresado con toda claridad, varias veces, su concepto del papel del periodismo. Ayer lo volvió a hacer: en medio de la peor crisis sanitaria y económica de la historia, dedicó más de una hora de su conferencia mañanera a una suerte de cátedra acerca de la bondad o maldad de los periodistas. Incluso dio una breve lista de columnistas buenos. ¿Su mérito? Que lo defienden a él.

La pobreza de su idea sobre el periodismo “bueno” puede resultar hasta chusca. Pero su clasificación de los periodistas “malos” es inquietante en una democracia: en Palacio Nacional, la crítica es entendida como ataque, la investigación periodística que revela lo que el Gobierno quisiera mantener oculto (quizá el papel fundamental del periodismo) es vista como conspiración golpista, la exigencia de transparencia es considerada una provocación política y la documentación pública de cualquier violación a la ley por parte de la administración pública es razón para propiciar desde el poder el linchamiento digital.

Hay quien quiere minimizar el asunto al decir que “así es el Presidente”, como si fuera un gesto travieso de su personalidad. No es para trivializarse. Es exactamente la visión que los regímenes totalitarios tienen de la prensa. Es la vieja concepción sobre la libertad de prensa que ha prevalecido desde el poder en regímenes autoritarios de izquierda y de derecha en todo el mundo.

La pandemia de coronavirus como cualquier emergencia, exige responsabilidad de todos. El Gobierno de López Obrador quiere unanimidad de la prensa en aplaudirle, halagarlo y elogiarlo (basta ver a los personajes que cada mañana animan su conferencia para entender lo que le gusta). Y cada día se dedica a descalificar, estigmatizar, señalar a quienes ejercen el derecho y la obligación a la crítica, la investigación, la publicación de datos y hechos.

El Gobierno de México con sus propagandistas oficiales y oficiosos quiere suprimir el derecho de todos a saber lo que hace la Administración, lo que decide, lo que gasta, lo que omite, lo que ignora, lo que desdeña, lo que descuida en su obligación de proteger a los mexicanos de una pandemia que azota al mundo entero y la resultante crisis económica que ya genera a su paso.

No es un crimen cuestionar las cifras ni la metodología. No es un delito señalar la negligencia del Gobierno que no actuó a tiempo para conseguir insumos suficientes para la protección elemental del personal médico y los pacientes. No es conspiración documentar que están ocurriendo brotes de coronavirus en los hospitales del IMSS. No es golpismo alertar por la insuficiencia de la respuesta oficial para enfrentar la crisis económica que ya llegó.

Al Presidente y los suyos, la crisis sanitaria y económica les ha caído como anillo al dedo… para impulsar su pretensión de ir arrinconando la libertad de expresión.
22 Abril 2020 04:08:00
AMLO Y Trump son como compadres, dicen en el propio Gobierno
El viernes hablaron por teléfono los presidentes de Estados Unidos y México. “Si hubieras escuchado el tono, juras que son compadres”, me describió una de las poquísimas personas que presenciaron la llamada.

Este integrante de alto nivel del Gobierno mexicano definió el trato como “ultra amistoso”, con un Donald Trump refiriéndose a Andrés Manuel López Obrador como “very great friend” (muy buen amigo). El telefonema fue breve, para que el Presidente mexicano agradeciera que Estados Unidos prometió enviarnos mil ventiladores de los que se emplean en los casos más graves de coronavirus y que no se restringieran las compras de México. Pero ya encarrerado y en esa atmósfera “entre compadres”, el presidente López Obrador invitó a Donald Trump a verse cara a cara, cosa que no ha sucedido en el año y medio en que han sido presidentes simultáneamente.

“Yo esperaría sentado”, me dijo la misma fuente, argumentando que el posible saludo de mano personal entre los presidentes de Estados Unidos y México ha sido una posibilidad que surgió inicialmente para sellar la firma del nuevo tratado comercial, el TMEC. Pero no sucedió. A cambio de eso, visitaron México Jared Kushner, yerno y súper asesor de Trump, y Robert Lighthizer, representante comercial estadunidense y jefe de la negociación comercial por ese país. El tiempo fue pasando, las agendas no coincidieron, ninguno de los dos países insistió mayor cosa… y llegó el coronavirus.

Según lo que difundió el Presidente mexicano en su cuenta de Twitter, la bilateral Trump-AMLO podría suceder entre junio y julio de este año, cuando ambos países esperan ya haber salido de la primera ola de la pandemia. Quizá para entonces, ya habrá entrado en vigor la orden ejecutiva anunciada antier por Trump para prohibir la migración a su país. Así de duro. Para el estadunidense que enfrenta una reelección próximamente, momento idóneo para reunirse con su gran amigo mexicano.

No es extraña la camaradería entre ambos mandatarios. Desde que López Obrador era el candidato puntero en las encuestas presidenciales mexicanas, y la renegociación del TLC se llevaba con la Administración de Peña Nieto, Donald Trump se refería a AMLO como “Juan Trump”, su manera de caricaturizar que era la versión mexicana de él mismo. En efecto, sus formas de llegar al poder y de ejercerlo tienen muchísimas similitudes. Ya como Presidente, López Obrador desmontó el tono belicoso que mantuvo por años contra Trump (escribió un libro para criticarlo, prometió contestar todos y cada uno de sus tuits contra México, le llamó autoritario, xenófobo, antiinmigrante) y mientras sus conferencias mañaneras son una inagotable producción de críticas e insultos a todo mundo, a Trump no lo toca, y sistemáticamente dice que lo respeta, que no se va a enganchar en un pleito con él.

La crisis por coronavirus también puso a López Obrador al teléfono con el Presidente de la otra gran potencia, el chino Xi Jinping, hablaron también sobre recursos para enfrentar la pandemia y al final, fue el Mandatario de China quien lo invitó a visitar su país. AMLO bromeó en la mañanera sobre lo lejos que queda y las escalas que se necesitarían para el traslado.

Como efecto de la cooperación internacional por la pandemia, y sobre todo por la influencia del canciller Marcelo Ebrard, ya veremos si de todo esto resulta un presidente López Obrador más abierto al mundo, más consciente de la importancia de México en la geopolítica y más dispuesto a jugar un rol en el tablero global. O como muchos presidentes del pasado han usado sus giras al extranjero: como una fuga temporal de una realidad nacional que no deja de vapulearlos.
21 Abril 2020 04:08:00
Me está pidiendo violar la ley, dice líder del CCE a AMLO en carta privada
“Lo que usted me está pidiendo, señor Presidente, es violar la ley, y por principios, no lo voy a hacer”.

En esa línea se puede resumir la carta privada que mandó el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar Lomelín, al Primer Mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, a cuyo contenido tuve acceso y que acabo de leer íntegramente en el noticiario a mi cargo en W Radio.

Es una carta que exhibe la escalada en la confrontación entre el Presidente de México y los empresarios del país. Salazar Lomelín se había mantenido como un líder empresarial muy cercano al presidente AMLO, pero en la carta acusa las “diferencias profundas en las formas” que tiene con el Presidente al grado de “afectar la confianza que yo pensaba habíamos construido”.

Salazar Lomelín escribe a López Obrador: “Recibo con asombro una carta en donde usted me pide ayuda para cobrar supuestos adeudos de compañías al Servicio de Administración Tributaria. Eso escapa a mis atribuciones y representaría una violación de la ley que, por principio personal, no puedo hacer”.

Le señala que él no es político, que no tiene otra aspiración que ayudar a México y que ojalá pudieran conjuntamente echar a andar un plan de tres meses para reactivar la economía frente a la amenaza de la pandemia.

La historia de esta breve comunicación epistolar surgió el 9 de abril de este año, cuando en su conferencia mañanera el presidente AMLO reveló que había enviado una carta a Salazar Lomelín para señalarle cuáles eran las 15 empresas que más debían dinero de sus impuestos, y que le ayudara a cobrarles.

Esa carta fue el clímax de un creciente desencuentro entre empresarios y el Presidente de México. Desde que llegó al poder, López Obrador ha sido internacionalmente percibido como adverso a la inversión privada.

Sus declaraciones, su estilo autoritario y no pocas decisiones de política pública han generado desconfianza entre empresarios, inversionistas y analistas, y esto se ha reflejado en una baja notable en las calificaciones crediticias a México, una sistemática salida de capitales, un desplome de la inversión privada en el país y una notable incertidumbre en los mercados. Todo eso, antes del coronavirus.

Sin embargo, parecía que no todos los puentes estaban rotos. Y uno era Carlos Salazar Lomelín, líder del CCE. Ha gozado durante el sexenio de mucho acceso a Palacio Nacional y no pocas veces el Presidente lo ha elogiado públicamente.

Sin embargo, recibía crecientes críticas de su gremio por su tono suave y su actitud dócil hacia un Presidente hostil a la Iniciativa Privada. Este año, conforme México acentuaba su ruta hacia la recesión (reitero: antes del coronavirus), Salazar empezó a endurecer el tono hacia las políticas del Presidente.

Y en eso llegó la pandemia. Frente a la prácticamente nula estrategia de defensa económica del presidente AMLO (sus apoyos no suman ni 1% del PIB mexicano, cuando hasta Perú ha puesto 7% de su PIB sobre la mesa), empezó un choque entre los dos otrora aliados.

El líder empresarial exigió más medidas, tomarse en serio el tamaño del desastre económico que acarreará la pandemia. El presidente AMLO respondió mandándole una carta privada. El texto exacto no se conoce, pero López Obrador dijo que en ella le adjuntaba el listado de 15 consorcios que deben 50 mil millones de pesos de impuestos, para que le ayudara a cobrárselos, una manera de culpar al empresariado de no ser solidario y trasladarle el costo político de las dificultades económicas.

Eso fue el 9 de abril. Unos días después Carlos Salazar Lomelín reveló que había contestado también en una carta privada al Presidente, negándose respetuosamente a su decisión. Tuve acceso al texto íntegro de esa carta.

Su tono es revelador del estado de cosas entre el sector productivo mexicano y el Gobierno federal. Consulté al líder empresarial, quien declinó comentar el asunto. En una entrevista días antes de que yo tuviera el texto en mis manos, me dijo que quería mantener el carácter privado de la comunicación.


16 Abril 2020 04:08:00
Los delegados para el coronavirus, designados por tómbola
El 16 de enero de este año, cuando ya se sabía en todo el mundo la amenaza que implicaba el coronavirus, el Instituto Mexicano del Seguro Social, bajo la dirección de Zoé Robledo, decidió armar un show: contrató a los “niños gritones” de la Lotería Nacional y usó una tómbola para designar quiénes serían los delegados del IMSS en los estados del país.

No importaba tanto la experiencia en la coordinación de servicios médicos. No importaban tanto las credenciales científicas. No importaba tanto el currículum. Pero sobre todo, no importaba absolutamente nada que conocieran las particularidades de la región a la que serían asignados. Lo único que importaba era tener buena suerte: 35 funcionarios públicos del Seguro Social presentaron un examen, escribieron un ensayo, fueron entrevistados y vieron sus nombres entrar a la tómbola. ¿A dónde iban a parar? Eso lo definía la suerte, no la ciencia ni la planeación estratégica.

Las crónicas de ese singular acto reportaron los resultados. El nuevo delegado de Chihuahua viajaría desde Tabasco. Piense usted la diferencia entre las enfermedades tropicales de la población tabasqueña con lo que enfrentan los estados del norte. La delegada de Jalisco era de Chiapas. También un cambio dramático de realidad médica. Diría el presidente López Obrador: nomás patearon el avispero.

Este desbarajuste sucedía en un doble momento crítico para el Seguro Social: primero, porque en enero los propios datos oficiales del IMSS revelaban que existía en el país una aguda crisis de desabasto de medicamentos y un repunte de las quejas por falta de atención médica. Y segundo, porque el coronavirus ya era una amenaza para toda la humanidad. Y era claro: llegaría a México, donde los generales encargados de dar la batalla en cada lugar, no conocían el terreno.

Haga el cálculo: si el 16 de enero los nombraron por tómbola, ¿les gusta un mes para hacer la mudanza, encontrar casa en el nuevo estado? Ya es mediados de febrero. ¿Otro mes para conocer cómo funciona el IMSS en esa entidad, qué hospitales, qué instalaciones, quiénes son los directores, cómo opera la administración? Ya es mediados de marzo, fase 2, contagios comunitarios, no hay cubrebocas ni guantes, no hay protocolos para recibir a los pacientes con coronavirus, surgen brotes dentro de los hospitales aquí, allá y acullá. Se habían resquebrajado los circuitos de abasto, atención, información y cobro, en buena medida, por la tómbola de delegados.

Quizá a eso se debe que, como lo diagnosticó el gobernador de Baja California, que es del mismo partido que el Presidente y el director del Seguro: el IMSS es el talón de Aquiles en el combate a la pandemia. La Institución que debería ser el pilar… resulta que es el punto débil. Y lo dicen desde adentro.

Epílogo. Murió de coronavirus el delegado del IMSS-Bienestar en Coahuila. Se investiga si se contagió en un hospital de San Buenaventura, municipio pegado a Monclova, durante una visita que realizó. Descanse en paz.


Saciamorbos

Al hacer ayer en esta columna la relatoría del desastre de gestión en el IMSS en medio de la pandemia (compras en el hospital siglo 21, conteo de camas y ventiladores hasta mediados de marzo, brotes de coronavirus en Monclova, Tlalnepantla, Tijuana, Los Cabos, protestas de doctores por todos lados, medidas económicas extraordinarias que en realidad llevan años funcionando), olvidé anotar un caso con potencial de escándalo mayúsculo: la denuncia sobre la presunta compra de ventiladores a sobreprecio y sin licitación de por medio, a la empresa de un hombre que aparece como sancionado por fraude tanto en México como en Estados Unidos. El asunto lo exhibió Mexicanos contra la Corrupción.
15 Abril 2020 04:05:00
IMSS, relatoría del desastre
Los médicos residentes del Hospital 72 del IMSS en Tlalnepantla, Estado de México, ni siquiera lo llaman por su nombre. Mejor de plano se dirigen al subsecretario López Gatell, al secretario Alcocer y al presidente López Obrador. Los doctores del Hospital 7 del IMSS de Monclova, se sintieron ofendidos por su desdén. Y hasta el Gobernador de Baja California, que es de su mismo partido, vapuleó el papel que ha jugado en medio de la emergencia el Instituto que dirige.

Zoé Robledo, director general del IMSS, está en crisis. Antes de que llegara el coronavirus, ya tenía al IMSS en la cuerda floja; sus propias estadísticas revelaban que se había agudizado el desabasto de medicinas y las quejas por falta de atención en sus hospitales.

Con la pandemia, estalló la sucesión de errores en el pilar de la salud pública mexicana.

A fines de febrero, en el hospital emblema, el siglo 21 en la Ciudad de México, estaban comprando guantes de intendencia y trajes de pintor para enfrentar el coronavirus. El director del centro médico, Carlos Cuevas, servía de modelo. Los doctores me mandaron las fotos, indignados. Aquí las publicamos. Cuevas dijo que era equipo médico profesional que cumplía todas las normas, pero lo contradijo el mismo Zoé Robledo y aseguró que eran fotos de un taller sobre lo que no debe comprarse.

El 18 de marzo, cuando ya existían casi 100 casos confirmados de Covid-19 en buena parte del país, el IMSS decidió (apenas) mandar un oficio a todos sus hospitales para preguntar cuántas camas y ventiladores tenían. En esta columna presentamos el documento. Se supone que se habían preparado con tres meses de antelación. Exhibidos.

El 22 de marzo iniciaba la tragedia en el hospital del IMSS en Monclova; el primer aviso de lo que una semana después se convertiría en un dramático brote de Covid-19 dentro del hospital, afectando a decenas de médicas y médicos. La reacción inicial del IMSS fue decir que el brote no había surgido en el hospital, sino en un consultorio privado afuera. Con eso, buscaron contrarrestar las denuncias de que, avanzada la pandemia, los doctores seguían sin recibir el equipo mínimo de protección para tratar a los pacientes. Doctoras y doctores del propio Hospital de Monclova lo desmintieron, y el Gobierno quedó ridiculizado, otra vez exhibido como mentiroso; tuvo que ofrecer una disculpa pública el 31 de marzo.

El 7 de abril, médicos del hospital 72 en Tlalnepantla, dentro de la zona metropolitana de la capital del país, denunciaron que tenían un brote dentro. Una treintena de doctores, residentes y personal de salud infectados. Una revelación de la periodista Arelí Quintero en el portal LatinUS. La reacción de Zoé Robledo fue la misma: minimizar el hecho y decir que eran contagios externos. En una carta en la que ni siquiera le llaman por su nombre, los profesionales de la salud demostraron cómo tienen que comprar con su propio dinero los cubrebocas y guantes, cómo no existen protocolos para recibir a los pacientes con coronavirus, y exigieron también una disculpa pública.

Casi de inmediato, se denunciaron brotes en hospitales del IMSS en Los Cabos, Cuernavaca y Tijuana. Con el paso de los días, la situación en Tijuana se agudizó, los médicos –desprovistos de ayuda– desesperados. El famoso actor Eugenio Derbez, difundió un video para alertar sobre lo que ahí sucedía. El IMSS respondió virulentamente en un video en el que aparece su delegada en Baja California, Desirée Sagarnaga, diciendo que todo lo denunciado por Derbez era falso. Sorpresa: el propio Gobernador de Baja California

–que es también de Morena– el mismo partido que Zoé Robledo y el Gobierno federal, respaldó a Derbez y acusó al IMSS de ser el “talón de Aquiles” en la lucha contra la pandemia. Otra vez el IMSS y su director, ridiculizados.

Y si esa fue la exhibida ante el desafío en salud, en lo económico no se queda atrás. El IMSS anunció la noche del lunes el supuesto gran acuerdo de apoyo a las empresas con el pago de sus cuotas. Anunciaron varias medidas y rápido fueron ridiculizadas por especialistas y conocedores: la condonación del 90% de las multas existe desde 2003, la dispensa del otorgamiento de garantías de los créditos fiscales lleva un año en vigor y la opción de los convenios de pagos está desde hace 19 años.

En fin. Al cabo que en lo que la pandemia lo ahoga, Zoé Robledo sueña con ser gobernador de Chiapas y sueña con la Presidencia.



14 Abril 2020 04:05:00
El Gobierno más chingón del mundo
Si algo ha exhibido el Gobierno del presidente López Obrador es que tiene una enorme seguridad en sí mismo. Para ponerlo en términos muy mexicanos: se siente el Gobierno más chingón del mundo. A este Gobierno las pandemias le hacen lo que el viento a Juárez. Nadie como este Gobierno para combatirlas.

El miércoles en su habitual conferencia nocturna, el subsecretario Hugo López-Gatell explicó ampliamente su modelo Centinela de vigilancia epidemiológica y aprovechó para dar cátedra al resto del mundo, con frases como: “antes de que existieran los modelos Centinela lo que llevó es a un error de apreciación que persiste hasta el momento en la mayoría de los países”.

O atacar a los gobiernos que realizan masivamente pruebas de coronavirus (tal y como recomienda la OMS) al declarar que “en muchos países se sigue utilizando la idea de ‘voy a hacer pruebas a todos, voy a detectar todos los casos’ y lleva a un error de interpretación, que es pensar que lo que se ve es lo único que hay”. Y cerrar fustigando a las naciones que no siguen su modelo: “en cualquier otro país donde no se esté usando esta mecánica, no están reconociendo que lo que no ven también existe, pero en México sí reconocemos que lo que no se ve también existe”.

¿Que hay una crisis económica por la pandemia? Este Gobierno, a contrapelo del mundo entero, no anuncia ningún plan de apoyo financiero. ¿Que hay una escasez de equipo médico? El canciller mexicano dice que no nos preocupemos porque los gobernantes del mundo quieren quedar bien con un Mandatario tan prestigiado como López Obrador y casi casi se están peleando para ver quién nos manda cubrebocas, guantes y ventiladores.

¿Que están desplomados los precios del petróleo y hay una cumbre internacional para arreglarlo? La Secretaría de Energía del Gobierno más chingón del mundo (que no es de los 10 más importantes productores) deja a todos esperando cinco horas porque está realizando consultas y luego se levanta de la mesa, ante el asombro de los verdaderamente grandes productores de crudo.

Van en línea con su jefe. El Presidente no se ajusta a ningún modelo económico y considera que hay que cambiar la manera en que se mide el desarrollo en todos los países. El Presidente dice que va a reinventar la manera en que se combate a la delincuencia en todo el planeta, y en vez de usar la fuerza va a usar el amor.
09 Abril 2020 04:09:00
No contamos con el Presidente
Es momento de que como sociedad mexicana caigamos en cuenta de que, frente al atroz reto que implica la llegada de la pandemia a México, no contamos con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La posición del Gobierno federal es que cada quien se rasque con sus propias uñas. No hay dinero extra que llegue directamente a los más afectados por la crisis sanitaria y económica. Hasta los más pobres, que tanto aparecen en el discurso político del Presidente, van a seguir recibiendo lo mismo que les lleva prometiendo año y medio, y que en muchísimos casos aún no les llega por la dramática incapacidad de implementación.

El Presidente no parece mirar al mundo ni detectar lo que sucede allá afuera. No sabe que no entiende. No entiende que no sabe.

Ante ello, la sociedad no puede pasmarse en el lamento de sólo seguir contabilizándole al Presidente cada una de las torpezas, mentiras, desdenes, desatenciones, malas frases y peores ejemplos. Habrá que seguir señalándolas para el juicio de la Historia, que ya llegará.

Pero por ahora, hay una tarea urgente de atender. Si no contamos con el Presidente, hay que tocar otras puertas del Gobierno federal a ver si alguien abre, a ver si contestan los que sabemos que no comparten su actitud displicente. Agitar a gobernadores y alcaldes para que suplan el vacío presidencial. Animar a líderes sociales y empresariales, a ONGs y toda suerte de organismos de la sociedad civil y colectivos. Ya muchos han despertado y se están activando. No se trata de un llamado a la insurrección: AMLO es y será Presidente de todos los mexicanos como lo marca la Constitución, pero si él ya dejó claro que no se cuenta con él, pues habrá que hacer la tarea sin él.

Y así, atender la emergencia: proteger de inmediato a la gente que está poniendo su vida en juego. Equipar a todo el personal de salud. Dotarlos de lo que necesitan para derrotar al enemigo: pruebas de coronavirus, camas de terapia intensiva por miles, ventiladores, cubrebocas, guantes, lentes de protección. Y no sólo a ellos. Cuidar también a los que, por desempeñar una actividad esencial para el país, deben salir estos días: soldados, marinos, policías, bomberos, los que trabajan en mercados y supers, los cajeros de los bancos, operadores del transporte público y un largo etcétera.

A la voz de ya, también apoyar a los que si no salen, no tienen qué comer. Dinero directo y especial a la gente más necesitada, a quienes están perdiendo su empleo (van 350 mil en tres semanas, según cifra oficial), incentivos para los empresarios que no despidan, y más aún para los que contraten más, apoyos para micro, pequeños y medianos negocios que son los que más trabajo dan en el país y son los que pueden aguantar menos un cierre tan largo.

Es momento del manos a la obra. Y ya sabemos con qué par de manos no contamos.


Saciamorbos

A dueto, el presidente López Obrador y su director del IMSS, Zoé Robledo, se me lanzaron ayer en la mañanera. Como es habitual, mintieron.

A principios de marzo di voz en esta columna a médicos del hospital Siglo XXI. Denunciaban que les habían comprado guantes de trapear y equipo de pintor para enfrentar el coronavirus. Publiqué las fotografías en las que aparecía el director de dicho hospital, el doctor Carlos Cuevas, sirviendo de modelo para exhibir esas prendas. Ese día me habló el doctor Cuevas para aclararme que no eran cosas para cocineros ni pintores, que era equipo profesional, muestrario de un proveedor. Ayer en la mañanera, el director Zoé Robledo cambió la versión oficial: dijo que las fotografías correspondían a un taller sobre “qué cosas no debían comprar jamás” para el coronavirus. (Hasta como chiste es malo el tal taller). Si van a mentir, que se pongan de acuerdo.
08 Abril 2020 04:09:00
Funcionario de AMLO elogia al calderonismo
Lo presentaron como parte central del llamado Equipo Científico del Gabinete de Salud para enfrentar la pandemia por coronavirus en México. Esta es su segunda pandemia dentro del Gobierno, y a diferencia de lo que piensa el presidente López Obrador, este funcionario de la 4T considera que el Gobierno de Felipe Calderón actuó espectacularmente bien frente a la pandemia que le tocó enfrentar, la de influenza A-H1N1, al grado que le mereció un reconocimiento de la Organización Mundial de la Salud.

Se trata de Mauricio Hernández Ávila, director de Prestaciones Económicas y Sociales del IMSS, quien ha sido presentado en varias conferencias de prensa como uno de los científicos que asesoran al subsecretario Hugo López-Gatell, y que fue subsecretario de Salud en el sexenio de Calderón.

Antier lunes, en su cuenta de Twitter, Hernández Ávila escribió un hilo en el que presume que él coordinó y lideró la estrategia de combate a la influenza y que sus resultados merecieron el reconocimiento de la OMS. Esto contradice la versión del Gobierno para el que trabaja.

No solo el presidente AMLO ha criticado una y otra vez la gestión de Calderón frente a la influenza (muchas pruebas y cerrar de inmediato el país, que es justo lo contrario a lo planteado ahora), sino que en una entrevista con The Economist, el hoy subsecretario López-Gatell, acusó al calderonismo de haberse manejado con secrecía cuando enfrentaron la influenza. En ese entonces, Hernández era jefe de López-Gatell, los dos siempre han sido cercanos, y ahora han caído en franca contradicción:

Mauricio Hernández escribió el lunes en Twitter: “Coordiné una estrategia de respuesta y una red para llevar a cabo miles de pruebas con el apoyo del CDC y Canadá. Mismas que fueron reconocidas por la OMS por su oportunidad y transparencia. El Indre, con el cual México cuenta hoy, es producto de ese esfuerzo, un esfuerzo colectivo que me enorgullece haber liderado… cito a Margaret Chan, directora general de la OMS durante ese periodo, ‘México le dio al mundo una advertencia temprana, y también le dio al mundo un modelo de informes rápidos y transparentes, medidas de control agresivas y un intercambio generoso de datos y muestras’”.

Esto publicó en respuesta a un artículo de un servidor en The Washington Post en el que “según el recuento de cuatro exservidores públicos que estuvieron en el ‘cuarto de guerra’ para combatir la influenza hace 10 años –solo uno de ellos sigue en la política– López-Gatell y Hernández, fallaron en las dos tareas que les encomendaron, a juicio del entonces presidente Felipe Calderón y su equipo cercano” y que por eso fueron marginados y dos años después dejaron el Gobierno (
https://www.washingtonpost.com/es/post-opinion/2020/04/05/lopez-gatell-el-cuestionado-pasado-del-nuevo-superheroe-mexicano/).

Volví a checar con las cuatro fuentes, y las cuatro ratificaron lo dicho: Mauricio Hernández, entonces subsecretario, falló en hacer una base de datos confiable (duplicó muertos y confundió vivos con muertos y viceversa) y falló en crear un laboratorio que realizara miles de pruebas. Esas eran sus dos tareas: la base de datos la terminó haciendo Rafael Giménez y el laboratorio lo terminó montando Ernesto Cordero.

A partir de los tuits (virulentos) de Hernández, además de las cuatro fuentes consultadas inicialmente, tres funcionarios públicos de primer nivel en ese entonces me ratificaron que, en efecto, el presidente Calderón pidió hacer a un lado a Mauricio Hernández.

Las seis fuentes desmintieron categóricamente que Hernández haya coordinado y liderado el combate a la influenza, de lo que se ufana. Los seis piden el anonimato por el clima de persecución que impera en este Gobierno, del que ahora Hernández Ávila es encumbrado integrante.

Curioso que el exsubsecretario Mauricio Hernández presuma que gracias a él, hace una década se hicieron miles de pruebas de influenza: ¿por qué no las hace también ahorita? México es de los países con menos pruebas de coronavirus per cápita en el mundo, y eso que la OMS aconseja hacer el máximo de pruebas posible. Curioso también que niegue rotundamente que haya sido “corrido” (él lo pone entre comillas) cuando el texto jamás dice eso.


Saciamorbos

Hay denuncias de que, bajo el control de Mauricio Hernández, en el Instituto Nacional de Salud Pública, no pudieron publicarse completas las encuestas de obesidad porque les salieron inexactas, a pesar de que cada encuesta costó decenas de millones de pesos, un escándalo de dinero. ¿Se atreverán a investigar estas denuncias, o se van directito al cajón Bartlett?
07 Abril 2020 04:08:00
El rey pequeñito
Solito, desde su Palacio, con su atril grandote, su mampara grandota, en su patio grandote, habló este domingo el rey pequeñito. Repitió lo mismo que dice en cada informe, en cada mitin, en cada mañanera.

Su larga perorata de prejuicios imperturbables, de ideas fijas, de nociones históricas maniqueas, de complejos. Y al final, tres veces el grito de ¡Viva México! al que no responde nadie: esta vez, no tiene ni corte que le aplauda.

No reconozco a Andrés Manuel López Obrador: un hombre forjado en interpretar los sentimientos de la gente, se muestra absolutamente ajeno a él. Sin ninguna empatía hacia una sociedad con miedo a la pandemia, a sus devastadores efectos humanitarios y a los destrozos económicos que ya está dejando. Para él, el “pueblo” es algo abstracto, que no parece estar conformado por personas.

Si alguien buscaba a un estadista, se encontró con un burócrata haciendo numeritos. Si alguien buscaba a Roosevelt se topó con “Gutierritos”.

Los mismos programas sociales, el mismo tren, la misma refinería, el mismo aeropuerto, pero una nueva cuenta mágica: 2 millones de empleos. ¿De dónde? Quién sabe. ¿Cómo? Tampoco.

Incapaz de anunciar un plan especial de apoyo directo a la gente, que va a sufrir más por el encierro que implica la pandemia, hizo un recuento de carreteras, remozamiento de escuelas, créditos de vivienda... un informe de cualquier año de cualquier Presidente de cualquier partido.

Mientras todos los países del mundo anuncian miles de millones de dólares para que lleguen a los microempresarios, los de la tiendita, la fondita, este Presidente dice que no se vaya él a endeudar, que sería grave para las finanzas del país. Grave para las finanzas del país es que haya millones de despidos, cientos de miles de pequeños negocios cerrados.

Dice que su plan energético, de 300 mil millones. Pero eso es puro deseo. No es dinero del Gobierno, es un plan para que la Iniciativa Privada invierta eso. ¿Y qué creen? La Iniciativa Privada no le tiene confianza al manejo económico del Gobierno.

Y lo de Pemex, no aguanta ni la burla: dice que reducirá la carga fiscal en 65 mil millones para Pemex. ¿A qué equivale? Ni al 20% de las pérdidas que tuvo Pemex el año pasado. Pemex tiene un cáncer y este doctor sigue empeñado en curarlo con aspirinas.

Estados Unidos puso 11% de su PIB en apoyos a sus ciudadanos, el Reino Unido más de 30 por ciento. ¿México? 0.7 por ciento. Pero olvídense de lo económico… lo humanitario.

Los especialistas consideran que México va a requerir 40 mil camas de terapia intensiva y el Presidente presumió como gran logro que ya tiene 7 mil. Eso equivale a que 4 de cada 5 personas que se pongan graves por coronavirus no van a recibir atención médica.

No hay material médico elemental, brotan protestas de personal de Salud en todo el país porque no tienen equipo ni protocolos, pero él cree que todo está bien porque él ya visitó unos cuantos hospitales.

Al frente del barco hay un señor que no está viendo la tormenta, que no tiene el timón y que se habla a sí mismo. Sálvese quien pueda.
02 Abril 2020 04:03:00
Esos ricachones empresarios que no merecen ningún apoyo
En México hay un millón de tienditas de abarrotes, 600 mil fondas y restaurantitos para comer, 200 mil salones de belleza y 300 mil papelerías. Todos son datos oficiales, del Inegi.

Todos también conocemos a alguien: yo le compro a doña Wendy, me gusta muchísimo comer en la fonda de Mariana, me cae muy bien Tarci que trabajaba en el salón de Guadalupe y no me queda muy lejos la papelería de Elia.

En México hay 4.5 millones de empresas que no tienen más de 10 empleados. De hecho, el 95% de las empresas del país no tienen más de 10 empleados: son microempresas. Y en ellas trabajan 10 millones de mexicanos.

Luego están las pequeñas empresas que emplean a 4 millones y las medianas que dan trabajo a otros 4 millones. En total, existen en nuestro país casi 5 millones entre micro, pequeñas y medianas empresas que emplean a 18 millones de mexicanos. Y esas empresas tienen dueños.

Ninguno de esos empresarios ha sido acusado de delincuente de cuello blanco en las conferencias mañaneras del presidente López Obrador. No tienen aviones privados, a ninguno lo rescató el Fobaproa, sus movimientos de dinero no ponen en riesgo la cotización peso-dólar, no tienen información privilegiada ni se codean con los poderosos.

Ninguno forma parte del grupo de 100 empresarios a quienes invitaron a Palacio Nacional a cenar tamales para extorsionarlos con una aportación mínima de 20 millones de pesos para salvar al Presidente del lío en el que se metió con la rifa del avión.

Esos 5 millones de empresarios ya están pasando aceite y van a pasar más. Les está pegando ya el efecto económico del coronavirus, y saben que hacia adelante solo se va a poner peor. Les aseguro que ninguno de ellos quiere despedir a un solo trabajador, ni dejar de pagar a un solo proveedor: pero no les va a alcanzar el dinero para seguir gastando como si nada pasara, sin ingresar un solo peso.

Este problema mayúsculo no es exclusivo de México. Lo están enfrentando todos los gobiernos del mundo. La diferencia es que la mayoría de esos gobiernos no tienen como Presidente a un hombre que cree que todo empresario es un delincuente impune. En la emergencia, el Gobierno mexicano ha prohibido a las empresas despedir gente o rebajar sueldos, so pena de juicios. Preservar el empleo es plausible, la diferencia es que en el resto del mundo han establecido ambiciosos planes de apoyo financiero para impedir que se vayan a la quiebra estas empresas y dejen a sus millones de empleados sin nada: cheques directos a cualquiera que sea despedido, no cobrar impuestos para que las empresas puedan respirar durante la pandemia, exenciones fiscales a los que preserven o aumenten el empleo. En México, nada: la pura amenaza.

Ayer el Presidente dijo en su mañanera que los empresarios lo tenían que hacer por su propio bien, porque él publicará una lista negra de los que despidan trabajadores y “van a quedar muy mal, y después de qué les sirve una campaña de publicidad de cientos de miles de millones de pesos, si en una emergencia actuaron de manera egoísta”.

¿Una campaña publicitaria de cientos de miles de millones de pesos? ¿La tiendita de doña Wendy, la fonda de Mariana, el salón de Guadalupe, la papelería de Elia?

Las empresas de México están ahí, a la vista de todos, y no son solo los consorcios gigantescos: son las historias de esfuerzo emprendedor de millones de mexicanos que, sin recibir en ningún sexenio ningún privilegio, han salido adelante y emplean a millones de personas.



Saciamorbos

Habrá recorrido los 2 mil 500 municipios del país, pero parece que no se iba fijando.

01 Abril 2020 04:05:00
Lista incompleta de a quienes AMLO trata mucho peor que al ‘Chapo’ y familia
Mujeres de todas las edades y condiciones socioeconómicas, organizaciones feministas, papás de niños con cáncer a quienes les recortaron las quimioterapias por austeridad, pacientes con VIH a quienes les recortaron los antivirales por austeridad, directivos de hospitales que denunciaron el desabasto de medicamentos, médicos y enfermeras que se quejan de no tener tapabocas ni guantes para enfrentar el coronavirus, científicos a quienes les recortó el presupuesto.

Madres que dejaban a sus hijos en guarderías y estancias infantiles, trabajadoras de estas estancias, usuarios de comedores comunitarios que se quedaron sin alimento, comunidades indígenas que se oponen a un tren que rasurará la selva maya, familiares de víctimas del crimen organizado que le piden una cita y no se las da para no exponer su investidura (después de Badiraguato, el chiste se cuenta solo), ejidatarios que están en contra de que construya una central termoeléctrica porque temen quedarse sin agua.

Padres de familia que protestan porque no quieren que la CNTE sea la mandona en la educación en México, empresarios de todos tamaños, cualquiera que denuncie a un corrupto dentro de su Gobierno o partido, cualquiera que ironice sobre la rifa del avión que no incluye ganar el avión, organizaciones de la sociedad civil que denuncian corrupción, organizaciones de la sociedad civil que exhiben que su estrategia contra el crimen ha generado más muertos.

Organizaciones de la sociedad civil que evidencian que hoy se hacen más compras sin licitación que antes, alcaldes que le piden cita y a quienes recibe con gases lacrimógenos a las puertas de Palacio Nacional, algunos gobernadores que no quieren que los mangonee, artistas que se quejaron por el recorte al presupuesto cultural, funcionarios de organismos autónomos, funcionarios públicos que se atrevan a hacerle observaciones (ni siquiera críticas).

Deportistas a quienes recortaron las becas, ricos o cualquiera que tenga dinero, policías federales que protestaron porque no quieren volverse militares, migrantes que desean un futuro mejor en Estados Unidos, periodistas y medios de comunicación críticos tanto nacionales como internacionales, intelectuales que lo cuestionan, encuestadores cuando reflejan que su popularidad va a la baja. Ambientalistas que protestan por la construcción de una refinería, agencias calificadoras internacionales que evalúan los tropiezos de su política económica, expresidentes de México, partidos de oposición y sus integrantes, ciudadanos que marchan para protestar por el rumbo de su Gobierno, economistas que evidencian que son falsas las cuentas alegres de producción petrolera.

Trabajador de la salud que le quiere tomar la temperatura o le ofrece gel antibacterial para frotarse las manos, estudiantes que le contestan en un mitin que no han recibido sus becas, personas con discapacidad que le contestan en un mitin que no han recibido los apoyos prometidos.

Esta es una lista incompleta de quienes han sido objeto de calumnias, insultos, injurias, descalificaciones, burlas, por parte del presidente López Obrador, y que seguramente hubieran querido recibir de él un trato equiparable al que brinda a Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera (con quien ha expresado públicamente su empatía al menos en un par de ocasiones), su hijo (a quien ordenó liberar minutos después de su captura), su señora madre (a quien le gestiona con EU una visa humanitaria para que pueda ver a su hijo) y sus abogados (a quienes les consigue citas con secretarios de Estado para ver si logran su deseo de traer de regreso a una cárcel mexicana al líder del cártel de Sinaloa).



31 Marzo 2020 04:09:00
López G. vs. López O.
López Gatell tenía un semblante de alarma y preocupación. Un inusual sentido de urgencia se detectaba en su entonación.

Era sábado por la noche y desde Palacio Nacional, el Gobierno federal mexicano dio un giro a su comunicación sobre la pandemia por coronavirus. El subsecretario nombrado vocero ante la emergencia, anunció que, ahora sí, todo mexicano debe quedarse en casa como única vía para amainar el golpe que viene: la “transmisión extremadamente acelerada” con un crecimiento exponenecial de los casos.

López Obrador es tal vez el único Jefe de Estado del mundo que no ha encabezado el anuncio para decirle a su pueblo que debe permanecer en sus hogares. Incluso otros mandatarios que desdeñaron la peligrosidad del virus, lo hicieron: Trump, Boris Johnson, Bolsonaro. El Presidente de México delegó el llamado a un subsecretario.

López Gatell no escatimó en contundencia, miró fijamente a la videocámara y resumió con énfasis: “quédate en casa, quédate en casa, quédate en casa”. Así, tres veces seguidas. Cada una más marcada que la anterior.

López Obrador no canceló su gira de fin de semana. ¿Quédate en casa? Estoy en Mexicali. ¿Quédate en casa? Voy a San Luis Río Colorado. ¿Quédate en casa? Mañana me sigo a Badiraguato.

López Gatell fue brutal: si no nos quedamos en casa, van a colapsar los hospitales y van a ser muchas muertes que pudimos haber evitado. Por ello, pidió a la población solo salir si tiene actividades absolutamente imprescindibles.

López Obrador no estaba de gira abriendo hospitales contra el Covid-19, ni reuniéndose con doctores para desatorar el presupuesto para comprarles al menos guantes y tapabocas, tampoco recibiendo unidades de terapia intensiva. Sus actividades “absolutamente imprescindibles”, consistieron en: supervisar las mejoras realizadas al polideportivo de la colonia Santo Niño en Mexicali, supervisar la edificación de viviendas en San Luis Río Colorado y supervisar los avances en la construcción de un camino de Badiraguato a Guadalupe y Calvo.


López G. vs. López O.

Parecerían figuras de gobiernos distintos. Pero no. Tan no, que el subsecretario de Salud decidió cambiar las conclusiones internacionales sobre lo contagioso del virus con tal de proteger a su Jefe: dado que el Gobernador de Hidalgo dio positivo a Covid-19 y estuvo abrazando al Presidente 10 días antes, le hubiera tocado a López Obrador aislarse y, tratándose del jefe del Estado mexicano, hacerse una prueba para descartar el virus. Lo hizo el canadiense Justin Trudeau. Lo hizo el británico Boris Johnson. Pero como el mexicano no quiere ni que le echen desinfectante en las manos, López Gatell salió a decir que el Gobernador no presentaba síntomas cuando AMLO se reunió con él, y que cuando el paciente infectado no presenta síntomas, pues casi casi no contagia.

Vaya sorpresa: en el mundo lo que han dicho sistemáticamente los científicos, la OMS y hasta el mismo López Gatell es que la enorme peligrosidad del coronavirus se debe a que sin síntomas, lo puedes tener y lo puedes contagiar.

López Obrador dice que no se va a aislar porque eso es lo que quieren “los conservadores”: que deje el poder.

En medio de la crisis, quizá la petición es justo la contraria: que lo ejerza.


Saciamorbos

López Gatell insistió en lavarse las manos y mantener la sana distancia, como vía central para contener la propagación del virus. López Obrador se acercó voluntriamente a saludar de mano a la nonagenaria madre del narcotraficante más famoso de México. El episodio merece columna aparte.
26 Marzo 2020 04:08:00
El arma secreta de Trump contra México
Al Gobierno federal le urgía que se aprobara el nuevo TLC en el Congreso de Estados Unidos. Estaba urgido de una buena señal económica después de tantas malas que se habían acumulado y ya apuntaban a que no habría crecimiento sino decrecimiento del PIB. Era diciembre de 2019.

Sabedor de que tendría que ceder en terrenos que no iban a gustar, el subsecretario de América del Norte, Jesús Seade (quien en los últimos meses ha pasado más tiempo en China que en Estados Unidos, pero ese es otro tema), cortó la comunicación con los empresarios mexicanos, se desprendió del amplísimo grupo de asesores y expertos que apuntalaban la negociación, y se encerró en “lo oscurito” con los americanos para llegar a un acuerdo. Sucedió lo esperable: llegó a un acuerdo, logró que se aprobara en el Congreso el TMEC, pero cedió mucho.

(Yo soy de los que piensan que es mejor tener tratado que no tenerlo, pero también me pareció condenable que el Gobierno mintiera sobre lo que México cedió a cambio de la aprobación, pero ese es otro tema).

Obviamente, al hacer el anuncio público de que se había logrado amarrar la aprobación del nuevo tratado, el subsecretario Seade quiso esconder lo que había cedido para lograrlo.

Pero quizá lo más grave que se escondió, es que, en papel y con firma, se dejó abierta la puerta a que Estados Unidos realice una estrategia masiva de juicios laborales contra México que están estructuralmente diseñados para que las empresas americanas los usen para obtener ventajas sobre las nuestras.

Según fuentes involucradas en la negociación, antes incluso de que brotara la crisis del coronavirus, el Gobierno de Estados Unidos alistaba una ráfaga de juicios para sacar ventaja comercial sobre México. La preocupación ahora es que con la necesidad que tiene la Casa Blanca de reactivar su economía, esa estrategia se impulse aún más y ponga de rodillas a México, complicando su salida de una crisis económica cuyo prólogo es manufactura del presidente López Obrador y cuyo contenido central se llama coronavirus.

Durante los años de renegociación del TLC, trabajaron de la mano el sector privado y el Gobierno (lo mismo en tiempos de Peña Nieto que de AMLO) para enfrentar a Estados Unidos. Esa colaboración que tanto sirvió a inicios del actual sexenio, está fisurada: el aeropuerto, los gasoductos, la expulsión del empresariado de la renegociación comercial, la rifa del avión, el manejo de Pemex, los otros datos, Constellation… el tono se ha ido endureciendo.


Saciamorbos

Que el Presidente mande a casa con goce de sueldo a los mayores de 65 años es una medida en la dirección correcta para contrarrestar el virus, según coinciden todos los expertos tanto en salud como en economía. Ambos grupos de especialistas también coinciden en que no es suficiente: se necesita más aislamiento y más dinero a la gente que no tiene como hacer home office.
25 Marzo 2020 04:08:00
Once días después que la sociedad, el Gobierno actúa
Con la solemnidad que amerita el caso, ayer, 24 de marzo de 2020, por la mañana, el Gobierno federal anunció que México entró a la Fase 2 de la pandemia de coronavirus.

El general secretario del Ejército, el almirante secretario de Marina, el secretario de Hacienda, el de Salud (que sí existe), doctores, militares y servidores públicos, encabezados por el mismísimo presidente Andrés Manuel López Obrador, atestiguaron con rostros adustos el anuncio de lo que la sociedad mexicana estaba obligada a hacer por la fase 2, declarada al detectarse (un día antes por la OMS, pero el anuncio oficial se lo reservaron para la mañanera) que ya existían contagios comunitarios y no solamente importados. La voz del parte solemne fue la del subsecretario de Salud, Hugo López Gatell:

“En primer lugar, proteger y cuidar a las personas adultas mayores y otros grupos de mayor riesgo…

Lo segundo es suspender las clases en todo el Sistema Educativo Nacional... Suspender temporalmente eventos y reuniones de concentración de 100 personas o más…

“Todas las reuniones privadas, públicas, sociales o gubernamentales deben ser evitadas durante todo este mes para que se reduzca la propagación… Suspender temporalmente actividades laborales, pero ¿cuáles?, aquellas que impliquen la movilización de personas de sus domicilios al trabajo y de regreso…

“Se ha solicitado que todas las organizaciones, dependencias y entidades pongan en práctica sus planes de continuidad de operaciones…”.

Vaya, vaya. El Gobierno anuncia con bombo y platillo medidas que la sociedad mexicana empezó a adoptar 11 días antes. El Gobierno del presidente López Obrador lleva semana y media de retraso. Ha sido rebasado por la sociedad y lo de ayer fue una muestra nítida.

La sociedad se ha tomado en serio el peligro, a diferencia de su líder político que sigue jugueteando con la pandemia. Y mientras, la amenaza infecta países, colapsa los sistemas de salud pública y manda a terapia intensiva las economías.

Todas las naciones han anunciado planes de contingencia para revivir sus economías, rescatar a los trabajadores y evitar la quiebra de empresas chicas, medianas y grandes. Bueno, no todas las naciones. México no.

Primero el Presidente dijo que él confiaba en que Donald Trump resolviera el asunto, y luego declaró que tiene 400 mil millones de pesos en la caja, de lo que se ahorró por corrupción (antes eran 500, ahora 400, pero jamás ha aclarado dónde está ese dinero, y el año pasado, que se supone también estaban los 500, nunca aparecieron en la economía, y ésta quedó brutalmente estancada). Si los tiene, se está tardando en repartirlos entre la gente. Si no los tiene, que pida prestado: en Estados Unidos el crédito es a tasa cero.

Hasta ahorita en México la única medida real de apoyo económico a la gente vino –quién lo iba a pensar– de los bancos que plantearon una tregua de 4 meses en el cobro de intereses. El Gobierno podría ayudarles no obligándolos a hacer reservas. Basta con un oficio de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

El Gobierno federal podría, además de apoyar a las familias en riesgo, cancelar proyectos improductivos (refinería, tren) para dar ese dinero a la gente que lo necesita, diferir el pago de impuestos, permitir la deducibilidad del 100% de las inversiones en el primer año que se hagan, condonar impuestos a quienes no despidan trabajadores o contraten a más, y una larga lista de etcéteras que circulan en los planes de rescate de todos los países… que se están tomando en serio el impacto económico del coronavirus.
24 Marzo 2020 04:09:00
La derrota de los farsantes
Nos ha tocado vivir en un mundo en el que se ha puesto de moda cuestionar la globalización. Candidatos que apelan al nacionalismo, que apuestan a la polarización entre pensamientos distintos, que reivindican la soberanía como sinónimo de yo soy yo y depender de alguien más es un peligro.

Nos ha tocado vivir en un mundo en el que la ciencia ha perdido su lugar de honor. Porque los líderes niegan lo que los científicos han probado, sea el calentamiento global, sean las mediciones económicas, sea la contaminación. Se recortan presupuestos a la ciencia y tecnología, se minimizan sus aportaciones, se desdeñan sus resultados, se tachan de conspiración interesada sus evidencias.

Nos ha tocado vivir en un mundo en el que, dientes para afuera, todos los poderosos dicen que hay que cuidar el planeta. Y casi nadie lo hace. Sentidos discursos sobre cómo el desarrollo económico ya no puede generar devastación a la naturaleza, pero naciones de todos los tamaños siguen apostando a ello.

Nos ha tocado vivir en un mundo que ha encontrado los métodos más eficaces para alejarnos de los más cercanos. Para desfamiliarizarnos. Y para culpar de ello a la tecnología. Y entonces una familia que no convive, que reduce a monosílabos su interacción, tiene la excusa fácil de culpar al celular, a las redes sociales, a plataformas que distribuyen videos de esta permanente captura de la mente individual.

Y en eso llegó el coronavirus.

Su peligro, su amenaza, su letalidad, su impacto, han demostrado al mundo que, en contra de los políticos farsantes, la globalización es irreversible, que estamos conectados a pie, por avión y por barco. Que una mujer de Wuhan puede estar casada con un hombre de Chicago y mover un virus entre continentes, entre potencias rivales. Que dependemos todos de todos, que las fronteras no nos protegen de nada.

Que frente al surgimiento de la pandemia, científicos de todo el planeta son los que tienen la salvación, y ahora sí volteamos a verlos con esperanza, les gritamos para que nos lancen su salvavidas en medio del mar agitado. Que ahora sí, todo el dinero que necesiten, todo el apoyo, porque tienen toda la atención de quienes solían desdeñarlos. ¿Y cómo trabajan? En unidad, haciendo el equipo más grande de la historia. Que los chinos –quién lo iba a decir– ponen a disposición de todos los científicos del mundo sus datos e investigaciones sobre el coronavirus. Y así los demás. Borrando las estúpidas ideas de soberanía, de autosuficiencia. Que 2 mil cabezas en 200 países piensan más que solo un puñado en una sola nación.

Que vamos a detener el mundo por un rato, pero –lástima, Mafalda– nadie se puede bajar. Y entonces podemos vivir sin usar tanto el vehículo, sin contaminar sin control, sin desperdiciar lo más básico. Que muchos podemos trabajar desde casa y ser igualmente productivos. Pero más solidarios. Que despierta una conciencia porque este virus quizá deje más pobres que enfermos. Y que eso no puede ser.

Que ahora hay que convivir en familia. Y vernos las caras, y reconocernos, y platicar, y disfrutarlo. Que se extinguen las fugas, se cierran las salidas de emergencia. Que la tecnología es aliada. Que los aparatos pueden ser amigables, pero no son amigos ni tampoco son familia. Porque esos son de carne y hueso, y no se les acaba la batería. Que las redes pueden ser fuente de temas de conversación, y no pretexto para no conversar.

Llega, pues, el coronavirus, y todo lo que creímos que era inamovible, se mueve.
23 Marzo 2020 04:09:00
AMLO y el engaño de la gasolina
El presidente López Obrador presumió en sus redes sociales que gracias a él bajó el precio de la gasolina.

Es un engaño.

Él sabe que no es verdad pero aun así lo dijo en un video que distribuyó en sus redes sociales: “A pesar de la caída en el precio del petróleo, que desde luego nos afecta, tomamos la decisión de reducir el precio de la gasolina porque ahora nos está costando menos su importación. Esto es fortalecer la economía popular frente a la adversidad… Decidí que bajara el precio para que nos ayude a atemperar, a que no se sienta tanto la crisis económica”.

De hecho es una doble mentira.

La primera es que “tomamos la decisión de reducir el precio de la gasolina”:

El precio de la gasolina está integrado, a grandes rasgos, por tres componentes: el precio internacional del petróleo, el costo de transportar la gasolina hasta las estaciones de servicio y el impuesto (IEPS) que el Gobierno usa para recaudar.

Así pues, en realidad, la única incidencia que tiene el Gobierno sobre el precio de la gasolina es que puede subir o bajar ese IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios). Y ese no bajó, entre otras cosas, porque con la economía paralizada, uno de los pocos impuestos que le sirven al Gobierno para recaudar es este IEPS.

Lo que bajó fue el precio internacional del petróleo. Y en eso, el Gobierno de AMLO no tuvo nada que ver. El primer desplome fue a causa del desacuerdo entre Rusia y Arabia Saudita, y luego se vino más abajo frente a las tristes expectativas económicas que ha generado el coronavirus.

La segunda mentira es que bajar el precio de la gasolina fortalece la economía popular. Hay un sinfín de estudios que demuestran que subsidiar las gasolinas beneficia sobre todo a los más ricos (los que tienen coches, los usan más y llenan más veces el tanque).

El Presidente actúa como si los mexicanos fuéramos ignorantes y estuviéramos sustraídos del resto del mundo. Se comporta más como el líder de un país aislado de la globalización que como el líder de una economía integrante del G-20 con una frontera de más de 3 mil kilómetros con la nación más poderosa del mundo, con la que tiene un tratado de libre comercio.

Como si los mexicanos viviéramos en un régimen de esos en los que no hay acceso a la información del mundo libre, no supiéramos cómo funcionan las cosas, pudiéramos creernos una mentira de ese tamaño y nadie en el país fuera a darse cuenta.

Cada vez se agudiza más la tendencia del Presidente a negar la realidad, manipular los datos o francamente mentir...
20 Marzo 2020 04:05:00
Apenas antier el IMSS preguntó a sus hospitales si tenían respiradores para Covid-19
Los avisos de un nuevo virus empezaron en diciembre. Tomó desprevenido al Gobierno chino. Los de Italia, Francia y España tuvieron más tiempo para alistarse, y el continente americano tuvo aún más margen. En México, tres meses después, ya con 118 contagios y con la primera muerte por Covid-19, el IMSS ordenó apenas antier hacer un inventario en sus clínicas y hospitales para averiguar qué equipo tienen de terapia intensiva como el que requieren los casos graves de la nueva enfermedad.

El titular de la Coordinación de Conservación y Servicios Generales del Seguro Social, Carlos Enrique García Romero, giró un oficio con fecha del miércoles 18 de marzo, en el que ordena hacer un inventario del equipo propio o subrogado que se requiere para la emergencia por el coronavirus. El documento en mi poder se puede consultar en carlosloret.com.

Está dirigido a los titulares de los órganos desconcentrados de operación administrativa desconcentrada estatales y regionales, los directores de unidades médicas y de alta especialidad, y a los jefes de servicios administrativos y directores administrativos.

De manera textual, expone las razones para realizar el inventario: “Con el propósito de conocer las capacidades y equipo con el que se cuenta en hospitales para la atención oportuna de derechohabientes que pudieran presentarse con indicios de Covid-19”. El IMSS, pues, en medio de la pandemia que tiene al mundo en alerta desde diciembre, desconoce qué equipo médico tiene para enfrentarla… y se pone a averiguarlo apenas antier.

Lo que intenta saber García Romero es si hay, y en su caso cuántos y en qué estado, por ejemplo, ventiladores mecánicos, que son esenciales para mantener con vida a los pacientes graves porque el virus ataca directamente a los pulmones y disminuye rápidamente su capacidad de respirar por sí mismos.

Y pregunta por “monitores de terapia intensiva, consolas para ECMO, videobroncoscopios con procesador de imágenes y fuente de luz, máquinas de hemodiálisis, ultrasonógrafos, monitores de signos vitles de hospitalización, desfribiladores, bombas de infusión, electrocardiógrafos, esterilizadores de alta y baja temperatura”.

“Lavadoras y secadoras de inhaloterapia, autoclaves, equipo de Rayos X portátiles, camas bariátricas, unidades centrales de monitoreo en unidad de cuidados intensivos, kit de laringoscopios, videlaringoscopios, nebulizadores de malla vibrante, selladoras para empaquetamiento de material y ventiladores de traslado.”

En resumen, el equipo esencial para atender a los contagiados que presenten un cuadro grave.

El oficio concluye que, una vez realizado ese inventario en sus hospitales y clínicas por todo el país, se podrá realizar un diagnóstico “para tomar las medidas necesarias dentro de las posibilidades y disponibilidades que se puedan considerar”.

No da risa. Da terror. Es de una irresponsabilidad monumental que cuando el virus ya había contagiado a poco más de 200 mil personas en 160 países, en México apenas estén averiguando qué equipo tienen.

El presidente López Obrador, tras presumir sus amuletos anti-pandemias, declaró con mucha seguridad que existe un plan perfectmente definidio desde hace tres meses para enfrentar la llegada del coronavirus al país.

O no hay tal plan o es uno tan mal diseñado que el instituto de salud más grande del país no sabe con qué enfrentará la pandemia y apenas hace unas horas se le ocurrió determinar qué tiene y qué no.

19 Marzo 2020 04:05:00
Aquí no pasa nada
Estados Unidos anunció el martes un plan para reactivar su economía, equivalente a un billón de dólares (un trillón dicho en inglés). En México, el mismo martes el Gobierno anunció que ya tiene disponibles 150 millones de dólares para comprar tapabocas y guantes para los doctores que atienden a pacientes con coronavirus.

Los presidentes de todo el mundo están dedicados de tiempo completo a hacer informes sen cadena nacional y ruedas de prensa para dar a conocer nuevas y más drásticas medidas sanitarias y económicas contra el coronavirus. En México, ayer la conferencia mañanera empezó con una explicación de cómo va la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía.

El director general de la Organización Mundial de la Salud ha dicho que los gobiernos deben instruir a sus ciudadanos medidas de distanciamiento social, de permanecer en casa, como única vía para retardar los contagios y no colapsar los sistemas de salud. En México, ayer el presidente AMLO organizó un acto con 450 invitados para conmemorar el 82 aniversario de la expropiación petrolera.

El propio director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidió antier con un énfasis inusitado que los gobiernos del mundo hicieran todas las pruebas posibles de coronavirus a sus ciudadanos: “hagan pruebas, hagan pruebas, hagan pruebas”, dijo. En México el Gobierno dice que hacer muchas pruebas es una pérdida de tiempo.

Donald Trump ya se convenció del peligro del coronavirus. Lo estuvo desdeñando todo lo que va del año. Esta semana sus discursos han sido de franca alerta. Era el único Mandatario que faltaba en darle el golpe a la gravedad del asunto. Bueno, no: Bolsonaro en Brasil y López Obrador en México siguen pensando que el resto del mundo está exagerando.

Menos mal que Trump ya entendió la dimensión de la pandemia. Porque en México, ayer el Presidente dijo que no hacía falta ningún plan fiscal extraordinario porque “nosotros pensamos que se va a estabilizar la economía mundial porque está interviniendo el Gobierno de Estados Unidos… y van a hacer todo por estabilizar. Eso ayuda a todos los países del mundo, no le conviene a nadie que haya recesión mundial o crisis”.

Ayer en su conferencia matutina el Mandatario mexicano mostró una estampita religiosa, un amuleto protector, “detente, enemigo, el corazón de Jesús está conmigo”. Sería chistoso, hasta divertido, significaría un necesario brochazo de sentido del humor, si estuviéramos frente a un Jefe de Estado que hubiera entendido la gravedad de la pandemia, que hubiera realizado el mayor número de pruebas posibles para contar con un buen diagnóstico, que hubiera ordenado la suspensión de actividades para contener el virus y que hubiera anunciado un millonario plan de rescate a la economía. Pero no. Es López Obrador.


Saciamorbos

1.- Eso de que el Gobierno de México no haga ningún plan de rescate económico para nuestro país confiado en que Estados Unidos va a hacer todo por estabilizar porque no le conviene que haya crisis, ¿no califica como cederle la rectoría del manejo económico mexicano a Donald Trump?

2.- No me quiero creer la versión de que no quisieron ordenar las medidas restrictivas para no parecerse a lo que hizo Calderón cuando brotó en México la influenza A-H1N1… porque eso ya sería mucho complejo.


18 Marzo 2020 04:09:00
Crónica de una ciudad que se apaga por el virus
Voy caminando por las calles de Chicago y parece que estoy viendo una película de ciencia ficción: ahí está la magnífica metrópolis con su muestrario arquitectónico en rascacielos, sus calles anchas y sus puentes de piedra y acero, el lago a un lado, los semáforos siguen cambiando las luces y están encendidos los letreros de tiendas y restaurantes. Pero no hay nadie. Clásica escena después de que la vida cotidiana se extinguió por una fuerza inexplicable que abdujo, desintegró, aniquiló a los seres humanos.

Pero sí hay seres humanos. Es solo que están todos encerrados. Nadie sale a la calle y eso es muy raro. En la atmósfera hay una pesadez que combina miedo e incertidumbre. Pasan muy pocos vehículos y los camiones del transporte público circulan literalmente sin pasajeros. Las tiendas están cerradas, los cafés están cerrados, no hay turistas con bolsas del shopping ni ejecutivos atados al celular andando a toda prisa para llegar a tiempo al trabajo. Algunos restaurantes tienen abierta la puerta de atrás para que recojan los pedidos para llevar. No hay beisbol en el estadio de los Cachorros ni quién se acerque a la arena de basquet de los Toros. Me acaban de avisar del hotel que mañana me tengo que ir porque van a cerrar un mes.

Todo está parado porque así lo ordenaron las autoridades a consecuencia del coronavirus. Una ciudad así de magnífica, sin volumen, como paralizada.

Illinois no es una de las cuatro entidades en alarma porque se desató la pandemia en Estados Unidos, pero sí está justo en el peldaño anterior a la emergencia. Y está todo cerrado para evitar que se propague el Covid-19 y colapse el sistema de salud, como sucedió en Italia. Las ciudades del mundo se están apagando no para que no se contagien sus ciudadanos –porque saben que el contagio sucederá irremediablemente– sino para que no se contagien todos al mismo tiempo, porque entonces habrá más muertes porque no serán suficientes las camas de terapia intensiva ni los instrumentos de apoyo respiratorio. El “distanciamiento social” sirve para esparcir los casos en el tiempo y así minimizar las fatalidades.

Me topo con una cuadrilla de jardineros. Mexicanos los cuatro. Es hasta poético: están quitando la decoración navideña de la legendaria Michigan Avenue y aprovechan para echar tierra fresca en las banquetas “para que ya empiecen a salir las flores de primavera”, me dice el jefe de ellos. Parece que son los únicos que salieron a trabajar. Y eso lo vuelve todavía más raro: no hay nadie haciendo nada, excepto cuatro jardineros mexicanos preparándose para la primavera.

El miedo al virus se combina con el miedo al desastre económico. El miedo a la enfermedad y el medio a perder el trabajo. Se colapsan los sistemas de salud pública tanto como las bolsas. Y todo mundo sabe que es solo cuestión de tiempo para que ese colapso, que puede resultar inicialmente tan ajeno, impacte en nuestra vida más cotidiana.

Es hoy Chicago. Y así va a ser México en unos días.


17 Marzo 2020 04:08:00
El Presidente rebasado
El Presidente dijo que no era necesario cancelar eventos masivos. Y fueron los artistas quienes empezaron a anunciar que no darían sus conciertos.

El Presidente dijo que no tenían por qué parar las actividades culturales y económicas. Y a las pocas horas los anfitriones pospusieron el Festival de Cine de Guadalajara y el Tianguis Turístico en Mérida.

El Presidente dijo que no teníamos que ser tan drásticos con las medidas anticoronavirus como en otros países, pero la presión de la sociedad llevó a que finalmente se dejara de jugar la Liga de futbol mexicano.

El Presidente dijo que no había por qué aislarnos, pero empresarios y directivos empezaron a planear cómo podrían sus trabajadores seguir chambeando desde casa.

El Presidente dijo que no teníamos por qué suspender clases. Y las universidades empezaron a anunciar cursos en línea para que sus alumnos no tuvieran que acudir a las aulas, mientras las escuelas privadas evaluaban cerrar sus puertas. Aceptó el Gobierno: suspendamos clases a partir del día 20. Y le reviraron universidades, escuelas y varios gobernadores: se suspenden una semana antes.

El Presidente dijo que no hacía falta hacer tantas pruebas de coronavirus a potenciales infectados. El número uno de la Organización Mundial de la Salud dijo ayer en su conferencia: “no se puede luchar contra un incendio con los ojos cerrados. Hagan pruebas, hagan pruebas, hagan pruebas”.

El Presidente dijo que nuestra economía resistía. Ya está el dólar en 23 pesos y ayer la caída en las bolsas del mundo fue peor que cuando se inventó el término “lunes negro”.

El Presidente dijo que estábamos en manos de los científicos más serios. El subsecretario de Salud, que funge como secretario, y la ha hecho de vocero del tema del coronavirus, declaró que el Mandatario mexicano no tiene por qué evitar los actos multitudinarios porque él “es una fuerza moral, no es una fuerza de contagio”, del virus.

Muchas fábricas chinas están cerradas. En Italia, no dejan que ningún vehículo disfrute las privilegiadas autopistas. En Nueva York, cerraron los teatros de Broadway; en París, los cafés ya bajaron la cortina y en Madrid, ya no hay bares abiertos. Cerró Disney todos sus parques, no hay deportes y los restaurantes más famosos del mundo han empezado a apagar sus estufas. Europa, tan acostumbrada a moverse en tren y sin fronteras, ha pedido que nadie viaje durante un mes.

Pero el Presidente mexicano organiza mítines para besar niños y abrazar simpatizantes, e impulsa que se junten 50 mil personas en el festival de música Vive Latino.

El lunes, el Presidente entró a la conferencia mañanera en Palacio Nacional. Le ofrecieron gel antibactearial para que se limpiara las manos. No lo aceptó. Atrás de él venían miembros de su Gabinete. Ellos sí se frotaron las manos.

Por el mundo, por la sociedad mexicana y a veces por su propio Gabinete, el Presidente ha sido rebasado.


Saciamorbos

El Presidente mexicano dijo que no nos van a hacer nada las pandemias. Complete usted el párrafo.



16 Marzo 2020 04:05:00
El coronavirus exhibe que el pueblo duda del Gobierno
No hay duda de que el Gobierno del presidente López Obrador llegó al poder con una legitimidad ciudadana que batió récord. Su votación y su popularidad al arrancar el sexenio fueron reflejo de la esperanza y la confianza de la sociedad mexicana.

Sin embargo, lo que hemos visto los últimos días, a consecuencia de la crisis del coronavirus, es que una muy buena parte de esa sociedad ha decidido rebasar al Gobierno en las medidas para enfrentar la pandemia:

Desde Palacio Nacional, el Gobierno federal ha minimizado el problema, ha manipulado las cifras de pruebas aplicadas, su dato de casos confirmados es contradictorio con lo que dicen las instituciones de Salud, por no decir que desestimó la necesidad de cancelar eventos masivos, sugirió mantener el ritmo de vida solamente lavándose las manos muchas veces, y mientras los científicos del mundo plantean que a estas alturas lo único que sirve es el “distanciamiento social”, el Presidente y su subsecretario vocero del coronavirus avalan los besos y abrazos.

Por eso desde la sociedad fue otra la reacción: desde hace días universidades empezaron a anunciar el fin de sus aglomeraciones, escuelas privadas iniciaron la capacitación de sus maestros para dar clases vía internet, empresarios pospusieron convenciones y ferias, y empezaron a hacer planes para trabajar desde casa; incluso gobiernos locales frenaron convocatorias y partidos políticos anunciaron que ya no harían mítines.

¿Por qué la sociedad empezó a rebasar al Gobierno? ¿Por qué un Presidente con tanto respaldo no pudo encaminar a su pueblo a seguir su estrategia?

Quizá porque amplios sectores de la sociedad han atestiguado que este Gobierno ha dado varias muestras de incompetencia técnica, y sobre todo, de una suerte de adicción a negar la realidad.


No es que odien al Presidente o lo descalifiquen. No. Les sigue pareciendo un hombre honesto, trabajador, simpático. Pero la sociedad sabe que la economía se estancó por culpa de la Administración actual, y esta lo niega. La gente sabe que la inseguridad está peor aunque en las mañaneras se diga lo contrario. Y más recientemente, el episodio de los feminicidios que ha pintado su desapego al grado que hasta críticas de feministas de Morena se llevó el Primer Mandatario.

Pero sobre todo, y quizá esto es lo que más incide en el miedo, la ciudadanía padece o ha visto los brutales testimonios de la escasez de medicinas desde hace meses, una crisis en salud producto solamente de la mala operación del actual Gobierno, frente a la que aparece un Presidente que dice que no es para tanto y habla de rifar un avión.

En síntesis, durante más de un año de gestión, hay muchos capítulos que han hecho sentir a la población que el Gobierno niega la realidad, y esta luego se le estrella en la cara.

A eso atribuyo que frente a la crisis de coronavirus, la sociedad y los gobiernos locales hayan ido mucho más lejos de lo que el Gobierno federal recomendó en las medidas restrictivas. Y luego el Gobierno federal ha empezado a tratar de alcanzarlos.

Una de las virtudes del Gobierno actual es que ha motivado a que la gente esté metida en la política, hablando, discutiendo, debatiendo. Hay más interés que nunca por la cosa pública. Eso, que siempre han usado a su favor, se les está viniendo encima.

Y es en momentos en los que se enfrenta lo desconocido, cuando el pueblo tiene miedo, que hacen falta líderes creíbles que hablen con la verdad, que tomen decisiones difíciles, que estén a la altura del desafío. Jefes de Estado, en toda la extensión del término.
12 Marzo 2020 04:08:00
El video de ‘El Marro’ escapando en cuatrimotos
Un video en poder de la Secretaría de Marina muestra cómo se escapó el líder huachicolero del país cuando un operativo buscaba aprehenderlo en Celaya, Guanajuato.

Lo están grabando desde un dron. Cuando comienzan a cercarlo las fuerzas federales y estatales, José Antonio Yépez “El Marro” y los integrantes de su círculo de seguridad más íntimo abordan varias cuatrimotos y comienza la huida. Desde el aire, el dron graba el inicio de una persecución que dura poco, pues las cuatrimotos del cártel de Santa Rosa de Lima pueden meterse ahí donde los vehículos de la Marina y la fiscalía guanajuatense no pueden llegar.

Sucedió a inicios del sexenio, en medio de la crisis de desabasto de gasolina que el presidente López Obrador dijo que era para combatir el robo de combustible. Se supo en medios de comunicación que “El Marro” había escapado de la acción de la justicia, pero no se dieron más detalles.

Al video al que hacemos referencia, tuvieron acceso los integrantes del Gabinete de seguridad del presidente López Obrador y las autoridades de inteligencia, tanto federales como del estado de Guanajuato, según fuentes que me expresaron y describieron lo que vieron.

Más de un año después de esa escapatoria en cuatrimotos, Celaya y varios municipios vecinos fueron puestos de cabeza. Antier hubo narcobloqueos y vehículos quemados, por lo que se dijo era otro operativo para detener al considerado, por el Gobierno federal, como el líder de la principal organización criminal dedicada al huachicol, el cártel de Santa Rosa de Lima, llamado así por la comunidad donde tiene su bastión en Villagrán, Guanajuato.

Las autoridades negaron que los hechos del martes hayan tenido que ver con algún operativo contra “El Marro”. Sobre el de 2019, no pocos de los involucrados sospecharon que la información se había fugado a través de la naciente Guardia Nacional (que ya operaba de facto con militares y policías federales), y que algún elemento corrupto de esta flamante corporación había dado “el pitazo” al presunto criminal para que lograra ponerse a salvo.

Desde hace algunos años, la violencia se ha disparado dramáticamente en Guanajuato, uno de los estados más prósperos del país. Las autoridades de los tres niveles de Gobierno culpan al huachicol de esta descomposición de los índices de seguridad que ha contaminado la robusta vida económica, cultural y social de la entidad.

A mediados del año pasado, el Gobierno federal cambió la estrategia para contener la violencia en Guanajuato: retiró a la Marina y mandó al Ejército en su lugar. No funcionó y tras un intenso cabildeo del empresariado del Bajío y las autoridades estatales, regresó la Marina.

La violencia en Guanajuato, como en todo el país, sigue siendo un brutal pendiente.

11 Marzo 2020 04:08:00
México podría llenarse los bolsillos de dinero, pero…
El problema no es que la economía haya crecido 0% el año pasado. El problema no es que, incluso antes del coronavirus, se hubieran registrado unos 20 recortes a la expectativa de crecimiento económico para este año. El problema no es que la pandemia ponga a México contra las cuerdas.

El problema es que México no está aprovechando la oportunidad que le está brindando la realidad geopolítica del mundo: si tuviéramos un Gobierno proinversión privada, nuestro país se estaría llenando los bolsillos de dinero. No nos preocuparía el estancamiento del año pasado, nos valdría haberle dado besitos a la recesión, nos tendría sin cuidado financiero el coronavirus.

¿A qué me refiero? La pandemia ha puesto de nuevo a China en la mira. Para mala suerte de esta gran potencia asiática, el coronavirus surgió en su territorio. Las medidas de contención han puesto a tropezar su economía, pues han comprometido las cadenas productivas y de generación de valor. Hoy todo el mundo sabe que China no va a pasar por un buen momento económico porque va a pagar la factura de ser el origen de la pandemia.

Pero no eso solo eso: Estados Unidos sigue teniendo a China en la mira. Donald Trump sigue con la mente alineada para desmontar la preponderancia china en la economía mundial. Y no se va a tentar el corazón para meterle aranceles tan pronto parezca que supere la crisis de salud, y levante el aislamiento a las millones de personas que han sido puestas en cuarentena. Y lo va a hacer porque además le va a dar discurso de campaña para su reelección.

Con China entre la espada y la pared, la espada de la pandemia y la pared que es Trump, México tiene una posición privilegiada que, desgraciadamente, no está aprovechando.

Por ser el único país que ha logrado un tratado de libre comercio con Trump y además poder ofrecer una mano de obra bastante barata y algo calificada, México es un destino natural para todas las inversiones que busquen evitar el riesgo de estar en China.

México debería estar atrayendo capitales a raudales, promocionándose como un destino seguro para la creación de empresas y empleos, invitando a todas aquellas industrias que tienen miedo del futuro de China, por la pandemia y por la embestida arancelaria, a asentarse en un país que ya tiene amarrado su trato comercial preferencial con la Administración estadunidense.

Pero para eso, México necesitaría un Gobierno que se perciba como amistoso a la inversión privada. No lo tiene.

El presidente López Obrador, es internacionalmente identificado como un enemigo del capital privado. Él mismo acepta que 6 de cada 7 pesos que mueven a la economía mexicana, son de la iniciativa privada, y solo 1 peso es del Gobierno, pero no hace nada para conquistar la inversión que podría ser motor de su plan de transformar al país. Desgraciadamente, todas las señales que manda, todos los contratos que rompe, todas las declaraciones que hace, ahuyentan a los capitales.

Y así, México desaprovecha una oportunidad de oro.
10 Marzo 2020 04:08:00
La primavera morada
El domingo se llenaron las calles tanto como el lunes se vaciaron. México experimenta su Primavera Morada: un movimiento pacífico, multitudinario, nacional, de mujeres que protestan contra un sistema machista que alcanza todos los ámbitos de la vida, desde el más privado hasta el más público.

No tengo la menor duda de que este marzo será recordado por décadas. No es el inicio de la lucha, porque esta tiene muchos años, pero sí es una marca en el camino, el punto climático del principio del fin de ese machismo vergonzoso. Frente a la contundente penetración de las marchas del domingo y el paro del lunes, las cosas ya no serán iguales. Lo que queda por ver es a qué ritmo y con qué tracción suceden los cambios.

Frente a este momento histórico, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha optado por jugar un papel políticamente torpe y moralmente vergonzoso.

AMLO llegó a su conferencia mañanera de ayer como si fuera cualquier lunes. Como si el domingo no se hubiera inundado de protestas el país, como si no viera frente a sus ojos las sillas vacías de las reporteras que habían decidido sumarse al paro y no cubrir la habitual rueda de prensa.

Primero habló del quién es quién en los precios, como cualquier lunes. Luego abordó la subasta. En tercer lugar presentó un video de Dos Bocas. Después otro video de Santa Lucía. Y ya en quinto lugar, habló del movimiento de las mujeres.

Al referirse al movimiento de mujeres, se quejó de la cobertura de los medios de comunicación; de cómo él muchas veces había marchado y no tenía tanta cobertura mediática.

Me recordó al López Obrador de 2004, cuando era Jefe de Gobierno y descalificó aquella multitudinaria marcha de blanco que protestaba por el alza en los secuestros. Una torpeza política que le costó superar.

El movimiento de mujeres no era contra él. Pero él quiso comprar el pleito con las mujeres: fue tan insensible su descalificación inicial, que las mismas organizadoras evalúan que eso dio más fuerza a las marchas y al paro.

Al ponerse celoso de la cobertura mediática, el presidente insiste en ubicar al movimiento de mujeres del lado de sus enemigos, a pesar de que marcharon muchas simpatizantes suyas, a pesar de que una y otra vez las voces feministas han dicho que no es contra él.

Habla mucho de un líder el que no aprenda de sus errores y los vuelva a cometer, que no sea capaz de admitir que se equivocó y que crea que todo se trata de él.


SACIAMORBOS

El coronavirus y la caída en los precios del petróleo eran imprevisibles. Pero pegan menos si llegan a un país con un sistema de salud que no esté en crisis y con un manejo económico que no espante a nadie.
05 Marzo 2020 04:05:00
Triunfo de Biden, el peor escenario para AMLO
A unos días de haber ganado las elecciones en México, Andrés Manuel López Obrador mandó una sentida carta a Donald Trump. Le decía que eran muy parecidos, que ambos habían derrotado al sistema, al establishment, a las élites poderosas que no querían dejarlos pasar. Y le tendía la mano.

Esa carta cayó como bomba en dos sectores, uno en México y otro en Estados Unidos. En México atragantó a los simpatizantes del hoy presidente AMLO que se habían batido en argumentar que su líder y el impresentable Presidente estadunidense no tenían nada que ver. Pero en Estados Unidos fue peor: el Partido Demócrata se sintió aludido, ofendido, insultado por el Mandatario mexicano: López Obrador confirmaba todo lo que les decía y sigue diciendo Trump: que son el sistema, que son el pantano de Washington, que son el establishment, la élite.

A los pocos meses de la carta, en noviembre de 2018, ese establishment demócrata al que ofendió AMLO le arrebató a Donald Trump el control de la Cámara baja, y eso derivó, entre otras consecuencias políticas relevantes, en que el Presidente de Estados Unidos haya enfrentado el juicio político (impeachment).

Medio año más tarde, el Presidente de México dobló las manos ante Trump y convirtió la Guardia Nacional de nuestro país en el muro que tanto prometió el americano. Frenó de tajo la migración ilegal y le dio discurso de campaña a Trump, quien podía presumir una victoria contundente en uno de los ejes centrales de su plataforma política. Eso enojó de nuevo al establishment del Partido Demócrata.

El problema para López Obrador es que ese establishment del Partido Demócrata al que ofendió tanto acaba de tener antier un gran, gran día: arrasó en el “Súper Martes”.

Le dicen así porque ese día se reparten en elecciones internas un tercio de los delegados que necesita quien quiera convertirse en candidato presidencial. El candidato del establishment demócrata, Joe Biden, le puso una paliza a la opción radical del partido, Bernie Sanders. El “Súper Martes”, Biden amaneció como segundo lugar y anocheció como puntero, rebasando a Sanders.

Hoy queda claro que la elección presidencial de Estados Unidos la ganará un hombre, blanco y mayor de 70 años de edad. Trump, Biden o Sanders.

De esos tres, el peor escenario para López Obrador es Biden.

Con Trump ya sabemos cómo funciona la cosa.

Con Sanders, es esperable una luna de miel en la relación personal: son ideológicamente muy parecidos. Acaso tendría que prender la alarma el mexicano porque Sanders quiere volver a matar el TLC.

Pero Biden conoce bien a México, y por sus credenciales, no sería descartable que cobre el agravio al establishment demócrata usando el poder americano para lanzar reclamos sutiles al Mandatario mexicano sobre valores que Estados Unidos suele defender: no meterse con el INE, no controlar la Corte, no suprimir los organismos autónomos, no atacar a la prensa, no usar el aparato del Estado para perseguir adversarios, etcétera. Y eso podría ser una relación tirante, de pesadilla para el presidente López Obrador.

04 Marzo 2020 04:05:00
Indolente, y ya no tan popular
Cuando arrancó el sexenio, el gasto público tuvo una caída drástica. Algo de eso era esperable: siempre tardan en arrancar los gobiernos, los funcionarios demoran en entender el funcionamiento de las cosas y los recursos fluyen despacio.

Encima de esto, el presidente López Obrador ordenó concentrar todas las compras de Gobierno en una sola persona con la esperanza de que esto frenaría la corrupción, así que el retraso en el flujo del presupuesto fue todavía mayor.

El atorón quedó registrado en los datos oficiales de las finanzas públicas: diciembre de 2018 que tomaron posesión, enero de 2019 y meses subsecuentes la economía sufrió por la falta de gasto del Gobierno.

Ya pasó un año y la cosa no se compone. Se acaban de dar a conocer las nuevas cifras oficiales: en enero, el gasto público siguió cayendo, en comparación con enero de año 2019, es decir, aún peor que en el mes casi de arranque. Y lo que resulta más salvaje: sigue cayendo el gasto público en salud.

Es decir, la crisis por desabasto de medicinas y falta de atención médica que despertó el año pasado no les tocó el corazón, no ha incentivado al Gobierno a soltar el dinero para comprar lo que se necesita y atender el sufrimiento de niños y mujeres con cáncer, pacientes con VIH, y demás grupos que han protestado ante la indolencia oficial.

Indolencia también la que se exhibe frente a las víctimas de la delincuencia organizada. Marcadamente contra las mujeres. Las propias voces feministas reconocen que esa indolencia del presidente López Obrador generó una indignación que derivó en una movilización más potente. El clímax de su desdén fue anunciar ayer que los boletos de la rifa del avión presidencial –ese inagotable distractor– comenzarán a venderse el 9 de marzo, el mero día del paro de mujeres.

Indolencia que quizá tuvo su retrato más diáfano en Macuspana, Tabasco. Excepción que confirma la regla, López Obrador suele ser profeta en su tierra. Normalmente lo adoran. Pero el fin de semana en un mitin, vimos otra vez al Presidente enojadísimo, iracundo.

No le gustó cuando cientos de personas congregadas para verlo le respondieron que no recibían las becas para estudiantes ni tampoco para niños con discapacidad. Desde el templete, les dijo mentirosos y conservadores. Sí, a sus propios simpatizantes.

Esa negación de la realidad, esa indolencia en la gestión pública, esa incapacidad para reactivar la economía, mejorar la seguridad, combatir la corrupción o al menos ofrecer los mismos servicios malos de salud (y no peores), empieza a cobrar factura:

Abrimos la semana con varias encuestas que exhibieron que en el transcurso de un año, el Presidente ha experimentado una drástica caída en su popularidad. Son las mismas encuestas que lo tenían en 70-80%, las mismas que López Obrador presumía sonriente en las conferencias mañaneras.

Caídas de 10, 15, 20 puntos porcentuales en tan solo 12 meses. Ha caído entre las mujeres, ha caído todavía más entre personas con escolaridad. Sigue siendo un Presidente con buena popularidad, pero ya no es la de antes. Y sobre todo, asombra la velocidad de la caída.

Ojalá los gritos en Tabasco y los bajones en las encuestas le sirvan para tomarle el pulso a una realidad que no parece admitir y sean alertas para rectificar.


Saciamorbos

El coranavirus tiene un doble efecto: en salud y en economía. En México, nos agarra con la guardia baja en salud y con la guardia baja en economía. Ojalá haga calor.


03 Marzo 2020 04:05:00
Las 4 cosas que debes saber antes de despertar hoy martes
Hoy es un día para pensar en Estados Unidos. Mientras en México nos batimos con la debacle económica, la delincuencia fuera de control, el coronavirus en pleno desabasto de medicinas, la caída en la popularidad del presidente AMLO, en nuestro vecino del norte se juega algo muy importante, algo que va a afectar directa y contundentemente nuestras vidas: es un día central en la carrera presidencial estadunidense. Hoy es el llamado Súper Martes, y esto es lo relevante:


Bernie, el puntero

Del lado del Partido Republicano sabemos que Donald Trump buscará la reelección. Ahí no hay mucho qué ver. Lo que está en juego es quién será su rival, quién será el candidato presidencial del Partido Demócrata. El puntero se llama Bernie Sanders, un radical.

Autoproclamado socialista, que ha coqueteado con Cuba y Venezuela, que busca romper con las élites y empoderar al pueblo, y que apanica al empresariado. Trump tuitea diciendo que Sanders es el mejor rival que le podrían regalar: ¿un arranque de sinceridad pues considera que un radical podría ahuyentar votantes o hay algo en este rupturista que atemoriza al habitante de la Casa Blanca?


Los moderados están divididos

Bernie Sanders es puntero demócrata en buena medida porque los precandidatos moderados de su partido están divididos. Hay cuatro precandidatos que sobreviven en el Partido Demócrata: dos radicales y dos moderados. Pero entre los radicales hay uno que tiene claramente la ventaja: Sanders. La otra radical, Elizabeth Warren, está muy lejos. En cambio, hasta hace unas horas había cinco moderados, y ya solo quedan dos: Michael Bloomberg y Joe Biden, quien se encuentra mejor posicionado que Bloomberg, pues ha ganado más delegados y acaba de recibir los respaldos de exprecandidatos que se bajaron.

Así pues, este martes se puede definir quién será el moderado para disputarle a Sanders la candidatura. A ver si no es muy tarde.


Ojos en California y Texas

Entre ambos estados aportan 643 delegados, más de un tercio de los que están en juego hoy (el que sume mil 991 delegados entre febrero y julio se queda con la candidatura). Sanders llega al Súper Martes muy bien posicionado en las encuestas.

La entidad más importante del día es California, donde lleva una comodísima ventaja. La segunda más importante es Texas, donde aventaja por unos cuantos puntos a Biden. Si Sanders se lleva California y Texas, el golpe de ánimo e imagen será brutal, y se volverá muy difícil de detener.

Las siguientes en importancia son Carolina del Norte, donde aventaja Biden por poquito, y Virginia y Massachusetts, donde lidera Sanders también por poco. Ojo, porque estas encuestas no reflejan el efecto de las declinaciones de precandidatos de los últimos dos días.


El próximo Presidente será…

El próximo presidente de Estados Unidos será hombre, blanco y tendrá más de 70 años. La contienda ha perdido diversidad. Los cuatro con posibilidades reales tienen idéntico perfil racial: hombre, blanco, heterosexual, de la tercera edad.

Michael Bloomberg y Bernie Sanders tienen 78 años, Joe Biden 77 y Donald Trump 73. Trump es el chavo de la contienda. Hace meses que no hay un latino o un afroamericano en la pelea. Había un candidato abiertamente gay, pero se retiró el fin de semana. Quedaban dos mujeres, pero declinó una ayer y la otra está muy lejos de tener buenos resultados.


02 Marzo 2020 04:09:00
Compran caretas de albañil para enfrentar el coronavirus
Una protesta de batas blancas se gesta contra el Gobierno del presidente López Obrador, pues médicos y enfermeras consideran que los están poniendo en peligro de muerte ante el coronavirus.

Tuve acceso a un chat de directivos y jefes de servicio del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo 21 del IMSS, considerado el más importante de México. Denuncian con fotografías cómo la Administración federal está improvisando frente a la amenaza:

Para suplir el desabasto de cubrebocas del tipo N95, que impiden el paso del 95% de las partículas, compraron caretas para albañiles, de las que suelen emplearse para cortar varilla y podar árboles, afirman los doctores.

Como no licitaron suficientes guantes quirúrgicos, adquirieron de última hora guantes de uso rudo para intendentes de limpieza.

Como necesitan trajes de aislamiento, compraron lentes tipo goggle y cubrerropa de los que usan pintores.

Y ahora quieren que eso sea lo que usen los médicos para atender a los pacientes con coronavirus.

Lo que dicen los doctores es que todo lo que compraron a prisa se parece físicamente a lo que se debe usar, pero no es el equipo especializado ni tiene la certificación para atender con él a pacientes infectados por un virus contra el que no hay medicina ni vacuna.

Además, se quejan de que la orden que están recibiendo de sus superiores es reutilizar todo ese equipo y compartirlo con sus colegas, cuando deberían ser piezas desechables y unipersonales.

No es solo eso. De acuerdo con sus testimonios, la zona designada por las autoridades para internar a los pacientes con coronavirus, es el viejo edificio de enseñanza y epidemiología que hoy se usa como bodega. Está abandonado, sucio, no tiene el aislamiento necesario ni siquiera la señalización; no cuenta con baños, tampoco con suficientes tomas de oxígeno ni con cuartos de presión negativa que limpian constantemente el aire que circula. Por si fuera poco, queda físicamente muy cerca de donde están los pacientes nefrológicos, que podrían correr riesgo de muerte en caso de ser infectados con el Covid-19.

Lo único bueno es que el sitio donde van a internar a los pacientes con coronavirus tiene un acceso directo a la calle.

La preocupación de quienes serán los primeros respondientes ante la crisis, la primera línea de fuego frente al coronavirus, es que el Covid-19 ha matado a muchos de los trabajadores de servicios de salud que lidian con los pacientes contagiados. Quizá el caso más emblemático es el del icónico doctor chino Li Wenliang, quien descubrió este coronavirus en Wuhan, fue censurado por el Gobierno de su país y murió por la infección a pesar de ser un hombre de mediana edad en excelente estado de salud.

La indignación tiene que ver también con que el coronavirus apareció hace casi dos meses, era obvio que llegaría a México, y en vez de haber tomado precauciones desde entonces, apenas ahorita están tratando de reaccionar.

México siempre ha tenido servicios de salud deficientes. Pero ante una emergencia como el coronavirus, lo menos son guantes y cubrebocas de los buenos.

La esperanza que tienen los doctores del centro médico más importante del país, es que haga más calor y el coronavirus no llegue fuerte. De otra forma, advierten, les puede costar la vida.

Ojalá esta denuncia sirva para que el presidente López Obrador rectifique esta política de tropiezos en salud y ordene, de entrada, la protección irrestricta del personal médico que está en mayor riesgo.
27 Febrero 2020 04:09:00
En México, el coronavirus se encontrará un sistema de salud debilitado
México sabe qué hacer frente a una amenaza como la que supone la inminente llegada del Covid-19 porque el brote de influenza por el virus A(H1N1) de 2009 dejó enseñanzas importantes que el personal de salud del Estado tiene bien aprendidas. El problema es que las decisiones políticas del último año han debilitado la capacidad de respuesta de ese aparato, en términos de financiamiento y de disponibilidad de instrumentos.

Los protocolos de acción resultantes de la aplicación al pie de la letra del manual de la Organización Mundial de la Salud, durante la emergencia de hace 11 años están en pie y listos para ejecutarse, y hay en existencia medicamentos para tratar los casos de contagio.

Pero la infraestructura médica no está en su nivel óptimo debido a los recortes presupuestales y la instauración precipitada del nuevo sistema con el Instituto se Salud para el Bienestar (Insabi), lo que hace prever un escenario en el que pese a que se sabe cómo responder no se podrán concretar las acciones necesarias. Los tiempos de espera para la atención de pacientes son más largos hoy que hace un año y medio, y si bien se cuenta con personal suficiente de médicos y enfermeros, tienen menos presupuesto dsiponible. Los pilares de la atención en salud pública son cobertura, calidad y financiamento. Al debilitarse este último, se ven afectados los dos primeros.

El coronavirus del brote actual tiene un índice de letalidad menor que el coronavirus del SARS, surgido en 2003, pero mayor que el del virus A(H1N1). Es decir, del número de personas infectadas, son más los casos que desembocan en la muerte, y su capacidad de diseminación es igual de elevada que la de la influenza que afectó a México.

El personal especializado en respuesta a una emergencia epidemiológica existe y está capacitado. Una buena parte estaba ya en el sistema de salud en 2009. Pero, por ejemplo, la capacidad instalada de unidades de terapia intensiva que se requerirán para los casos graves podría resultar insuficiente, así como la disponibilidad de instrumental para proporcionar a esos enfermos asistencia respiratoria permanente. Y el presupuesto necesario para atender ese flanco tampoco está garantizado.

El otro aspecto central para enfrentar una amenaza como la del Covid-19 es la decisión política. En Estados Unidos, ayer vimos cómo fue corregida la actitud inicial del presidente Trump de minimizar el riesgo y aparentar que con su solo liderazgo personal y con ayuda del clima nada pasaría. Ante la opinión de los expertos sobre la seriedad del riesgo, Trump elevó a rango del vicepresidente Mike Pence, la coordinación general de la estructura responsable de asegurar una respuesta adecuada, oportuna y suficiente. No es que la infraestructura de salud estadunidense cambie con ese nombramiento, pero la manera en que fluyen los recursos y se toman decisiones de carácter nacional sin duda agiliza la aplicación de las medidas concretas.

En 2009, hubo la decisión política de aplicar los protocolos para responder al peor escenario posible. La coordinación federal con los sistemas estatales y del entonces Distrito Federal y la voluntad de tomar medidas drásticas como suspender clases en todo el país y cancelar eventos masivos ayudó a evitar una propagación mayor del virus. Pero también produjo una afectación económica del tamaño de un punto del PIB nacional.

Hoy, el Gobierno de López Obrador, tiene que decidir cómo enfrentará el arribo del Covid-19 desde el sistema de salud y desde el más alto nivel político, que es la Presidencia de la República. No está claro aún cuál será el camino a seguir pero tendrá que haber una definición pronto. El virus ya llegó a Estados Unidos. No hay duda de que llegará a México.

No se trata de arrastrar al pánico a la población sino de ofrecerle un plan de acción y de información que le dé confianza y le permita saber qué hacer desde la casa, la escuela y el trabajo y cómo proceder en caso de presentar los síntomas de la infección y a dónde acudir para recibir atención médica.

En este brote epidemiológico no hay cabida para acusar a un virus de ser de derecha, conservador o golpista y no hay margen para buscar culpables si las cosas no se hacen como se debe. El Gobierno tiene que coordinar la respuesta médica y social adecuada con el aparato de salud del Estado y brindarle al esfuerzo el liderazgo político que requiere.
26 Febrero 2020 04:08:00
Perdió la apuesta
Muy seguro de sí mismo, el presidente López Obrador dijo varias veces en la conferencia mañanera que apostaba a analistas, expertos, inversionistas y agencias calificadoras que la economía mexicana crecería 2% durante 2019.

Era el primer tramo del año pasado, cuando frente a las decisiones de política económica del actual Gobierno y las señales de guerra a los inversionistas, todos rebajaban sus pronósticos de crecimiento para la economía de nuestro país, y el Primer Mandatario contestaba que estaban equivocados, que su nuevo modelo económico iba a generar 2% de crecimiento en el primer año y de ahí para arriba, que no estaban tomando en cuenta los enormes beneficios de combatir la corrupción; que no metían en sus variables el regadero de programas sociales que detonarían desde abajo el consumo interno del país.

El Presidente apostó… y perdió. Ayer por la mañana salió el dato de crecimiento económico para 2019. Se confirmó lo que se temía: números rojos. Para ser exactos, menos 0.1 por ciento. Un discreto besito a la recesión.

Desde luego, conforme avanzó el año pasado, López Obrador abandonó la envalentonada apuesta. Y ya dejó de hablar de 2 por ciento. Ahora desafiaba que no había recesión. Y así, el candidato que en campaña puso a México a soñar con un crecimiento de 6% anual intentaba restregar en la cara de sus críticos y opositores que no había recesión, y vender ello al público como un éxito de su Gobierno.

La verdad es que la parálisis económica es su culpa. Enterita.

Primero, no perdamos de vista, no olvidemos que este es un Gobierno al que su secretario de Hacienda le renunció a los siete meses de ocupar el cargo. Y le renunció dejando sobre la mesa una granada de fragmentación en forma de carta de despedida, en la que hacía un diagnóstico brutal de la torpeza económica y la hipocresía del discurso político, una receta para un fracaso del que el doctor Carlos Urzúa no quiso ser parte.

Segundo, el Presidente reconoce que 6 de cada 7 pesos de la economía mexicana se deben a la inversión privada. Pero no ha hecho más que atemorizar y ahuyentar a la inversión privada: aeropuerto, gasoductos, amenazas con la UIF, amenazas fiscales, cooptación de instituciones y contrapesos, y un permanente discurso hostil que tuvo como botón más diáfano la extorsión de la cena en Palacio Nacional para la rifa.

Tercero, las políticas del Gobierno: Dos Bocas es una pésima idea y se lo dijeron hasta sus expertos; el Tren Maya es un tiradero de dinero y ya le dijeron que va a salir más caro de lo que dice; Santa Lucía es un mal parche, Pemex sigue al borde de la quiebra y la CFE se apellida Bartlett. En todas las áreas en que podrían los inversionistas tener apetito, hay un terreno pantanoso. Así, el dinero busca otros destinos.

Y encima, la parálisis mexicana se da en un momento en que debería nuestro país estar aprovechando el impulso de Estados Unidos, motor central de nuestra economía, que está creciendo al 2 por ciento. O sea que ni cómo echarle la culpa al exterior. Salvo que se quiera mentir flagrantemente. Y sí, suele mentirse flagrantemente:

El Presidente tiene una sola medida de su desempeño económico: el tipo de cambio. Como la tasa de interés está alta entran capitales especulativos y los paisanos están mandando millones en remesas, el peso está fuerte.

Así que todos tranquilos: no importa que la inversión fija esté desplomada, que la actividad industrial traiga caídas escandalosas, no importa que se hayan perdido 400 mil empleos nomás en diciembre ni que el crecimiento económico esté en números rojos: el Presidente está feliz porque el dólar cuesta 19 pesos.


Saciamorbos

Y para este año vamos igual de mal: apenas estamos en febrero y los especialistas ya recortaron 13 veces el pronóstico de crecimiento. Creo que esta vez no le alcanza ni para apostar que será de un punto porcentual.





25 Febrero 2020 04:09:00
Peña Nieto insiste en exhibir su impunidad
Enrique Peña Nieto y su novia, tomados de la mano, de espaldas a la cámara que los capta. Ambos de abrigo oscuro. La foto, acompañada de un mensaje amoroso que le escribe ella, fue divulgada en una historia de la cuenta de Instagram de Tania Ruiz, la pareja del impopular expresidente mexicano. La retomaron las revistas del corazón.

Compartió espacio en medios de comunicación con otra fotografía: la de Emilio Lozoya, director de Pemex en tiempos de Peña Nieto, detenido en España. Me parece absolutamente lógico que la pareja del exmandatario quiera potenciar su carrera como modelo a través de sus redes sociales.

Pero ¿no podrá el expresidente decirle a su novia que no lo exhiba así, con esa impunidad que lastima, particularmente cuando la opinión pública revisa y recuerda los escándalos de corrupción sucedidos en su sexenio? ¿O la cuenta de Instagram de ella es solo un instrumento para que él mande un mensaje político cuando están tras las rejas Collado, Rosario, Lozoya… y contando?

Enrique Peña Nieto es el máximo responsable de haber dejado a Pemex como la empresa petrolera más endeudada del mundo. Enrique Peña Nieto es el máximo responsable de haber dejado al país como uno de los más corruptos. Enrique Peña Nieto es el responsable de haber dejado una inercia sangrienta que tiene a México en sus niveles históricos de violencia. Enrique Peña Nieto era el jefe de Rosario Robles. Enrique Peña Nieto fue el padrino de Emilio Lozoya. Enrique Peña Nieto es el amigazo y socio de Juan Collado.

Que tenga tantito pudor, tantita vergüenza pública. Es para que viviera una vida discreta, no para que presumiera la impunidad que le ha brindado hasta ahora, a un alto costo político, el presidente López Obrador.

Apenas hace unos días, el mandatario López Obrador volvió a pronunciarse en contra de enjuiciar a los expresidentes, aunque dejó abierta la puerta a que una consulta pública lo obligue a hacer otra cosa. Ese mismo día, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, declaró en una entrevista que le hice en W Radio que la decisión de procesar o no a Peña Nieto no sería de López Obrador ni de una consulta, sino que sería de él y del Ministerio Público, con base en los elementos que vayan encontrando.

Pero sin duda, la palabra del Presidente pesa. Más la de un Presidente tan popular y que le gusta acaparar todo el poder. También pesan sus necesidades políticas. Yo estoy convencido de que si la gestión del presidente AMLO sigue tropezando, va a necesitar echar mano del encarcelamiento de Peña Nieto para recordar a la gente por qué votó por él y tratar de ganar tiempo.

Peña Nieto, con tanta exhibición pública, desoyendo los mensajes que le ha mandado López Obrador, se la está poniendo más fácil.


Saciamorbos

Hasta ahora, que se sepa, Rosario, Collado y Lozoya no han cantado. No vaya a ser que Peña Nieto se tope con una soprano y dos tenores.
20 Febrero 2020 04:05:00
Cómo salir de la crisis de desabasto de medicinas
Está claro que el Gobierno quiere salir de la bronca en que se metió por el desabasto de medicinas.

Uno de los más graves obstáculos para sortear este problema tiene que ver con la distribución de los medicamentos.

Una solución de golpe sería recontratar a empresas que compran y distribuyen medicinas, como Fármacos Especializados y otras, pero eso iría en contra del espíritu mismo del nuevo Gobierno, que no solo ha tachado de corruptas a estas empresas, sino que quiere evitar el modelo que existía antes: dos o tres compañías que no fabricaban medicinas pero que ganaban todas las licitaciones. ¿Cómo le hacían? Acordaban con los laboratorios que iban a producir suficiente, llegaban con cartas compromiso de estos, y le añadían el servicio de distribución, obviamente, subiendo el precio. La buena: había medicinas. La mala: hubo muchas acusaciones de favoritismo, privilegios, encarecimiento artificial, corrupción en la que ha puesto el reflector la Administración del presidente AMLO.

Las alternativas propuestas por el Gobierno son potenciar una gran empresa paraestatal de distribución de medicinas o encargarle esto a las Fuerzas Armadas. Amén de las ineficiencias imaginables, cualquiera de las dos opciones demorará mucho y esto cuesta vidas.

Entre especialistas en estos asuntos, se ha conversado que quizá una solución mucho más rápida es montarse en las redes de distribución que ya tienen empresas experimentadas, como DHL, FedEx y Estafeta, delinear rutas para llevar los cargamentos de medicinas a todo el país y, para aquellos medicamentos que requieran un manejo especial (como las vacunas que deben estar refrigeradas), coordinar que adapten cajas frías en algunas de sus unidades de transporte. Eso podría ayudarles a salir más rápido de la crisis.

La otra es echar a andar a la voz de ya los procesos de licitación de compra de medicamentos para el próximo año, y que no suceda como el año pasado en que su retraso profundizó el desabasto.



Saciamorbos

Hay casos más críticos, como el de las medicinas contra el cáncer, que ha desatado una protesta social en diversas regiones de México. En este caso, al retraso en las licitaciones, a las complicaciones en la distribución, súmele que la Cofepris paró las líneas de producción de medicinas contra el cáncer en la única empresa farmacéutica que las producía. Parte de la embestida federal contra las farmacéuticas a las que considera integrantes de la mafia del poder. Había otras compañías con permiso de fabricar oncológicos, pero que no ejercían ese permiso. Cofepris, aparentemente creyendo que porque había varios permisos había varias productoras, paró la única empresa que en efecto estaba generando los medicamentos contra el cáncer. Le puso sellos y toda la cosa. El desastre subsecuente es que estalló la crisis de desabasto.

Fuentes de la propia Cofepris, me confiesan que cuando se dieron cuenta del error, y de lo que este estaba causando, pidieron a la farmacéutica ayudarles a solucionar el problema y echar a andar de nuevo la producción, pero que la empresa se negó, exigiendo que primero le quitaran los sellos de prohibición. Cofepris le pedía que pasara por alto los sellos y produjera las medicinas. Entrampados, el asunto generó rispideces entre la compañía y el Gobierno federal, al grado que hasta en la mañanera el presidente AMLO hizo una referencia al asunto.





19 Febrero 2020 04:03:00
La crisis en salud se va a poner peor estas semanas
Es buenísima la intención del presidente López Obrador de intentar frenar la corrupción en la compra de medicinas. Tratándose de contratos en la era Peña Nieto, lo raro es que no hubiera mordidas de por medio.

Tampoco se puede cuestionar el método de compras consolidadas. Eso significa hacer una megacompra de medicinas y lograr mejores precios de las farmacéuticas que en muchos productos suelen tener márgenes de utilidad muy amplios. Además se evita realizar compras estatales en las que el precio de venta era más alto, y también se abría espacio para la corrupción de no pocos gobernadores.

El problema, como prácticamente todo en el Gobierno federal actual, es que parten de un buen diagnóstico, con las mejores intenciones, pero su implementación carece de técnica y profesionalismo, y terminan estrellándose con la realidad. Al final, a los mexicanos nos sale más caro el caldo que las albóndigas. Ejemplos sobran. El de las medicinas es uno:

Por muchos años, los procesos de compra de medicamenos iniciaban en febrero del año previo al que se necesitaban. Es decir, con 11 meses de anticipación. Esta vez, se inició a mediados de año. Y hay cosas a las que no se les puede meter el acelerador: por ejemplo, la industria farmacéutica mexicana importa casi todos los precursores químicos y aquí “arman” las medicinas. El barco que trae esos precursores no puede navegar más rápido.

Antes, el fallo de la licitación de compra de medicinas del año siguiente se daba a finales de octubre, máximo principios de noviembre del año previo. Esta vez se dio el 24 de diciembre, ya en vacaciones. No hay modo humano de que en una semana esté listo el abasto para todo el país.

Encima, como consideran que la distribución de medicinas es coyotaje, decidieron hacer licitaciones para comprar medicamentos, pero no para distribuirlos en todo el país. Eso retrasa aún más el abasto.

Con todos estos tropiezos y retrasos, es previsible que la crisis de desabasto de medicinas continúe, se profundice y si todo sale bien, comience a resolverse hasta el próximo mes.


Saciamorbos

Se le complican las cosas al subsecretario de Gobernación, Ricardo Peralta.

Se le complica el pasado, porque la Secretaría de la Función Pública ya sancionó al exdirector de la sospechosísima Administración Portuaria Integral (API) de Manzanillo, Ovidio Noval Nicolau, acusado de entregar, mediante un contrato irregular, una superficie de agua de 159 mil metros cuadrados a una empresa privada. Un caso frente al que cerró los ojos el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, quien decidió nombrar al frente de esa API al socio de Noval, el capitán Héctor Mora Gómez. La sanción de SFP ya está, pero el Consejo de la API, controlado por Mora, no ha actuado en consecuencia. Buena parte de esta trama sucedió mientras el subsecretario Peralta era el jefe de las Aduanas.

Se le complica también el futuro, porque le asignaron resolver el peligroso tema de la vaquita marina con todo y el crimen organizado que la tiene al borde de la extinción. El subsecretario lo presumió en redes sociales y apenas hace unos días, se registraron balazos contra una embarcación de la ONG internacional Sea Shepherd, sin que hicieran nada los agentes federales destinados a su protección.


18 Febrero 2020 04:09:00
El Chapo’: imágenes inéditas del símbolo de la tragedia
La crisis de inseguridad que ha golpeado al país en las últimas dos administraciones y que ya puso en predicamento al Gobierno actual está marcada por una presencia constante: la del narcotraficante más conocido del mundo, Joaquín “El Chapo” Guzmán. El poder criminal que representa y su capacidad de corromper gobiernos pesan siempre en las estructuras del poder político.

Imágenes inéditas obtenidas en exclusiva por LatinUs, publicadas ayer en
http://www.latinus.us bajo la firma de Arelí Quintero, nos dan una mirada al personaje en los momentos de su reclusión en 2016, tras su tercera captura.

Lo vemos sometido a la rutina burocrática de ingreso de reos al penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México. El delincuente más buscado del mundo, reducido a ser “el preso 3870”. Pero es “El Chapo”; y su imagen pesa distinto.

En la soledad de su celda, rapado, bigote rasurado, uniforme caqui de la prisión, dos rollos de papel en la mano. “El Chapo”, se enfrentaba a un encierro que duraría cuatro meses. De ahí a otra cárcel en Ciudad Juárez y finalmente su extradición a Estados Unidos.

Pero su poder, su leyenda y la estela de violencia que siempre lo ha acompañado, no deja de acarrear consecuencias.

Quizá la mayor crisis del Gobierno lopezobradorista fue desatada por el desastroso operativo de captura y liberación de uno de los hijos del capo, Ovidio Guzmán. Y con la confusión acerca de si las autoridades mexicanas buscan aprehenderlo. El episodio trajo como reacción una nueva ola de presiones del Gobierno de Donald Trump para que México defina su estrategia contra el crimen organizado.

Pero también las secuelas de su juicio en Nueva York, proporcionaron al Gobierno mexicano un tanque de oxígeno: los testimonios ahí vertidos llevaron a la detención en Estados Unidos de Genaro García Luna, el poderoso secretario de Seguridad durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón.

La boda de la hija de “El Chapo” en la Catedral de Culiacán hace unos días, a la vista de todos y ante el pasmo del Estado mexicano, fue otro recordatorio.

El fracaso de los gobiernos de Calderón y Enrique Peña Nieto en seguridad y los tropiezos de la Administración de López Obrador, se explica por todo aquello que “El Chapo” simboliza mejor que nadie: el crecimiento sin control del poder del crimen organizado; el sometimiento, vía la corrupción o la fuerza, de las estructuras políticas en todo el país; la impunidad, y sobre todo la pesada losa, vergonzosa y terrible de más de 200 mil muertos en 12 años y más de 34 mil en el primer año del sexenio que corre, así como la cifra espeluznante de más de 60 mil personas desaparecidas.

“El Chapo”, es el mayor símbolo de la tragedia mexicana del siglo 21.
13 Febrero 2020 04:09:00
La captura de Lozoya, oxígeno puro para AMLO
Llevaba varias semanas contra las cuerdas: los pésimos datos económicos, el escándalo de los feminicidios, la incapacidad para vender o rentar el exavión presidencial que convirtió a México en el hazmerreír internacional con lo de la rifa, la creciente crisis de abasto de medicamentos y de atención en el sector salud.

Había incluso tropezado con una declaración desafortunadísima, algo no tan usual en él, dueño de lo que se conoce en inglés como una “lengua de plata”, es decir, que es bueno para hablar: “no quiero que los feminicidios opaquen a la rifa”, dijo el Presidente y tuvo que ofrecer disculpas.

Incluso las mediciones día a día de su popularidad registraban una clara curva descendente: el desgaste habitual del ejercicio de Gobierno, cuando se prometió mucho y se cumple francamente poco.

No llevaba una buena racha el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Pero hace unas horas fue capturado Emilio Lozoya, exdirector general de Pemex, considerado el artífice de una transa multinacional y multimillonaria, que se volvió en la opinión pública el ícono de la corrupción del viejo régimen, símbolo de las tropelías del régimen de Peña Nieto.

La detención de Lozoya, si no queda libre en breve, permite al presidente López Obrador recordar a la ciudadanía por qué votó por él, por qué llegó a Palacio, por qué le está costando tanto trabajo dar resultados.

Impulsa la narrativa central de su permanente campaña política, es gasolina para argumentar que los gobiernos del pasado dejaron en tan mal estado a México que no es tan sencillo limpiarlo y sacarlo adelante. Oxígeno político, oxígeno puro.

Lozoya en prisión se vuelve el recordatorio del que puede echar mano el Presidente. Lo que diga o deje de decir en sus declaraciones el exdirector general de Pemex, servirá al discurso presidencial.

El Presidente gana tiempo. Y a poquito más de un año de gestión, todavía puede emplear el recurso de culpar al pasado, porque el pasado sí fue un desastre.

Ojalá el Presidente no piense que este tanque de oxígeno llamado Lozoya dura para siempre. Si sigue sin dar resultados, la efectividad de ir metiendo a la cárcel a íconos de la corrupción puede tener cada vez menos rendimientos políticos, es decir, los tanques de oxígeno serán cada vez más chicos.
12 Febrero 2020 04:08:00
Documento de la OMS confirma que no avala medicinas de AMLO
El presidente Andrés Manuel López Obrador atendió mi columna de ayer en su conferencia mañanera. Negó que, para tratar de contener el desabasto, su Gobierno esté comprando medicinas pirata y presumió que éstas “traen la autorización de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, pues aparecen en su lista de productos médicos precalificados.

Sin embargo, el documento oficial de la OMS que habla de este listado de medicinas dice claramente: “La inclusión en esta lista no implica ninguna aprobación de la OMS de los productos o sitios de manufactura en cuestión (la cual es prerrogativa única de las autoridades nacionales)”. Está al inicio de ese documento central, en el párrafo quinto, a la inmediata vista de todos.

Poco más adelante, el primer inciso de la sección “Descargo de responsabilidad (disclaimer) de la lista de productos medicinales precalificados de la OMS” señala: “La inclusión en esta lista no constituye un respaldo o garantía de funcionamiento, por parte de la OMS hacia ningún producto para un propósito particular, incluyendo lo que tiene que ver con su seguridad y/o eficacia”.

El documento se llama “Información General. Lista de productos medicinales precalificados de la OMS” y puede consultarse en
https://extranet.who.int/prequal/content/general-information-who-list-prequalified-medicinal-products, así como en http://www.carlosloret.com.

Más claro imposible: la OMS no avala que esas medicinas sirvan para lo que dicen que sirven. Me parece grave que el Presidente de México desinforme en un tema tan delicado.

Afortunadamente, en la misma columna de ayer anticipé que esa iba a ser la respuesta del Presidente, así que advertí: “El Gobierno argumentará que esta apertura a la importación implica comprar medicinas avaladas por la Organización Mundial de la Salud, pero ese es un truco: la OMS no avala la efectividad de las medicinas, sino que evalúa a las autoridades sanitarias de los países para cerciorarse de que tengan el equipo y los conocimientos que les permitan evaluar la efectividad de las medicinas. O sea, una cosa es que tengas todo para fabricar una buena medicina y otra que en realidad la hagas”.

La lista de la OMS se realiza con el espíritu de que lleguen medicinas, aunque no estén totalmente certificadas, a los rincones más pobres del planeta, donde aún muchísima gente muere por tuberculosis, malaria, etcétera. México estaba acostumbrado a otro estándar en la calidad de las medicinas que llegan a los mexicanos, pero el Gobierno ha decidido rebajar ese estándar ante una emergencia de desabasto creada por la propia Administración federal en su tropezado arranque.

Nos prometieron que tendríamos salud de país nórdico. Nos compran medicinas de país africano.
11 Febrero 2020 04:09:00
Ante el desabasto, el Gobierno se abre a medicinas pirata
El presidente López Obrador prometió que los servicios de salud de México serían como los de los países nórdicos. Sin embargo, ante el desabasto de medicinas, su Gobierno está siguiendo el ejemplo de los países africanos más pobres: ya abrió la importación de medicamentos de China e India, que no tienen estándares altos de verificación, es decir, no está comprobado que esas medicinas curan lo que dicen que curan.

El Gobierno federal está peleado con las empresas farmacéuticas privadas. Las acusa de ser corruptas, elevar los precios de los medicamentos y hasta de generar la crisis de desabasto de medicinas en el país como método de chantaje y presión.

Para amagar a las farmacéuticas y tratar de mejorar el abasto, el Gobierno publicó recientemente una autorización que permite la importación de medicamentos que están precalificados, es decir, que todavía no se ha comprobado al 100% que funcionan para lo que dicen que funcionan. “Genéricos pirata”, si se me permite el término.

Algunos de esos medicamentos vienen de China, otros de la India, país que es conocido mundialmente por tener un doble estándar: circula dentro de su territorio medicinas de primera, pero si le piden maquilar medicinas de segunda o tercera, las hace.

El Gobierno argumentará que esta apertura a la importación implica comprar medicinas avaladas por la Organización Mundial de la Salud, pero ese es un truco: la OMS no avala la efectividad de las medicinas, sino que evalúa a las autoridades sanitarias de los países para cerciorarse de que tengan el equipo y los conocimientos que les permitan evaluar la efectividad de las medicinas. O sea, una cosa es que tengas todo para fabricar una buena medicina y otra que en realidad la hagas.

¿Por qué hace esto la OMS? Porque le interesa que las naciones más pobres del mundo tengan acceso a medicamentos. Porque en países en situaciones extremas de hambre, pobreza, guerra, es mejor tener medicinas que medio curan a no tener medicinas.

Todavía hoy México tiene altas certificaciones internacionales en materia de aprobación de medicinas, es decir, que los organismos de mayor prestigio en el mundo avalan que cuando las autoridades mexicanas determinan que una medicina sirve para tal cosa, en efecto sirve para eso. Al bajar sus estándares, México se acerca al África subsahariana y se desalinea de naciones como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Colombia y Argentina.

Me parece de aplauso que el presidente AMLO haya llegado al poder con la misión de erradicar la corrupción y en ese sentido, limpiar las compras de Gobierno. Se entiende que sospeche de corrupción en los contratos con las farmacéuticas: tratándose de la administración Peña Nieto, lo raro es que no hubiera habido corrupción.

Pero el mal diseño de política pública para lograr esos objetivos ha desatado el desabasto y ha orillado al Gobierno a terminar comprando medicinas… a las mismas empresas privadas que tachaba de corruptas y que había vetado.

06 Febrero 2020 04:08:00
Falta de medicinas crece 1000% y esconden documento oficial que lo dice
Un reporte interno del Instituto Mexicano del Seguro Social exhibe el tamaño de la crisis vivida por el desabasto de medicamentos y las quejas de los derechohabientes por el mal servicio. Sistemáticamente, el presidente López Obrador ha tratado de minimizar el problema.

Tengo en mis manos copia de otra presentación oficial que se hizo al director del IMSS, Zoé Robledo (la primera fue publicada el martes en estas Historias de Reportero). Tuve acceso a ella gracias a fuentes de primer nivel dentro del IMSS. Funcionarios que están alarmados porque el Gobierno está minimizando la crisis y eso cuesta vidas, pero que temen dar sus nombres por temor a represalias.

En dicha presentación llamada, Informe de Quejas y Gestiones por Negativa de Medicamentos, realizada por la Unidad de Atención al Derechohabiente, dos gráficas desnudan la versión oficial de que no hay tal crisis en el sector salud. Las gráficas muestran mes a mes, desde enero de 2018 y hasta diciembre de 2019, dos indicadores: quejas de servicio y gestiones (quejas por no atención médica).

Ambos indicadores se disparan dramáticamente en el segundo semestre del año.

Durante todo 2018, las quejas de servicio de los derechohabientes por no recibir las medicinas oscilaron entre 35 y 67 al mes. Sigue ese rango en los primeros meses de 2019, y a partir del segundo semestre se recrudece la situación: 159 quejas en julio, 174 en agosto, 197 en septiembre, llega a 220 en octubre, escala a 294 en noviembre y alcanza la brutal cifra de más de 420 en diciembre (el cierre es solo al 22 de diciembre). En síntesis, en medio año las quejas por falta de medicinas crecieron más de 1000%, pues al arranque de 2019 tuvieron mínimos debajo de 40 mensuales.

No solo es del desabasto de medicinas. También se disparó la falta de atención médica. La gráfica es casi idéntica: un buen mes fue julio de 2018 con solo 62; un mal mes fue mayo con 271; pero a partir de agosto la desatención vuela: 343 en agosto, 547 en septiembre, 837 en octubre, mil 154 en noviembre y mil 309 en diciembre hasta el día 22.

Y para contrarrestar el discurso presidencial de que esto solo sucede en hospitales de alta especialidad, que es un problema solo del tercer nivel de la salud pública (enfermedades de alto riesgo), el mismo documento interno del IMSS, que no se ha hecho público, exhibe que los problemas se han disparado en el primero y segundo nivel (atención ambulatoria, y hospitales generales y de urgencias, respectivamente).

Hay gráficas en el mismo sentido que pueden también consultarse en
http://www.carlosloret.com


Saciamorbos

Me revelan doctores que en el Instituto Nacional de Rehabilitación, las cirugías de Ortopedia han caído aproximadamente 70 por ciento.

No hay dinero, tienen que decir los médicos a sus pacientes, a los que les quedan dos opciones: ir a la salud privada y, por ejemplo, para una operación de cadera, comprar una placa y unos clavos por más de 150 mil pesos… o aguantarse.

Ya sin contar que el papel bond y el tóner de las impresoras lo compran los doctores con dinero de su bolsa.

05 Febrero 2020 04:08:00
Cómo maquillan las cifras en ‘el pulso de la salud’ de la mañanera
El presidente López Obrador se refirió a mi columna de ayer, en su conferencia mañanera. Irónicamente dijo: “ahora Loret de Mola está preocupado por el desabasto de las medicinas. Muchas gracias a todos, eso es la democracia, de que todos ayudemos”. De nada.

El Presidente se enojó al leer en estas Historias de Reportero que su Gobierno está escondiendo las verdaderas estadísticas sobre el desabasto de medicamentos. Denuncié que dentro del propio Instituto Mexicano del Seguro Social habían detectado un histórico desplome en la atención a las recetas de los derechohabientes: en cinco meses cayeron de casi 99% a aproximadamente 89%, algo que no se había visto en muchos años. Se trata del Índice Nacional de Atención a Recetas, que elabora el propio Seguro Social, al que tuve acceso pero que no ha hecho público.

Sin embargo, en el “Pulso de la Salud” que realiza todos los martes en la conferencia mañanera, el Gobierno federal reportó que se estaban surtiendo 98% de las recetas.

¿Había entonces una contradicción entre los datos de la mañanera y los datos internos del IMSS que revelé en esta columna? ¿Por qué el Gobierno federal decía que se surtían 98% de las recetas y lo revelado aquí señalaba que era nueve por ciento menos? En realidad, no.

Ese 98% que presumieron en la conferencia mañanera es solamente de las farmacias del IMSS-Bienestar, lo que antes era IMSS-Prospera, que equivale a aproximadamente 10% del IMSS.

La caída hasta 89% que le revelé tiene que ver con todo el IMSS, no solo un pedacito.

Cuestionado en la mañanera por mi colega reportera Rocío Jardinez, el director general del IMSS, Zoé Robledo, tuvo que aceptarlo: “el dato que se acaba de presentar (el 98%) es del IMSS-Bienestar, de las farmacias y el surtimiento del IMSS-Bienestar, no es del régimen ordinario”.

Y eso que según la estadística del IMSS, una receta “surtida” es aquella en la que la farmacia entregó al menos uno de cuatro medicamentos solicitados. Seguramente por eso desde hace muchos sexenios hay una brecha enorme entre las cifras triunfalistas que históricamente han reportado los gobiernos federales y las denuncias que los derechohabientes hacen en medios de comunicación sobre falta de medicinas.

Lo de ahora profundiza esa mala práctica: maquillar las cifras, esconder la realidad. El presidente López Obrador es el político mexicano que más éxito ha tenido en leer el ánimo de la sociedad, interpretar su coraje y traducirlo en votos. Es un grave error que se desprenda de esa virtud y su discurso en el poder se aleje de la realidad que vive la gente todos los días. Ha pasado en seguridad, ha pasado en crecimiento económico, ahora pasa con la atención en los servicios de salud.


04 Febrero 2020 04:09:00
El Gobierno esconde que se desplomó la atención a recetas del IMSS
En cinco meses, casi el 10% de los derechohabientes del IMSS ha dejado de recibir las medicinas de sus recetas, aunque sea incompletas. Es un desplome no visto en muchos años.

Son datos oficiales a los que tuve acceso, que no ha hecho públicos el Gobierno federal, y que reflejan la dimensión de la crisis de abasto de medicamentos que el presidente López Obrador ha dicho que está superada. Sus propios datos lo desmienten.

El desplome en la atención a las necesidades de salud de la población fue paulatino. En septiembre de 2019, el porcentaje de recetas surtidas total o parcialmente fue 98.8 por ciento.

Para octubre ya había caído a 96.7% y para noviembre estaba en 95.3 por ciento. Luego vinieron caídas más pronunciadas: en diciembre se registró 92.5% y en la segunda quincena de enero de este 2020 se vino abajo aún más, y cerró, según datos preliminares, en 89.8% de las recetas. Un desplome de 9 puntos porcentuales en tan solo cuatro meses.

La estadística no es muy estricta: se considera una receta surtida aquella en la que por lo menos uno de cada cuatro medicamentos es entregado en el momento en que el derechohabiente lo pide. Así se ha medido en los últimos sexenios, por lo que este dato es comparable históricamente.

Consultando los datos de años anteriores, el promedio anual de atención de recetas fue superior a este nivel. Los peores años fueron 2009, 2011 y 2014, en los que el promedio anual rondó 96 por ciento.

Es un nivel sustancialmente mayor que el registrado en enero. Desde mayo de 2017 hasta agosto de 2019 el índice mensual de atención de recetas estuvo siempre por arriba del 99 por ciento.

Así que por lo menos no se habían visto estos niveles de desabasto de medicamentos desde hace una década, quizá mucho más.

Estos datos se desprenden del Índice Nacional de Atención de Recetas, que construye semanalmente el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Se trata de una base de datos, a la que tuve acceso, elaborada por distintas áreas y delegaciones del IMSS.

En la elaboración de la base de datos, me explican fuentes involucradas en el proceso, intervienen aproximadamente 50 funcionarios públicos.

De ahí se desprende la presentación que llega al director del IMSS, Zoé Robledo, y a la que tienen acceso una veintena de mandos directivos del Seguro Social.

Según me reportan las mismas fuentes, a partir de que los índices internos empezaron a revelar la crisis en el sector salud por el desabasto de medicinas, se pusieron mucho más duros los controles sobre el manejo de esta información.

De acuerdo con el Índice, los cinco peores almacenes de las delegaciones estatales en términos de atención a recetas son: Sonora (83%), Michoacán (81%), Chihuahua (80%), Coahuila (79%) y Querétaro (78%). Los mejores son: Ciudad de México Norte (99.8%), Aguascalientes (99.7%), Estado de México Poniente (98%), Guerrero (97%) y Sinaloa (96%).

En términos de Unidades Médicas de Alta Especialidad (UMAE), las peores son: Hospital General La Raza (88%), Especialidades Veracruz Norte (87%), Pediatría del Siglo XXI (86%), Especialidades Puebla (86%) y Especialidades Nuevo León (73%).

Siendo los mejores: La Raza Obstetricia, Especialidades Guanajuato, Traumatología y Ortopedia tanto de Lomas Verdes como de Nuevo León con casi 100 por ciento.





30 Enero 2020 04:09:00
AMLO, como coordinador de campaña de Trump
Cuando en agosto de 2016, Enrique Peña Nieto recibió al candidato Donald Trump, después de todo lo que había insultado a los mexicanos, y le dio trato de presidente, puse un tuit: “se consumó la humillación”.

Antier por la noche debí haber usado exactamente las mismas palabras. En un mitin de campaña, el candidato-presidente Donald Trump agradeció al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, por lo que hace en favor de su Gobierno: “el Presidente es amigo mío, está haciendo un gran trabajo, es una situación difícil, pero México está de hecho -pronto lo descubrirán- pagando por el muro. Al final, el muro está siendo muy gentilmente pagado por México”. Se volvió a consumar la humillación.

No tengo claro a qué se refiere exactamente Trump cuando habla de que México está pagando el muro. Hay dos interpretaciones.

La primera es que gracias a la presión de Trump, el presidente López Obrador mandó a 26 mil guardias nacionales a nuestra frontera sur para hacerla de muro golpeador frente a los migrantes centroamericanos. Los sueldos de esos elementos federales los paga México. También el costo político de violar los derechos humanos de los migrantes.

La segunda interpretación es que México paga el muro al haber perdido muchas ventajas comerciales en el recién renegociado T-MEC. Y en este asunto, también el presidente López Obrador le hace el caldo gordo al Presidente estadunidense: Trump organizó un acto de campaña en el Jardín Sur de la Casa Blanca para ponerle su firma al T-MEC.

Tan acto de campaña fue, que no acudió nadie del Partido Demócrata, aun cuando sus legisladores avalaron el acuerdo comercial. México envió una delegación de altísimo nivel: el canciller Marcelo Ebrard, la secretaria de Economía, Graciela Márquez; el subsecretario de América del Norte, Jesús Seade, y la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena. En contraste, el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, el otro socio del tratado, sólo mandó a la embajadora interina.

Trump insulta a los mexicanos, pero presume de su gran amistad con uno: el presidente López Obrador. Y éste le responde la cortesía: AMLO ataca sin medirse a todo el que se le pone enfrente, pero para el poderoso Presidente americano, quien pasará a la historia como el que más ha humillado, sobajado y vulnerado a los mexicanos, para ese Trump, solo amor y paz.


SACIAMORBOS

La esperanza de salvar a la vaquita marina está ahora en manos de la Secretaría de Gobernación. Después de tantas denuncias periodísticas hasta en el cine, el Gobierno federal reforzó la vigilancia en la zona, pero no ha logrado meter en cintura a los pescadores ilegales que forman parte del cártel del Mar, dedicado al tráfico de especies, que siguen echando sus redes, poniendo en riesgo al mexicanísimo cetáceo. Después de una visita de la secretaria Sánchez Cordero y el subsecretario Peralta a la zona del Alto Golfo de California, los pescadores legales y los ambientalistas tienen ahora puestas las esperanzas en que Gobernación sí solucione el asunto y logre salvar a la especie, erradicar al crimen organizado y sacar de la pobreza a las comunidades pesqueras. Estaremos observando.
29 Enero 2020 04:09:00
Darle el avión a la crisis de salud
El avión presidencial es el mejor distractor del que puede echar mano el Presidente. Y seguir jugueteando con su venta o su renta ha resultado eficaz para desviar en alguna medida la conversación pública frente a los problemas de desabasto de medicamentos y fallas en los servicios de salud.

Si lo hubiera querido resolver, ya lo habría resuelto: desde que ordenó el regreso del lujosísimo avión, el Presidente ya tenía en sus manos la oferta de un puñado de empresarios de alto nivel –varios de ellos integrantes de su consejo asesor– para comprarlo como tiempo compartido: cada empresario le metería 11 millones de dólares a cambio de poder usar el avión un mes de cada año. Faltaban aún seis meses por vender, pero se calculaba que sería fácil conseguir empresarios que quisieran quedar bien con el Primer Mandatario y quitarle ese problema de encima.

Pero en realidad, el Presidente no vio en el avión un problema sino un salvavidas. Y quiere todo, menos resolver ese problema. Extender la chunga sobre el avión le permite evadir el tener que abordar las broncas que estallan: lo de salud, pero también la violencia, la economía paralizada, etcétera.

El avión es la gran fuente de entretenimiento (y distracción) nacional.

Lo que empezó como un meme de burla al anuncio presidencial de la rifa del avión, se volvió en la conferencia mañanera de ayer una política pública: ya está el boceto del billete de la Lotería Nacional cuyo premio es la aeronave.

Y como la Lotería no puede por ley entregar premios en especie, pues ya dijo el Presidente que hay que cambiar la ley. Nimiedades. Y frente a la pregunta de cómo se le van a cobrar impuestos a quien gane el avión, ya empezaron los anuncios de condonaciones.

Más allá de leyes y ocurrencias, un exdirector de la Lotería Nacional explicó con números: lo que quiere el Presidente recibir de un solo sorteo equivale a lo que recauda la Lotería Nacional en medio año de sorteos.

El sorteo más vendido es El Gordo de Navidad. Se venden boletos por 325 millones de pesos. Para el del avión quieren vender 10 veces más: 3 mil millones de pesos. Pero de esos 3 mil millones, hay que restarle el impuesto (IEPS) y las comisiones por la venta de cachitos, así que quedan 2 mil 400. Y hay que pagar 2 mil 700 por el avión. O sea que asumiendo que se vendan todos los boletos, la pérdida sería de 300 millones de pesos.
28 Enero 2020 04:09:00
En documento oficial interno, el Gobierno admite su culpa en el desabasto de medicinas
Un documento oficial demuestra que la Secretaría de Hacienda generó el desabasto de medicinas por implementar una nueva estrategia de compras. Prueba también que Hacienda sabe que seguirá habiendo desabasto hasta marzo, al grado que, ya instruyó a las instituciones de salud pública a que se rasquen con sus propias uñas.

El documento, enviado por la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda a la Dirección de Administración del IMSS, exhibe que en su segundo año de aplicación, el método de juntar las compras de medicamento (con el argumento de que así se ahorra dinero y se acaba la corrupción) sigue generando un caos que termina afectando la operación cotidiana de los hospitales públicos del país.

El oficio prueba que al más alto nivel de Gobierno, saben perfectamente que los problemas de desabasto de medicinas se han originado en la mala instrumentación de su decisión de compra. Y que eso de decir que es un asunto solo del Hospital Infantil Federico Gómez, o que es culpa de un complot de farmacéuticas, o que es por algún directivo hospitalario corrupto, son mentiras. Deja en claro lo que los responsables de otras instituciones del sector han venido señalando desde el año pasado: el método de compra no se ha hecho correctamente y son los usuarios de clínicas y hospitales públicos los que pagan los platos rotos.

El documento se refiere concretamente a la compra “consolidada” de medicamentos y material hospitalario efectuada en noviembre del año pasado, que ha dejado un vacío de abasto para este primer trimestre de 2020.

Ante la solicitud del IMSS de ayuda para enfrentar el problema, enviada por escrito el 22 de enero, la oficial mayor de Hacienda, Thalía Concepción Lagunas Aragón, informa al administrador del Seguro Social, que las entregas de lo comprado en noviembre de 2019 comenzarán en marzo de este año, por lo cual la cobertura de las necesidades durante este primer trimestre es responsabilidad de las instituciones de salud.

La funcionaria de Hacienda afirma en su escrito que las instituciones tienen las opciones de ampliar con los proveedores los contratos vigentes durante 2019, o bien, pedirles que les hagan entregas anticipadas de las compras que entran en vigor a partir de marzo.

Si esas dos vías han sido “agotadas”, agrega el oficio, entonces las instituciones tienen que arreglárselas por su cuenta. Eso sí: les advierte que están obligadas por ley a garantizar la atención a la población.

El documento oficial, que se puede consultar íntegro en carlosloret.com advierte además a la administración del IMSS, que si va a realizar compras por su cuenta, se tiene que ajustar a los precios autorizados por la Oficialía Mayor, por lo que le adjunta la lista de costos de medicamentos y materiales establecido en las bases de la convocatoria de la compra consolidada para 2020. El administrador del IMSS, José Antonio Olivarez Godínez, le pide a la oficial mayor Lagunes, autorización para realizar compras para los primeros cuatro meses de este año y la funcionaria de Hacienda le contesta: que lo resuelva el IMSS.

En resumen, Hacienda hace la compra consolidada para el año, decide qué adquirir y a qué precio, y las instituciones del sector Salud (IMSS, ISSSTE, institutos de especialidades y hospitales dependientes de la Secretaría de Salud) se tienen que ajustar a ello. Pero si lo comprado por Hacienda no es suficiente para garantizar la operación, entonces ya no es problema de Hacienda, sino de cada una de las instituciones de salud. Y cuidado si no consiguen los mismos precios que consigue Hacienda en su negociación nacional, porque habrá consecuencias legales.

Combatir la corrupción en los contratos es una intención aplaudible, pero es responsabilidad del Gobierno federal instrumentar con eficiencia los cambios de método y al final es el responsable de garantizar el abasto. Con más razón, cuando ya entra en su segundo año de aplicación.

23 Enero 2020 04:09:00
Las 4 grandes mentiras económicas de la 4T
1.- “Salvamos a Pemex y se recuperó la producción petrolera”. Lo dijo el presidente López Obrador con ese nivel de triunfalismo y desapego a los datos, el 8 de enero de este año. Se refinanció la deuda de Petróleos Mexicanos a una tasa altísima, las calificadoras siguen considerando que invertir en Pemex es casi tirar el dinero a la basura, mintieron tratando de minimizar el hackeo a sus sistemas informáticos generando una enorme desconfianza, el retraso en pagos a proveedores tiene paralizada a la industria, la administración es muy ineficiente y esto genera un costo de operación alto, el régimen fiscal ahoga a la paraestatal, la operación está plagada de ineficiencias, el uso de plantas e infraestructura está en niveles mínimos y sigue siendo la empresa petrolera más endeudada del mundo. Además, la producción petrolera no logró recuperarse porque el plan de negocios implementado contemplaba explotar 20 campos prioritarios y solo pudieron echar a andar cinco porque contrataron empresas sin experiencia.

2.- “El peso fortachón”. Lo repite el Presidente para presumir que la economía marcha bien en su Gobierno porque el dólar está barato. Otra mentira. El dólar está barato porque la tasa de interés en México es una de las más altas del mundo. Como el Gobierno del presidente López Obrador ha generado una enorme desconfianza entre los inversionistas, tiene que pagar más para que llegue el dinero. El pago por ese dinero es la tasa de interés, y aunque el Banco de México la ha impulsado a la baja, sigue estando alta en un momento en el que hay países que tienen tasa de interés ¡negativa!

3.- La inflación es bajísima. Con crecimiento cero y cerrada la llave del gasto gubernamental, es muy probable que la inflación se mantenga en niveles mínimos. Es obvio: la economía está paralizada, qué va a subir los precios si la actividad económica está en punto muerto. El propio Presidente luego dice, más quedito, que hace falta crecimiento, porque si no, de nada sirve la inflación baja.

4.- La fiesta por la tasa de desempleo. El Gobierno escondió el dato de que nada más en diciembre de 2019 se perdieron casi 400 mil empleos. El peor mes desde que el IMSS lleva registro. Pero paralelamente, la tasa de desempleo está teniendo su mínimo histórico. ¿Cómo es posible? Muy sencillo: es un truco. La persona desempleada se define como aquella que durante el mes estuvo buscando un empleo, estuvo disponible para trabajar en los horarios y salarios normales, pero no encontró trabajo. Las becas o apoyos que se brindan a través de programas como Jóvenes Construyendo el Futuro y otros, hacen que los beneficiarios ya no se cuenta como desempleados porque tienen ese ingreso y ya no están buscando trabajo. No se consideran a sí mismos desempleados. Pero esto no es una muestra de que la economía va bien y se están generando empleos: es una muestra de que les llegó dinero de los programas sociales.

El Presidente ha tenido logros económicos: subir el salario mínimo sin generar inflación, mantener el equilibro fiscal, presentar dos presupuestos anuales responsables, conseguir la ratificación del T-MEC aun cediendo más de lo que dijeron, mantener alta la confianza del consumidor. Pero la economía no va bien. A veces lo reconoce tibiamente, pero casi siempre trata de esconderlo con estas cuatro mentiras recurrentes. Le iría mucho mejor a la gran transformación que se ha planteado si hablara con la verdad y dejara de ser esta máquina de generar desconfianza entre los inversionistas que ha sido desde que ganó las elecciones. Está a tiempo.


22 Enero 2020 04:09:00
Trump apoda a AMLO ‘Juan Trump’
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho varias veces que quiere mucho al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Lo llena de elogios.

En privado, suele ir más lejos: según varias fuentes que lo han escuchado, cuando Trump pregunta por AMLO se refiere a él como “Juan Trump”, jugando con la idea de que es su versión mexicana.

No deben sorprender el cariño y la identificación de Trump con AMLO.

El presidente López Obrador enterró sus convicciones sobre los migrantes y se convirtió en el Jefe de la policía antimigrante del Mandatario estadunidense. Durante décadas, AMLO defendió la migración, exigió no reprimir ni frenar a los migrantes, demandó ser comprensivos con las realidades de pobreza y violencia que los obligan a huir. El 15 de abril de 2015, ese vibrante líder opositor tuiteó: “salió el viacrucis migrante encabezado por el padre Solalinde. EPN (Peña Nieto) en vez de hostigarlos debe garantizarles la libertad de tránsito”.

Consistente con este discurso, al llegar a la Presidencia anunció que México abría sus fronteras a los migrantes. Empezaron a llegar ciudadanos de todo el mundo, con ganas de caminar hasta Estados Unidos, y Trump puso el grito en el cielo. Le mandó varios mensajes en privado y en público para que se echara para atrás. López Obrador aguantó dos meses la presión. Hasta que Trump amagó con aranceles a México. Entonces AMLO reculó y giró 180 grados su política migratoria: mandó más de 25 mil elementos de la Guardia Nacional a que se convirtieran, de hecho, en el muro de Trump: solo en 2019, el Gobierno de México detuvo y deportó a casi 180 mil migrantes.

Al hacerlo, el Presidente mexicano regala a su homólogo estadunidense un argumento central para su reelección: Trump prometió un muro, AMLO se lo construyó y los mexicanos estamos pagándolo en una nómina quincenal de decenas de miles de guardias nacionales.

AMLO le está haciendo la campaña a Trump. Con razón Trump lo quiere tanto.

Y si se preguntan por qué Donald Trump apoda en privado al presidente López Obrador “Juan Trump”, basta un ejemplo del lunes mismo: mientras el Gobierno mexicano dice que ni siquiera molesta a los migrantes, las imágenes exhiben otra cosa. Trump y AMLO son diferentes en varias cosas, pero en el ejercicio del poder tienen mucho en común: eso de negar la realidad, de no aceptar la contundencia de las imágenes, los datos, los documentos, de ser una máquina de crear “fake news”, eso de atacar a la prensa crítica y responder con apodos cualquier señalamiento, en presentarse como un “antisistema” pero haberse beneficiado históricamente de él, en inventar conspiraciones en su contra frente a sus tropiezos, en eso de considerar que su gestión es histórica, la más grande y extraordinaria, en que todo lo malo es culpa del pantano de los políticos del pasado, de sus rivales electorales.

Saciamorbos

Con la negación del derecho a la salud que ha implicado el tropezado nacimiento del Insabi, sumado a la represión contra migrantes en la frontera sur, la Comisión Nacional de Derechos Humanos podría tener ya sus primeras exigencias de medidas cautelares, y el camino a un par de recomendaciones. La CNDH la encabeza ahora una fan del presidente AMLO.
21 Enero 2020 04:09:00
Periodismo en la era de las ‘fake news’
Es un fenómeno mundial. Los líderes “negacionistas”: los otros datos, las “fake news”, el “compló”, la cacería de brujas… cualquiera de esas frasecitas hechas. Es lo de hoy. Líderes políticos que con una mano en la cintura niegan las evidencias, desechan los datos duros, se inventan conspiraciones y tachan a los periodistas de mentirosos, deshonestos y corruptos.

Presidentes que un día dicen “negro” y al día siguiente niegan haberlo dicho. Y si se les muestra el video, lo vuelven a negar. Bolsonaro en Brasil, Orban en Hungría, Erdogan en Turquía, Maduro en Venezuela, Ortega en Nicaragua, Putin en Rusia, Trump en Estados Unidos. Y podemos seguirle porque hay muchos más.

Y claro, López Obrador en México. Tampoco es que sea tan original el estilo de nuestro Presidente.

¿Qué hacen todos ellos? El viejo truco de gritar “al ladrón” para esconder lo que están haciendo ellos. Lo han usado los poderosos desde siempre. Quizá hoy la diferencia es la facilidad con que desde el poder se desecha hasta la evidencia más contundente. El descaro con el que mienten. Mienten como respiran, dicen por ahí.

Y para desatar ataques contra los periodistas, usan a sus legiones en redes sociales, a sus propagandistas y a sus paleros disfrazados de periodistas.

Estos líderes gritan “¡fake news!” pero son ellos y sus aparatos de propaganda los principales productores de “fake news”. Las producen a raudales, para denostar a sus críticos y para exaltar al Gobierno.

Esta moda de hablar de “fake news” es una gran coartada para justificar exterminios, como lo señaló recientemente el New York Times en el caso de China. O para normalizar que el crimen organizado mate a familias enteras, como en el caso LeBarón. O para negar el cambio climático. O para hacer como que no están matando a la Amazonia.

La parte oscura de este fenómeno: México es hoy el país más peligroso del mundo para los periodistas. Más que Siria, que era el número uno. No se debe dejar de señalar la irresponsabilidad de que desde la Presidencia de la República, se señale, se ponga un blanco en la espalda de cada periodista que no aplauda al Gobierno. Es un crimen propiciar este linchamiento en el país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo.

¿Cómo enfrentar este fenómeno desde el periodismo? La respuesta se debate en todo el mundo. Pienso que con más periodismo. Más profundo, documentado, riguroso. Más y más periodismo. Si niegan lo que documentamos, seguir haciendo periodismo. Si hacen como que no existen los datos y los hechos, seguir haciendo periodismo. Si exoneran a los denunciados, ahí seguirán los documentos que los exhiben como encubridores.

Y claro, también toca hacernos cargo de nuestros errores y de que la pérdida de credibilidad de las instituciones democráticas incluye a los medios, a la prensa. Tenemos que ser transparentes, respetar escrupulosamente el derecho de réplica (ojo: el insulto y la descalificación no es réplica a la información), y corregir si dimos por buena información no sustentada o imprecisa.

Continuar el proceso de reflexión y discusión de la historia de las relaciones entre el poder y los medios en México, la denuncia del chayote y la extorsión. Prácticas que siguen vigentes aunque cambie el color de los gobiernos. Y reconocer que el fenómeno de las redes sociales vino a reconfigurar las formas de hacer periodismo y mostró que un sector importante de la población siente lejano al periodismo tradicional. Y ofrecer lo único que podemos ofrecer: apegarnos a las reglas básicas del periodismo para no hundirnos en el bombardeo de propaganda.

Si frente a ello lo que se recibe es veneno, sabremos que vamos por buen camino.

16 Enero 2020 04:08:00
Cómo el Gobierno está generando una crisis
Todo mundo sabe que la economía está besando la recesión. México ha vivido recesiones, claro que sí. Las dos más recientes, en 2001-2002 y 2008-2009, se dieron por problemas económicos en Estados Unidos. Pero resulta que ahora nuestro vecino y principal socio comercial está creciendo asombrosamente. México ha desaprovechado este motor.

La evolución actual de la economía mexicana muy poco tiene que ver con lo que esta pasando en el exterior. Más bien son factores internos los que han paralizado a México:

1.- El Gobierno del presidente López Obrador es percibido como enemigo de la inversión privada. Es una máquina de generar desconfianza: la cancelación del aeropuerto, la renegociación de los gasoductos, el freno energético, las leyes sobre evasión y la dinámica de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda se perciben por inversionistas como muestra de un odio al capital privado.

2.- John Maynard Keynes se encumbró con una teoría bastante sencilla: para impulsar el crecimiento económico es indispensable que el gasto gubernamental sea el detonador. No han gastado. Es verdad que casi siempre que empieza un nuevo sexenio, el gasto gubernamental se estanca en lo que los funcionarios entrantes entienden cómo operar. Pero eso suele durar uno o dos trimestres. Ya llevan más de un año y no parecen descubrir cómo hacerlo. Dicen que es para evitar la corrupción. Muy loable. Pero siguen sin entender que para sacarse una uña enterrada no necesitan amputar el pie.

3.- Tampoco salieron buenos para recaudar impuestos. A pesar de mantener el IEPS en gasolinas en su máximo durante casi todo el año, la recaudación ha caído. Para subsanar eso, decidieron romper el cochinito: el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios. Ese Fondo fue ideado como un seguro, un “guardadito” para momentos de crisis en las finanzas públicas. Se ve que ya la hay porque anunciaron hace meses que con cargo a ese Fondo se gastarán 150 mil millones de pesos.

4.- Pemex no paga. Tiene un adeudo con proveedores cercano a los 100 mil millones de pesos, casi medio punto del PIB. Históricamente, Pemex paga con atraso a sus proveedores. Pero antes esas deudas se podían descontar a través de esquemas de factoraje con la banca de desarrollo o privada. Ahora, Pemex ha prohibido eso. Y tiene ahorcadas a cientos de empresas de todos los tamaños: no les pagan y no dejan que nadie más les adelante el pago de las facturas pendientes. Por si esto no fuera suficiente, además están incurriendo en una práctica que les podría traer problemas con las autoridades financieras de Estados Unidos: no reconocen las deudas con sus proveedores, no las suben al balance, maquillan las cifras.

5.- Hace bien el Gobierno en no endeudar más al país y en cuidar el déficit. Hace bien en cortar sueldos excesivos y prestaciones lujosas para los servidores públicos. Pero ya vieron que de ahí sale muy poco dinero. También ya vieron que no están en ningún lado los famosos 500 mil millones de pesos de corrupción que en campaña dijeron que aparecerían en el presupuesto (o nunca estuvieron ahí o no ha bajado la corrupción). Pero siguen teniendo la necesidad de dinero para los proyectos faraónicos del Presidente y para los programas sociales que hasta el exsecretario de Hacienda Urzúa calificó de inútiles.

El dólar está bajo porque la tasa de interés mexicana sigue siendo altísima. Nada que presumir, pero lo presumen. Las remesas están altas porque la economía estadunidense está con todo. Nada que presumir, pero lo presumen. La inflación está bajísima, porque sin gasto y con crecimiento cero, no hay ni con qué hacer inflación. Nada que presumir, pero lo presumen.


Saciamorbos

Les serviría leer más a Keynes, y menos a Darrel Huff, autor de Cómo Mentir con las Estadísticas.
15 Enero 2020 04:09:00
El avión presidencial: la metáfora perfecta
El sainete del avión presidencial, que viene de regreso a México tras fracasar su intento de venta en California, es la metáfora perfecta para retratar cómo ha operado durante su primer año la Administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.

1.- Gran diagnóstico. En un país donde 50 millones de personas no tienen ni para comer lo mínimo, es insultante que el Presidente viva con los lujos de un jeque árabe, a costa del dinero del pueblo. Uno de los grandes aciertos políticos del presidente AMLO ha sido denunciar los excesos en el ejercicio del poder y proponer en su lugar actuar en austeridad.

2.- Buenas intenciones. El Presidente siempre dice que no puede haber Gobierno rico con pueblo pobre. Tiene toda la razón. Ir despojando del lujo a la Administración pública es una gran, justa e inobjetable intención. Uno de esos lujos inexplicables es el avión presidencial. Es entendible que el presidente AMLO, que apuesta por la ruptura con el pasado y la austeridad en el presente, no quiera usarlo.

3.- Gran símbolo político. No usar el avión fue un símbolo que conectó con la gente en campaña, estigmatizó a los poderosos de siempre, a los corruptos, el avión que “no lo tiene ni Obama”.

4.- Capricho presidencial, desprecio por la técnica. Vender un avión no es como vender un coche. El Presidente se encapricha y dice que lo vende. No hay estudios de viabilidad financiera, de apetito del mercado, de costo-beneficio para saber qué es lo que más conviene hacer con un avión que se paga con dinero del pueblo y es del pueblo. ¿Conviene usarlo, rentarlo, venderlo? Nada de eso importa. El capricho del Presidente es que se venda y se pone en venta. Especialistas, analistas, gente informada advierte que no va a funcionar la venta. El Presidente insulta a quienes le advierten esto, los tacha de conservadores, corruptos…

5.- Desastre de implementación. Como no hay estudios de nada, la implementación de la venta del avión presidencial es un desastre: lo mandan a California, lo meten a un hangar y nadie lo quiere comprar.

6.- Más caro el caldo que las albóndigas. Al cabo de un año se descubre que casi hubiera sido más barato tener al avión funcionando en México, que lo que se pagó por mantenerlo en el hangar de California, donde por la pura lavada cobran 100 mil pesos. Ahora sabemos que regresa el avión a México y que se va a rentar por meses a empresarios interesados. La idea de vender el avión salió más cara al pueblo mexicano por la impericia del Gobierno federal.

Esa ruta, esa exactamente la misma ruta, es la que ha seguido el Gobierno federal en muchísimos temas de la política pública: la cancelación del aeropuerto, la cancelación de los contratos de los gasoductos, la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya, la desaparición del Seguro Popular y su remplazo por el Insabi, la compra de combustible y el huachicol, las licitaciones de compra de medicinas, la política migratoria de puertas abiertas, las estancias infantiles, la reducción a Jóvenes Construyendo el Futuro, los recortes presupuestales por la austeridad…

14 Enero 2020 04:09:00
Hijo de senador ‘Napito’ presume 31 vehículos
El hijo del senador de Morena, Napoleón Gómez Urrutia “Napito”, ha presumido en redes sociales la propiedad de al menos 31 vehículos, algunos de ellos de carrera y alto rendimiento, cuyo precio de venta parte de los 2 millones de pesos cada uno.

El listado incluye automóviles y camionetas Audi, Mercedes Benz clase E, Land Rover, Mustang, BMW, Porsche, Mitsubishi Lancer Evolution X y Nissan GT-R. Incluso creó un canal de YouTube para mostrar sus “juguetes”.

Napoleón Gómez Casso, “Polo” para sus amigos, ha exhibido tener también siete motocicletas (entre ellas una Ducati y otra BMW), dos cuatrimotos y seis bicicletas de alta gama.

Hay registro de su participación en foros de aficionados y coleccionistas de automóviles, en los que relata cómo va vendiendo y comprando vehículos, comenta sus experiencias al volante, y se queja de los estrictos límites de velocidad en Canadá, donde vivió con su padre después de que hace más de una década el hoy senador Gómez Urrutia huyó de México, acusado por trabajadores mineros de robarse 55 millones de dólares del sindicato que encabezaba, asunto del que fue exonerado años más tarde.

Es tal la riqueza que exhibe en redes sociales, que un usuario le preguntó irónicamente al hijo del senador si era contrabandista de droga o traficante de personas.

El hijo de Napoleón Gómez Urrutia se presenta como empresario, inversionista, y tan pronto su padre entró al Senado en la elección de julio de 2018, creó dos empresas dedicadas justo a las actividades que regulan las dos comisiones del Senado que su papá integra: Minería y Energía.

Toda esta historia está sustentada en documentos oficiales y forma parte del reportaje “Emperador Napoleón”, de Arelí Quintero y Miguel Castillo Chávez, que se presentará hoy a las 13:00 horas en el programa a mi cargo “Así las cosas con Loret” en W Radio.

La investigación documenta el camino seguido por el tercer Napoleón de la dinastía, sus lujos y caprichos, y la constitución de las empresas que amplían el poder familiar, así como las propiedades inmobiliarias del clan en México y Canadá, con valor superior a los 150 millones de pesos.

Napoleón Gómez Urrutia no es un senador más. Después de años de autoexilio en Canadá, fue el presidente López Obrador quien lo rescató, lo llamó perseguido político y lo hizo senador. “Napito”, como se le conoce porque heredó el sindicato minero de su padre Napoléon Gómez Sada, es considerado como la punta de lanza del lopezobradorismo para controlar la vida sindical del país.

Una especie de Fidel Velázquez, no del PRI sino de Morena: ya fundó la central obrera Confederación Internacional de Trabajadores (CIT) que busca ocupar el lugar de la vieja Confederación de Trabajadores de México (CTM) en tiempos del PRI, y es presentado como el gran representante del “nuevo sindicalismo de la cuarta transformación”.

Con la herencia paternal de un sindicato y la dinámica empresarial de su hijo, el senador “Napito” completa el tridente: poder sindical, poder político, poder económico.
20 Diciembre 2019 04:08:00
AMLO: De adalid anticorrupción… a tapadera de Bartlett
La exoneración de Manuel Bartlett derrumba el discurso anticorrupción de Andrés Manuel López Obrador. A un año de Gobierno, el Presidente ha decidido rendir su principal bandera.

Nadie puede decirse engañado. Desde que publicamos los reportajes sobre las casas y las empresas vinculadas al director general de la Comisión Federal de Electricidad, el Presidente adelantó en una conferencia mañanera lo que ocurriría: su secretaria de la Función Pública iba a investigar y lo iba a exonerar por falta de pruebas.

Todo lo demás fue darle forma a la decisión tomada: Feliz Navidad, Bartlett. Pero el regalo navideño se extiende a todos lo funcionarios de la autoproclamada 4T. Gracias a esta investigación oficial, Bartlett y todos los funcionarios del actual Gobierno ya saben lo siguiente:

1.- Se vale que omitan declarar los bienes que posean, usen o disfruten. Por ejemplo, si viven en una mansión en Las Lomas de Chapultepec, no tienen que declararla si no está a su nombre aunque haya sido comprada a través de una empresa de la que hayan formado parte durante años y de la que se sacudan la víspera de asumir un nuevo cargo público. Claro, nada importa que la ley obligue a declarar la casa donde viven.

2.- Se vale que sus parejas tengan muchas propiedades, siempre y cuando declaren para sus trámites oficiales domicilios distintos. Mientras más casas, más opciones de simular que no viven juntos: no hay concubinato, y por lo tanto, no tienen nada que ver, aunque reconozcan públicamente que forman una “pareja sentimental” desde hace veinte años. Así, por más que se acumulen casas a nombre de su pareja, no tienen que declararlas.

3.- Se vale que sus hijos se vuelvan millonarios desde universitarios, al cabo que la Función Pública no va a investigar cómo hicieron sus fortunas ni si éstas tienen que ver con la carrera política del papá. Ya grandotes nomás digan que no son dependientes económicos. Total, el imperio ya está consolidado.

4.- Se vale que sus hijos y parejas tengan empresas contratistas del Gobierno y no incluirlas en su declaración de intereses, aunque la ley diga que están obligados a declararlas y la autoridad a determinar si hay conflicto. Es decir, se vale que los hijos o pareja de un director general de CFE, por ejemplo, tengan contratos millonarios con Sedena y no se incluya ese detalle en su declaración.

5.- Se vale acumular a través de su pareja y sus hijos un imperio inmobiliario de 23 propiedades, una red de 12 empresas, recibir contratos del Gobierno y ocultarlo todo.
Si llega a ocurrir que la prensa les encuentra todas sus propiedades, empresas y contratos, la Función Pública corroborará que lo publicado es real, pero aplicará una investigación modelo Virgilio Andrade-Casa Blanca y les extenderá un certificado de honestidad con la venia del “Presidente más honesto desde Benito Juárez”.

Eso sí –y esto es quizá lo más ridículo–, todos los bienes y empresas que la prensa les documente públicamente, al año siguiente ya tendrán que incluirlos en su declaración. De risa loca. Lo fácil sería ridiculizar el papel que ha decidido jugar Irma Eréndira Sandoval. Pero de eso se ha encargado ella solita.

El fondo es que la exoneración a Bartlett trae la firma del presidente López Obrador quien hoy hace su más espectacular maroma frente a la Historia: de adalid anticorrupción... a tapadera de Bartlett. Vaya medalla para un izquierdista.
13 Diciembre 2019 04:09:00
Pleito en Gobernación… ¡por el Cruz Azul!
Una investigación en poder de las autoridades mexicanas, que se ha realizado también en colaboración con Estados Unidos, ha detectado una asombrosa fortuna en manos del presidente del equipo de fútbol Cruz Azul, Guillermo “Billy” Álvarez Cuevas: 5 mil 600 millones de pesos entre los años 2011 y 2018.

Documentos estadunidenses exhibirían que es propietario de más de 10 residencias de lujo y numerosos desarrollos inmobiliarios en Florida, Nevada, Colorado y Oklahoma.

Existe también una lista de 179 personas morales, entre las que se encuentran facturas de varias empresas presuntamente fantasmas, y una ambiciosa red de algunos de los mejores despachos de abogados de México, que han permitido al presidente del Cruz Azul escapar de las acusaciones de los cooperativistas que llevan años persiguiéndolo con señalamientos de malos manejos y desvío de recursos:

Figuran el Bufete Ruiz Durán, conocido por ser socio y gran amigo de Humberto Castillejos, el controvertido consejero jurídico de Peña Nieto. También figura el exministro de la Suprema Corte Genaro Góngora Pimentel. Guati Rojo Abogados, que llevaron el caso de Oceanografía. IEG abogados, que asesoraron a Elba Esther Gordillo. Varios despachos presuntamente vinculados al presidente del Colegio de Abogados y otros al connotado panista Diego Fernández de Cevallos. Suena como un trabuco jurídico.

Esta investigación sobre el Cruz Azul a la que tuve acceso, y que está en poder de autoridades federales, ha despertado una disputa dentro de la Secretaría de Gobernación, entre los dos subsecretarios más relevantes: Alejandro Encinas y Ricardo Peralta.

Antier por la mañana llegaron hasta Palacio Nacional los cooperativistas de Cruz Azul, para denunciar que no los han tomado en cuenta, a pesar de la promesa presidencial de que los atenderían. Un reportero le preguntó al Presidente sobre el asunto, aprovechando que estaba Alejandro Encinas ahí. Él era el encargado de atenderlos, en su calidad de subsecretario de Gobernación. Encinas pareció enojado.

A partir de ahí, se empezó a conocer de la pugna en Gobernación por el Cruz Azul. Y la versión sale del propio Gobierno federal: Encinas, quien aparentemente apoya a los cooperativistas, ha sido frenado por Peralta, quien supuestamente respalda a varios de los abogados que defienden a “Billy” Álvarez.

El asunto puede crecer y mucho: la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda y el Servicio de Administración Tributaria están metidos en el asunto.


SACIAMORBOS

Ya otra cosa es que la 4T les quite la maldición y queden campeones.
12 Diciembre 2019 04:09:00
El Gobierno esconde lo que cedió en el TMEC, pero EU lo exhibe
El Gobierno federal tenía prisa por amarrar la ratificación del nuevo TLC en el Congreso de Estados Unidos. Tiene todo el sentido: en medio de tantas malas decisiones económicas, contar con un acuerdo comercial regional sirve de oxígeno a la Administración López Obrador frente a la desconfianza que se ha ganado entre inversionistas, empresarios, analistas y mercados.

Jesús Seade, subsecretario para América del Norte y encargado de la negociación para el TMEC, recibió la orden de su jefe: haz lo que tengas que hacer pero logra que se ratifique el tratado.

Y cumplió la orden. Hizo lo que tenía que hacer: sacó a los empresarios mexicanos de los últimos días de la negociación, permitió que Estados Unidos reabriera la negociación ya pactada y terminó pegándole un mordisco a la soberanía nacional. Pero amarró la ratificación del TMEC.

Obviamente, Estados Unidos, al detectar la urgencia de México, olió debilidad en su rival y se aprovechó. Y en esa, fueron juntitos los dos partidos políticos americanos. Los republicanos reabrieron las cláusulas ya negociadas sobre el acero, y ganaron aún más ante México. Los demócratas se despacharon en el sector laboral y pudieron satisfacer a los sindicatos estadunidenses, que son parte de su base electoral.

Frente a ello, el Gobierno de México no hizo nada. Cedió en el acero, para que exista un mayor componente norteamericano. Y en lo laboral, aceptó que frente a una queja estadunidense, las empresas mexicanas sean presuntamente culpables hasta que demuestren lo contrario. Los empresarios habían advertido que esto puede abrir la puerta a una marea de litigios que ponga a los sectores productivos mexicanos contra la pared, y de esto se aprovechen sus competidores estadunidenses.

Hace una semana, los empresarios mexicanos leyeron que el subsecretario Seade estaba cediendo peligrosamente de más, fueron con el canciller Ebrard, vieron al presidente López Obrador, pero apenas pudieron frenar un ápice de lo que ya se había prometido a Estados Unidos a cambio de la ratificación.

Con la venia de sus jefes, Seade ya estaba encarrilado y aceptó cosas que para el empresariado eran inaceptables. Tanto, que el Gobierno mexicano escondió los textos de lo negociado y los empresarios mexicanos se enteraron del pacto final gracias a que el Gobierno de EU sí hizo públicos los acuerdos. Cuando los leyeron, se les estrellaron en la cara varias sorpresas. Hasta el cierre de esta columna, los únicos textos disponibles son los de USTR (United States Trade Representative) y la Administración López Obrador sigue sin transparentar lo que firmó.

No se puede escatimar la extraordinaria señal que significa que México tenga una tratado de libre comercio con Estados Unidos, en momentos en los que está de moda el proteccionismo, los aranceles, las represalias, las amenazas contra el libre comercio. Pero hace mal el Gobierno de México en esconder que el sector privado mexicano pagará un alto costo a cambio de acceder a esa posición de privilegio.
11 Diciembre 2019 04:08:00
García Luna y T-Mec: un gran día para el Presidente
La investigación que llevó a la aprehensión en Texas de Genaro García Luna por presuntamente recibir millones de dólares del cártel del “Chapo” Guzmán y ayudarlo a introducir toneladas de droga a Estados Unidos, pone a varios de sus excolaboradores en la mira: Luis Cárdenas Palomino, José Antonio Polo, Maribel Cervantes, Ramón Pequeño, Facundo Rosas. De ellos, casi todos están en actividades privadas. La única con cargo público es Maribel Cervantes, secretaria de Seguridad en el Gobierno del Estado de México.

Pero eso es revisando el organigrama hacia abajo.

Porque si lo revisamos hacia arriba, es un golpe que salpica al que era su jefe, el entonces presidente Felipe Calderón, quien está ahora en el intento de formar un partido político opositor al Gobierno. García Luna no solo era su secretario de Seguridad Pública. Era por mucho el hombre que mandaba por encima de todos en los temas del combate al narcotráfico. Dentro del Gabinete de seguridad, bromeaban que García Luna era el “jedi”, y Calderón su joven “padawan”. Estaba de moda la Guerra de las Galaxias.

Los secretarios de Defensa y Marina, los varios que pasaron por Gobernación, y los varios procuradores Generales de la República en el Gabinete calderonista, se quejaban de cómo García Luna tenía la última palabra en las estrategias y las acciones contra el crimen, y de cómo para él nunca había escasez de recursos. La multimillonaria creación de Plataforma México, quizá el ejemplo más acabado.

Eran tiempos de gloria para García Luna. En contraste con lo que enfrenta desde ayer, cuando fue aprehendido por las autoridades estadunidenses de las que tanto presumía su aval, respaldo y confianza, al grado que al terminar su tarea de funcionario se avecindó por allá.

Está acusado de recibir millones de dólares del cártel de Sinaloa. El señalamiento surgió como parte del juicio al Chapo, en voz del “Rey” Zambada frente a la corte de Brooklyn, Nueva York.

Me pregunto si como parte de esta andanada de acusaciones surgirá una añeja historia, contada por al menos un par de sus compañeros de Gabinete: el día en que, de tránsito por Xochimilco de la Ciudad de México, García Luna habría sido secuestrado por los Beltrán Leyva, con quienes habría llegado a un acuerdo a cambio de su liberación.


SACIAMORBOS

Fue un día de grandes noticias para el presidente López Obrador. No sólo encarcelaron al gran consejero y colaborador de su antagonista político Felipe Calderón, sino que se selló en Palacio Nacional la ratificación del T-MEC. Es sin duda, sin escatimar, una gran noticia para la economía mexicana. En esta columna muchas veces hemos señalado los enormes defectos del manejo económico, la generación de desconfianza a los inversionistas por parte del Gobierno del presidente AMLO. La apuesta decidida del presidente por el T-MEC, desde que era candidato y cuando era políticamente más caro avalar una negociación encabezada por el Gabinete de Peña Nieto, es un factor que ayuda, que suma, que se cuenta entre lo positivo.

10 Diciembre 2019 04:09:00
Otro caso como Culiacán: el Ejército soltó a los detenidos
Este fin de semana, en Baja California, fuerzas federales enfrentaron una realidad casi idéntica a la que sucedió con el hijo de “El Chapo” Guzmán en Culiacán el 17 de octubre: realizaron un operativo para arrestar a presuntos delincuentes, los detuvieron, tomaron control de sus propiedades, el cártel reaccionó con furia, sus leales rodearon a los uniformados y estos terminaron por ceder: devolvieron al detenido, soltaron control de las propiedades y se fueron del lugar.

El video de estos hechos (una edición se puede consultar en
http://www.carlosloret.com) fue subido a redes sociales por ciudadanos de la comunidad de San Felipe, que está en vías de ser municipio, pero por ahora se mantiene bajo la jurisdicción de Mexicali. Es bastión del cártel del Mar, asociado al tráfico de especies, a la pesca ilegal de totoaba y a tener al borde de la extinción a la vaquita marina.

La historia comenzó hace unos días. Organizaciones no gubernamentales ambientalistas fotografiaron decenas de lanchas pescando totoaba en la zona de refugio de la vaquita marina, algo que está prohibido.

Los “bucheros”, como se conoce en el argot a los pescadores ilegales de totoaba, distribuyeron un vi-

deo grabado desde una panga en la que tienen varias totoabas atrapadas en las redes ilegales. Cada buche (vejiga) lo venden al cártel del Mar en 4 mil dólares promedio, y el cártel lo comercia-

liza hasta en 100 mil dólares en el mercado negro de China, donde se cree que tiene efectos afrodisiacos y medicinales. Fotos de la pesca ilegal y el video de la panga pueden también consultarse en mi página.

Elementos del Ejército, la Marina y la Policía Federal lograron detener a varios “bucheros” e incautar su embarcación y sus redes. No por mucho tiempo. A bordo de camionetas, un grupo de hombres, presuntamente vinculados al cártel del Mar, comienza a seguir al vehículo oficial, hasta que aparentemente logra interceptarlo. Se bajan todos de sus camionetas. Los civiles increpan a los uniformados, hay gritos, jaloneos, amenazas, es de noche, y los federales terminan soltando a los detenidos, liberando las redes y devolviendo la embarcación.

La impunidad con la que opera el cártel del Mar en la zona del Alto Golfo de California no solo tiene al borde de la extinción a la vaquita marina (que queda atrapada en las mismas redes que la tototaba) sino que ha puesto a México en el peligro de ser sancionado comercialmente con un embargo pesquero, que podría significar una crisis económica en las costas del país. Imágenes como las relatadas aquí refuerzan la denuncia: lo que se ve es pura ingobernabilidad.

La única buena noticia es que especialistas reportaron que recientemente fueron avistadas dos vaquitas bebés, lo cual puede significar oxígeno para la supervivencia de la especie.

05 Diciembre 2019 04:08:00
UIF investiga al expresidente Fox y a su hijo
La Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda se encuentra investigando los flujos de ingresos del expresidente mexicano Vicente Fox Quesada y su hijo, Rodrigo Fox de la Concha, según fuentes de alto nivel a las que tuve acceso.

Según los primeros datos recabados por la UIF, existirían 13 empresas vinculadas al exprimer mandatario de oposición en el país y a su hijo, a las que se sumarían el Centro Fox y la Fundación Fox, que en conjunto habrían recibido aproximadamente 700 millones de pesos en un periodo de cuatro años. Presuntamente no habrían declarado y pagado impuestos por la totalidad de ese dinero, por lo que la Unidad de Inteligencia Financiera que dirige Santiago Nieto está deliberando si se configura el delito de defraudación fiscal para proceder contra Fox Quesada.

A mediados de julio, en su conferencia mañanera, el presidente López Obrador deslizó que un expresidente de México no pagaba impuestos. Lo dijo así, de manera general, y aunque no reveló el nombre del mandatario acusado, desde Palacio Nacional se filtró a medios de comunicación que se trataba de Vicente Fox. La indagatoria de la UIF revelada en esta columna parecería un seguimiento a tal señalamiento, que aparentemente surgía del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Fox desde entonces rechazó tajantemente las acusaciones y las consideró una consecuencia de sus constantes críticas al actual primer Mandatario. La Unidad de Inteligencia Financiera ha sido una generadora de noticias de escándalo a lo largo del año que lleva en el poder el presidente López Obrador. En muchos sectores de la opinión pública y política se le ha acusado de ser un arma que utiliza el actual Gobierno para intimidar a sus opositores. UIF ha sido acusada de ser un brazo persecutor de los opositores al Presidente.

La investigación contra Fox podría despertar las mismas sospechas, pues el expresidente se ha vuelto una de las figuras opositoras más vocales contra el presidente López Obrador, tal como lo fue López Obrador de Fox cuando de 2000 a 2006 fue Presidente de México. Le caería muy bien a la credibilidad de la UIF que llevara ante tribunales un par de casos que impliquen a los varios personajes cercanos al Gobierno federal actual que han sido denunciados por sus presuntos manejos financieros turbios.

SACIAMORBOS
Escribió que estaba sentado y aún así, confiesa que casi se cayó de la silla al leer esta columna. Él sabe que tuvieron que frenarlo los empresarios porque, urgido de sacar la ratificación del T-MEC, estaba a punto de permitir que Estados Unidos le pegara un mordisco a la soberanía mexicana. Él sabe que, por presión del sector privado mexicano, tuvieron que trabajar todo el fin de semana para frenar el planteamiento americano de mandar agentes del Gobierno de Trump a verificar que las fábricas mexicanas en suelo mexicano cumplieran la Ley Laboral mexicana. Y él sabe que la alerta en el sector privado se despertó porque él estaba a punto de aceptar ese trato. Y él sabe que lo tiene que negar. Porque otra cosa, sería caerse de la silla.
04 Diciembre 2019 04:09:00
Monólogo
El primer año de Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha sido un monólogo. El Presidente entendió la mayoría que le dieron los ciudadanos en las urnas como unanimidad. Solo hay una voz válida, la del Gobierno. Y como en este Gobierno hay un solo vocero, la única voz es la suya.

Cada mañana, desde Palacio Nacional se escucha esa voz. Y cada mañana descalifica moralmente a cualquier voz que desentone de su discurso. Si la prensa publica un dato que no le gusta la tacha de deshonesta. Si un ciudadano protesta por alguna decisión de su Gobierno lo tilda de corrupto o conservador.

No reconoce como legítima más voz que la suya. Poco a poco, las palabras “opositor” y “crítico” comienzan a usarse como insulto. Como si fueran algo indebido, inmoral, casi ilegal. Si un grupo de ciudadanos marcha para protestar y expresar desacuerdo con algunas políticas de su Administración el Presidente los descalifica.

Dice que son dirigentes de partidos opositores “disfrazados de ciudadanos”. Como si los dirigentes de partido no fueran ciudadanos, como si militar en un partido distinto al del Presidente no fuera válido para cualquier persona, como si la identificación con proyectos políticos diferentes al suyo no fuera un derecho, como si ser “opositor” equivaliera a ser ilegítimo.

El Presidente, sus cercanos y sus propagandistas no cesan de difundir mensajes de descalificación a cualquier disidencia. Sobran los ejemplos. Alberto Athié, Javier Sicilia, las madres que se quedaron sin guarderías, los papás de niños con cáncer que sufrieron desabasto de medicinas y un largo etcétera.

No hubo una sola reunión del Presidente con los líderes de partidos opositores ni con sus coordinadores parlamentarios. Los alcaldes opositores no solo no fueron recibidos en Palacio Nacional, sino que hasta gas lacrimógeno les arrojaron.

Y sus seguidores captan el mensaje. Ninguna crítica vale. Si el escritor Mario Vargas Llosa cuestiona el proyecto presidencial exigen que se largue a criticar a su país. Si tras la masacre que mató a 6 niños y tres mujeres de su familia, los LeBarón piden que se considere terroristas a los cárteles del narco, los tachan de traidores a la patria, los acusan de criminales y exigen que los expulsen del país.

En el lado opositor, una franja se comporta del mismo modo. El intercambio de descalificaciones, insultos y odio es cotidiano en las redes sociales y ha comenzado a trasladarse a las calles, como se vio en las marchas pro y anti-AMLO del domingo pasado, con ataques a periodistas.

Hay polarización y el tono va subiendo
El Presidente, con la legitimidad obtenida en las urnas, debería ser el primero en distender el ambiente, abrirse a escuchar otras voces y comenzar el diálogo con ellas. Se supone que su lucha fue siempre por la democracia. Es momento de reconocer la pluralidad y el disenso, no de imponer un monólogo desde el poder.
03 Diciembre 2019 04:08:00
Lo que México negoció en lo oscurito con Trump
Conforme pasan los días se va confirmando la noticia: el Gobierno federal mexicano estaba a punto de ceder soberanía a cambio de que el Congreso estadunidense ratificara el tratado comercial T-MEC.

Pero una filtración de prensa alertó, y de emergencia, una delegación de empresarios mexicanos encendió los focos rojos y trabajó intensamente todo el fin de semana y hasta ayer, para frenar al subsecretario Jesús Seade, quien estaba a punto de aceptar lo inaceptable. El mundo al revés: los empresarios se movilizan para impedir a un Gobierno de izquierda que ceda soberanía ante Estados Unidos. Todavía anoche se llevaron a cabo negociaciones en la Ciudad de México entre empresarios y el Gobierno mexicano para poder presentar una postura común frente a la Administración de Donald Trump, hoy en Washington, y desactivar lo que México estuvo a punto de firmar. En breve sabremos si lograron parar el golpe.

¿Qué filtración de prensa? ¿Por qué ceder soberanía? La primera información se dio a conocer en EU a través del muy popular portal político, y del medio especializado Inside US Trade: el Gobierno del presidente López Obrador aceptaba que inspectores del Gobierno estadunidense visitaran las fábricas mexicanas para ver si estas cumplían las leyes laborales de nuestro propio país. Y si no, los productos (no queda claro si de esa empresa en particular o de toda una industria) serían frenados en la frontera.

Estamos hablando de agentes oficiales norteamericanos operando en territorio nacional para hacer cumplir las leyes mexicanas. Y el Gobierno de México estaba aceptando. Es la versión de comercio exterior de la oferta de Trump de mandar tropas a México para que ayuden en el combate a los cárteles, que rechazó la Administración de López Obrador.

Sorprende que el Gobierno mexicano haya mandado todas las señales de que había aceptado. Primero, porque eso no estaba negociado en el T-MEC que se firmó. Y segundo, porque implica una cesión de soberanía y deja a México en la vulnerable posición de que el Gobierno de EU determine unilateralmente si México cumple o no su propia ley, y en función de eso puede establecer sanciones que impliquen frenar el comercio libre.

Ceder en esta materia quiebra además los postulados históricos de la izquierda mexicana, todo por lo que López Obrador luchó antes de ser Presidente: la no intervención, la defensa de la soberanía nacional, el no ser entreguista frente a Estados Unidos.

Pero también es cierto que desde que llegó al poder, varios hechos exhiben que ese discurso defensor de la soberanía se quedó en el López Obrador opositor y ya no llegó al López Obrador presidente:

Primero, la recepción a Ivanka Trump en el Congreso mexicano el 1 de diciembre, cuando el Presidente la elogió en medio de su importantísimo discurso de toma de posesión, mientras los diputados de Morena agitaban sus manos para saludarla a la distancia, en plan fan. Lo nunca visto. Segundo, el Presidente no toca ni con el pétalo de la mínima declaración al mandatario estadunidense que más ha dañado a los mexicanos.

Tercero, la mayoría de Morena en el Congreso aprobó la nueva ley laboral tal como la pidió Estados Unidos; en su mañanera, el Presidente lo deja claro al día siguiente al hablar de la nueva legislación: “cumplimos con el compromiso con Estados Unidos”.

Cuarto, a cambio de desactivar la amenaza de aranceles, puso al servicio de Trump su recién creada Guardia Nacional: mandó 26 mil elementos a detener migrantes y fungir como el muro de Trump (…y México está pagando por él).

En este contexto, no extrañaría que con tal de lograr la ratificación del T-MEC, el Gobierno federal estuviera aceptando esta cesión de soberanía.

Muchos dicen que Trump ya le tomó la medida a López Obrador. Hoy están sobre la mesa dos asuntos que pueden darnos una respuesta contundente sobre eso: el combate al narcotráfico y la ratificación del T-MEC.
28 Noviembre 2019 04:08:00
Enfrentar a Trump o enterrar el ‘abrazos no balazos’
Durante meses el Gobierno de López Obrador recibió avisos de que venía un endurecimiento de la Administración Trump en el tema migratorio, pero pareció desestimarlo y terminó pagando un alto costo: hasta que llegó la amenaza de aranceles, dio un giro de 180 grados y pasó de abrir las puertas a las caravanas a perseguir migrantes.

A pesar de la dolorosa lección, en el tema de seguridad y drogas le está ocurriendo exactamente lo mismo. Las señales fueron muchas desde la Casa Blanca, pero poco se hizo para evitar un desenlace similar.

La declaración de Donald Trump de que por primera vez incluirá a los cárteles mexicanos en la lista de organizaciones consideradas terroristas por Estados Unidos, pone contra la pared, de nuevo, al presidente López Obrador y a México.

La idea no es nueva. Administraciones estadunidenses anteriores la plantearon como amenaza para forzar una cooperación mayor. De hecho, Trump la empezó a sugerir públicamente desde marzo, sabedor de que el intercambio de información de inteligencia entre ambos países está en su más bajo punto desde hace varias décadas.

Estados Unidos mandó después todas las señales de su enorme preocupación por la falta de estrategia de seguridad en México. Se los dijeron a todos los niveles en no pocas reuniones bilaterales. Pero el presidente López Obrador no se movió: sostuvo el discurso de perdonar a los criminales, darles “abrazos, no balazos” y “no combatir la violencia con más violencia”.

La realidad solo fue empeorando: cifras oficiales marcan que 2019 será el más violento del que se tenga registro, humillaciones al Ejército, matanzas por todos lados, el ridículo en Culiacán, el reclamo social, hasta llegar al asesinato de seis niños y tres mujeres méxico-norteamericanas en Sonora.

Viéndose México cada vez más débil y el presidente AMLO atrincherado en su posición. Trump lo aprovechó: amenazado por un proceso de destitución y embarcado en su campaña de reelección, el Presidente de Estados Unidos tiene todos los incentivos para volver a su tema favorito: la “amenaza” en su frontera sur. Le ha funcionado siempre.

De concretarse, la inclusión de los cárteles mexicanos en la lista de organizaciones terroristas puede significar la mayor crisis que haya enfrentado el Gobierno lópezobradorista.

Con la economía estancada y la inseguridad al alza al cumplirse su primer año de gestión, se topa con el dilema de renunciar a su política de “abrazos no balazos” para que Trump vea que en México se está haciendo algo contra los cárteles, o enfrentar a Trump por primera vez. Y deberá tomar esta difícil decisión sin que se haya ratificado el tratado comercial del que cuelga buena parte de la mancillada economía mexicana.


27 Noviembre 2019 04:09:00
UIF investiga a Cuauhtémoc Blanco, Bonilla y Cabeza de Vaca
La Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, que comanda Santiago Nieto, está llevando a cabo investigaciones sobre tres gobernadores que han despertado sospechas por sus manejos económicos personales, según fuentes de primer nivel.

Señalan que no salen las cuentas al cruzar los datos de sus gastos e ingresos, con la información que está disponible sobre ellos en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Analizan si se configuran los delitos de fraude fiscal, evasión fiscal y lavado de dinero.

Los tres gobernadores son el de Morelos, el exfutbolista Cuauhtémoc Blanco Bravo, impulsado por el Partido Encuentro Social y que llegó al poder en la coalición que encabezó el hoy presidente Andrés Manuel López Obrador; el de Tamaulipas, el panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca; y el más reciente de todos, todavía en medio de la polémica por plantear que su mandato es de cinco años en vez de dos, el morenista Jaime Bonilla Valdez.

En el caso de Cuauhtémoc Blanco, según las mismas fuentes de alto nivel, la indagatoria parte de dos figuras centrales en su operación contidiana: su medio hermano Ulises Bravo Molina, quien tiene una enorme influencia dentro del Gobierno morelense, y José Manuel Sanz, quien fue su representante y ahora despacha como jefe de la Oficina del Gobernador. La UIF hurga en transacciones inmobiliarias y manejo de efectivo.

En el caso del panista tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca, la indagatoria, de acuerdo con dichas fuentes, tiene que ver con la presunta compra de casas, terrenos y ranchos en Estados Unidos.

Y en lo que toca al morenista Jaime Bonilla también: temas de bienes inmuebles en Baja California y del otro lado de la frontera, según la información a la que tuve acceso.

Sobra decir que algunos de los escándalos noticiosos más relevantes de la actual Administración federal, no exentos de polémica, han surgido de los expedientes de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda: Rosario Robles, Emilio Lozoya, Juan Collado, Ruiz Esparza, Osorio Chong, varios superdelegados, Romero Deschamps, Medina Mora, los de la “Sosa Nostra” en la Universidad Autónoma de Hidalgo, equipos de futbol en la Femexfut, un par de magistrados del Poder Judicial, el caso de las despensas de Venezuela y una larga, larga lista.

Seguramente pronto tendremos noticias de las indagatorias contra estos tres

26 Noviembre 2019 04:08:00
Romero Deschamps experimenta el avión comercial
Seguro fue un lunes distinto para el exlíder del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps. Acostumbrado a volar en avión privado, pagado por los trabajadores, ayer a mediodía fue visto en el Aeropuerto Internacional de Acapulco tomando un vuelo comercial rumbo a la Ciudad de México. Vuelo 304 de Aeroméxico. Despegó a las 13:27 horas.

Hoy presentamos fotografías porque se trata, sin ironía, de un acontecimiento noticioso, quizá inédito: Carlos Romero Deschamps ya vuela en avión comercial. Priista por décadas, diputado y senador una y otra vez, se volvió símbolo de la corrupción y de la impunidad en México, y no tenía empacho en exhibir su riqueza.

En el estilo de dirigentes sindicales como “La Maestra” Elba Esther Gordillo, Romero Deschamps usó como fortuna personal las cuotas que pagaban al sindicato los trabajadores petroleros. Lo encumbró el expresidente Carlos Salinas de Gortari, cuando decidió el golpe contra Joaquín Hernández Galicia “La Quina”, quien lideraba el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).

Empezó, pues, con Salinas, y fue engordando su imperio con la impunidad que le brindaron los pactos políticos en los sexenios de Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Muchos prometieron denunciarlo, someterlo. Nadie lo hizo.

Veintiséis años de líder sindical en los que sus muestras de riqueza e impunidad eran cada vez menos discretas: en estas Historias de Reportero denunciamos hace años que su hijo, a bordo de un Ferrari, se ostentaba en Miami como “hijo del dueño de Pemex”, como si la paraestatal fuera una empresa privada, y fuera de su papá.

Su hija llenaba sus perfiles en redes sociales con fotografías en aviones privados volando a vacacionar en los más exóticos destinos… hasta con el perrito. También denunciamos los negocios con las pipas de Pemex y cómo en los momentos de mayor crisis para la paraestatal, Romero Deschamps nunca perdía, siempre era el “ganón”.

Y si bien desde la campaña Andrés Manuel López Obrador se alió políticamente con Elba Esther Gordillo, cuyas prácticas similares la tuvieron cinco años en la cárcel, hay que acreditar al Presidente que ya en Palacio haya desactivado a Carlos Romero Deschamps: ya no es líder del sindicato petrolero, ya no es “dueño” de Pemex, ya tiene que volar en avión comercial, aunque sea en primera clase: él ocupó el asiento 1D.

Ojalá que no solo quede en esta mínima incomodidad, sino que se investiguen a fondo las finanzas del sindicato petrolero y se actúe judicialmente en consecuencia.

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